miércoles, 3 de julio de 2024

LA HUIDA - III

LA HUIDA - III

Huimos acompañados por ruidos subterráneos

Por movimientos acompasados

Pero horripilantes

Las calles adquirieron vida
y las casas se transformaron en perros rabiosos
sedientos de nuestros talones
y por esa vez
-tan sólo por esa única vez-
la muerte nos miró a los ojos
y nos sonrió displicente

de Franco Ibáñez Zumel,
en Sobrevidas, Casa Litterae, 1987.

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