jueves, 14 de mayo de 2020

Muñeca Barbie

Muñeca Barbie

Esta nena nació como se suele nacer,
le ofrecieron muñecas que hacían pipí,
planchas, cocinas BGH en miniatura y
lápices labiales diminutos de color caramelo de cereza.
Después, en la magia de la pubertad, una compañera dijo:
Tenés la nariz muy grande y las piernas gordas.

Ella era sana, probadamente inteligente,
tenía espalda y brazos fuertes,
abundante instinto sexual y destreza manual.
Anduvo de acá para allá pidiendo disculpas.
Todos veían una nariz grande sobre dos piernas gordas.

Le aconsejaron que se hiciera la tímida,
la exhortaron a volverse simpática,
a hacer ejercicio y dieta, a sonreír y engatusar.
Como la correa de un ventilador, así
se le gastó el buen humor.
Entonces se cortó la nariz y las piernas
y se las ofreció.

La exhibieron en un féretro forrado de seda
maquillada con cosméticos funerarios,
una naricita respingada,
un camisón rosa y blanco.
¿No está preciosa?, dijeron todos.
¡La consumación, era hora!

A toda mujer le llega su final feliz.

de Marge Piercy,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.125, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2018.
Versión en castellano: Sandra Toro.

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