Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.
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domingo, 27 de septiembre de 2026

Poemas de la cárcel - 17

Poemas de la cárcel - 17

Después de pasar toda la noche construyendo un sueño,
vino la mañana y me cegó con su luz.
Ahora busco, entre montañas de cáscaras de huevos,
el maldito sueño que nunca quise.

de Bob Kaufman,
en https://barbaspoeticas.com/2013/11/19/tres-poemas-de-bob-kaufman/ (25/2/26).

martes, 22 de septiembre de 2026

este lenguaje ajeno que no comprendo...

este lenguaje ajeno
que no comprendo...
no comprendo si se disculpan
si se enojan
si piden permiso
o sólo empujan

este lenguaje que no comprendo
ajeno al verbo
y plagado de sustantivos propios

cómo le digo al colectivero
dónde me dirijo
si no me entiende
si no lo entiendo
cómo compro la carne
cómo gano mi sustento
en esta ciudad
mi fuerza de trabajo
cómo la vendo
cómo me curo
si estoy enfermo
si la doctora no me entiende
si no la entiendo

a dónde ir
si tengo miedo

a dónde voy
de dónde vengo
si los carteles de esta ciudad
no hablan
la lengua
que comprendo

con quién voy a tratar
con quién voy a hablar
en esta ciudad
en que he vivido
por tanto tiempo
desde nacido
si no les entiendo
si no les comprendo
incomprendido

por Félix Sánchez Durán.

viernes, 18 de septiembre de 2026

PALABRAS DEL POETA EN LA TARDE

PALABRAS DEL POETA EN LA TARDE

La tarde.
Las alamedas vierten sobre la inmensa plaza
una muchedumbre armada de silencios.
La tarde azul, maravillosa.
Dos millones de ojos
alzados, con largo fervor.
La multitud,
armada de armonía.

Cabezas de obreros,
de estudiantes,
de sabios,
de mujeres,
persignados de atención.

Miradas ardientes
con luz de hoces en descanso.

En la tarde definitivamente azul,
una gran esperanza de palabra.

El Poeta del año 2000
sube al estrado,
en el centro de la plaza.
Sobre él
diluvian dos millones de gotas de ojos.

El poeta habla,
dice su canto nuevo,
el poema del año dos mil y uno.

Mientras los hombres oyen,
el mar, la tierra, el cielo, Dios y el Todo
se van llenando de Hombre.

de Andrés Eloy Blanco,
en Poesía, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2006.

lunes, 14 de septiembre de 2026

CON ELLOS

CON ELLOS

Quiero morir en Guazapa
cualquier día de abril
cuando caigan las primeras lluvias
oloroso a tierra mojada
a primeras flores de invierno
moriré por esa mujer dormida
la que tantas noches me desveló
pero que no abandoné nunca.

Quiero que me cubran con su tierra
que me dejen acompañar a los héroes
los que están ahí esperando
que cumplamos el juramento
de revolución o muerte
a los que les juramos
que su sangre no se derramaría en vano

Junto a ellos en una veredita
de la fuente o de Santa Bárbara
por la Casa de la Carreta
Los Lirios, allá por El Chino, por la Cruz,
La Aldea, El Naranjalito,
por el Cerro Quemado
ahí
con ellos

de Héctor Acevedo Moreno (Oktavio Martínez),
en Versos Insurgentes - Poesía Guerrillera, 2007.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Lo que vendrá

Lo que vendrá

Que la vida no se quede callada
Que la muerte no se quede con la última palabra
La vida que baila con la muerte
Es la misma vida que se muere por volver a verte
Los días que vendrán traerán luz y armonía
Solo queda sacarse la espina para poder continuar

En sueños, forjamos nuestra historia
Revelando paisajes ocultos de nuestra memoria
Soñar es recordar para adelante
Como chispa que alumbra el camino en un instante
Tu nombre es esa llama que flamea en mi bandera
Nos cansamos de estar a la espera de un tiempo que ya está acá
Tiempo de transmutar el dolor en poesía
Que la música sea guía de lo que vendrá
Poder ver mas allá y encontrar una salida
La lucha no está perdida si no te entregás

Decidimos seguir adelante
Con el nombre de nuestros caídos como un estandarte
Tenemos derecho a ser felices
A pesar de la furia animal que dejó cicatrices
Requiere más valor la alegría que la pena
La tristeza se vuelve condena si uno la deja estar
Tiempo de transmutar el dolor en poesía
Que la música sea guía de lo que vendrá
Poder ver mas allá y encontrar una salida
La lucha no está perdida si no te entregás
Son los nombres de los que no están
Los que brillan en la eternidad
La bandera de la victoria
Resplandece en la memoria

Tiempo de transmutar el dolor en poesía
Que la música sea guía de lo que vendrá
Poder ver mas allá y encontrar una salida
La lucha no está perdida si no te entregás

de Eduardo Suárez/Máximo Salvador Eli Suárez (Los Gardelitos),
en Ciudad Oculta, Aconcagua Producciones, 2014.

martes, 8 de septiembre de 2026

Tú que puedes cantar...

Tú que puedes cantar, por qué no cantas ya.
La fe de los que luchan por un mundo mejor,
la fe de los que aman en medio del dolor,
el gozo que nos trajo la paz que Él derramó,
su amor de caridad que al odio desplazó,
la dicha de vivir amando de verdad.
Tú que puedes cantar, por qué no cantas ya...

de Elena Cabrejas,
en Algo habrán hecho (Monjas francesas desaparecidas), Ediciones la Flor, 2000.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Tú que puedes hablar...

 Tú que puedes hablar, qué esperas para hablar
de los que ya no pueden gritar su propio mal,
de todos los que mueren de frío y soledad,
los que para comer venden su libertad
porque ya no tienen ni nombre ni nación
que hay hombres que olvidaron lo que es la luz del sol
tú que puedes hablar, qué esperas para hablar...

de Elena Cabrejas,
en Algo habrán hecho (Monjas francesas desaparecidas), Ediciones la Flor, 2000.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Tú que puedes pensar...

Tú que puedes pensar, retírate a pensar,
lo que será mañana y cómo impedir
que mientras unos mueren de hambre y privación,
nosotros, sus hermanos, vivamos sin pensar
que hay hombres que no saben lo que es la felicidad;
que el oro no sea más la meta del vivir.
Tú que puedes pensar, no dejes de pensar...

de Elena Cabrejas,
en Algo habrán hecho (Monjas francesas desaparecidas), Ediciones la Flor, 2000.

viernes, 4 de septiembre de 2026

EL EXTRAÑO

EL EXTRAÑO

El hombre que amaba la soledad,
el que no amaba las plazas
ni las avenidas vivientes,
el hombre que buscó el don de extranjería,
el que llegaba y era
el forastero de todos los muelles,
pasó anoche llorando.

Iba hacia el salto de las olas,
espantado,
de no ser extranjero en ningún sitio,
de escucharse su voz en las lenguas de todos,
de ver caer en él las miradas
con llaneza de mano sobre un hombro.

Iba hacia el mar, pero en el mar, el hombre
se vio surcado, traficado,
descubierto de polo a polo
en su alma, ganada de navegaciones.

Volvió a la plaza
y en los brazos de la muchedumbre
se dio por fin con arribo de ola.

de Andrés Eloy Blanco,
en Poesía, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2006.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Filosofía de la praxis

Filosofía de la praxis
   

de Alfonso Sastre,
en Balada de Carabanchel y otros poemas celulares, Ruedo Ibérico, 1976. 

lunes, 31 de agosto de 2026

Poemas de la cárcel - 15

Poemas de la cárcel - 15

Soy aprensivo en cuanto a mi futuro;
mi pasado me ha dado la espalda.

de Bob Kaufman,
en https://barbaspoeticas.com/2013/11/19/tres-poemas-de-bob-kaufman/ (25/2/26).

domingo, 30 de agosto de 2026

con el pueblo a la cabeza...

con el pueblo
a la cabeza
o con la cabeza
del pueblo

escribe la dirigencia
nuestra
desde la cárcel

por Félix Sánchez Durán.

sábado, 29 de agosto de 2026

Balada de Carabanchel - 10 - El poeta se acuerda de los demás y acepta su cuota de dolor

 Balada de Carabanchel - 10 - El poeta se acuerda de los demás y acepta su cuota de dolor 
   

de Alfonso Sastre,
en Balada de Carabanchel y otros poemas celulares, Ruedo Ibérico, 1976. 

lunes, 10 de agosto de 2026

Al pie de la letra

 Al pie de la letra

La felicidad muestra los dientes
En la noche azul de la ciudad
Como una sonrisa que enamora
Y que da razón para luchar

No sé cómo fue que nos vendieron
Que para soñar hay que olvidar
Se sabe que un árbol sin raíces
No tiene flores para dar

Voy a seguir por los que vienen
Voy a seguir por los que están
En nuestras almas y en el viento
Para besar la eternidad

Con astucia nos esclavizaron
En el nombre de la libertad
Trampas de un sistema que promueve
Guerras en el nombre de la paz

Y con la campaña del desierto
Con la excusa de civilizar
Derrocharon la sangre del indio
Que nunca pudieron comprar

Voy a seguir por los que vienen
Voy a seguir por los que están
En nuestras almas y en el viento
Para besar la eternidad

Me saco el sombrero ante sus hombres
Que escriben con sangre su verdad
Para seguir al pie de la letra
El sueño que supe soñar

Voy a seguir por los que vienen
Voy a seguir por los que están
En nuestras almas y en el viento
Para besar la eternidad

de Eduardo Suárez/Máximo Salvador Eli Suárez (Los Gardelitos),
en Ciudad Oculta, Aconcagua Producciones, 2014.

viernes, 31 de julio de 2026

Mi grito

Mi grito

Diles,
mi Beatriz,
a todos ellos,
que este es mi grito
de preso y combatiente;
mi grito
de mil años
rompiendo las tinieblas;
mi grito milenario
que no puede quedarse en un rincón
del cuarto como las arañas
esperando de otros
una migaja
de fuego.
Diles,
mi Beatriz,
mi grito
a todos ellos:
¡No quiero estar aquí!,
odio las paredes,
odio los hierros verticales
y estériles;
odio que me contemplen
desde la calle
como una sombra apenas,
como un muerto...
Yo mismo
buscaré la leña,
haré chocar
las piedras,
las nubes,
las ramas,
las cabelleras de los satisfechos
para construir el fuego...
Diles,
amada,
mi grito no es de paz,
mi grito es de combate.
Amolaré un cuchillo
hasta que mire
claramente en la punta
una sola estrella...
Quiero irme de aquí;
nunca he visto terminarse la noche
por su propia cuenta:
tú lo dijiste hoy
amada mía
y ese es mi grito
de preso combatiente:
–la suerte está echada–
nuestra vida solo tendrá
la paz de los combates...

Cuartel San Carlos, 7 de diciembre de 1962

de José Vicente Abreu,
en Como una brasa que ha seguido encendida - Antología de poesía venezolana, El perro y la rana, 2016.

sábado, 25 de julio de 2026

Esta hora nueva

Esta hora nueva

Hoy no es día de sentarse de espaldas a la vida,
con las manos en cruz y un jesucristo amargo en las rodillas.

Hoy no es día de enclaustrarse en conventos mohosos
ni de cantar canciones de novia abandonada.

Hoy no es día de ponerse a sumar amoríos
y a inventariar los sueños y las tristezas viejas.

Hoy es día de correr, con los brazos en alto,
a trabajar la tierra más feraz y más ancha
y sembrar las semillas de la vida.

Hoy es día de hacer campo para cada muchacho,
para cada muchacha,
para cada hombre joven, sudoroso.

Hoy es día de aserrar millones de cadenas
y día de buscar panes para nutrir hambrientos.

Que los templos se caigan a solas aplastados
por su propia vejez y su fiel condición
de plantas anticuadas.

Que el sacerdote hable, predique en media tierra,
luche al lado del joven, del anciano y del niño.

Hoy es día de arar con arado de fuego
las eras del amor y el entusiasmo.

Hoy es día de arrancar las plantas amargadas,
de arrojarlas al fuego y de aventarlas.

Hoy es día de correr como animales dulces
a lo largo del largo camino de la vida.

De correr por la tierra y más allá de ella
y más adentro de ella.

Los santos de este día no han de tener cilicios,
ni ojeras enfermizas, ni músculos de hielo.

Los santos de este día han de ser los mecánicos,
los científicos hondos que apresan el planeta entre sus manos.

Deben ser los maestros que se hunden paso a paso
en las más escondidas axilas de la tierra.

Que los templos se caigan sobre los sacerdotes
y los cristos manidos que no quieran salir a respirar la vida.

Y que nos venga el Cristo poderoso y enorme
con mano de mecánico y un mapa universal como bandera.

de Jorge Debravo,
en Nosotros los hombres, Editorial Costa Rica, 2013. 

jueves, 16 de julio de 2026

RECUERDA HERMANO

RECUERDA HERMANO
A: RAMIRO

Hermano combatiente
espero que aún estén contigo
los 4000 muertos nuestros,
que no hayas olvidado
los 6000 desaparecidos
ni el dolor causado a tu madre

He aquí tu obra inconclusa
una paz que no es paz
una democracia que tampoco lo es
y un monstruo que en la oscuridad
prepara zarpazos contra los que creemos
que cambiar las cosas aun es posible

Deja de soñar y preparate
que la lucha será larga
mantén tu mano extendida
pero prepárate a cerrarla
a convertirla en puño firme
que aplaste a los que crean
que hoy podrán derrotarte

de Héctor Acevedo Moreno (Oktavio Martínez),
en Versos Insurgentes - Poesía Guerrillera, 2007.

miércoles, 8 de julio de 2026

NACER

NACER

Nacer, amanecer, crecer
Ver, amar, abrazar
Acariciar, proteger
Ayudar, besar
Tocar, caminar
Avanzar, latir
Sonar, apretar
Fundir, acompañar.

Cortar el cordón
Dejar suelto
Mirar crecer
Sentir dolor ver alejarse
Ver acercarse
Volver a fundirse
En abrazo maternal.

de Hebe de Bonafini,
en Nacer Crear Parir - Color y poesía en las manos de las Madres, Ediciones Madres de Plaza de Mayo, 2014.

lunes, 6 de julio de 2026

AUTOBIOGRAFIA

AUTOBIOGRAFIA

Nací en 1902
no he vuelto nunca a mi ciudad natal
no me gustan los retornos
a los tres años en Alepo era nieto de bajá
a los diecinueve estudiante en la universidad comunista de Moscú
a los cuarenta y nueve otra vez en Moscú invitado por el Comité Central
y desde los catorce años soy poeta

hay hombres que conocen las diferentes clases de hierbas; otros, de peces;
yo, de separaciones
hay hombres que se saben de memoria el nombre de cada estrella;
yo, de nostalgias

he dormido en las cárceles y en los grandes hoteles
he conocido el hambre y también la huelga de hambre y no hay plato
que no haya probado
a los treinta años quisieron ahorcarme
a los cuarenta y ocho quisieron concederme el Premio mundial de la Paz
y me lo concedieron
a los treinta y seis durante medio año sólo pude recorrer cuatro metros
cuadrados de hormigón
a los cincuenta y nueve volé desde Praga a La Habana
en dieciocho horas

no conocí a Lenin pero hice la guardia de honor junto a su féretro en 1924

en 1961 el mausoleo que visito son sus libros

han intentado alejarme de mi partido
pero han fracasado
tampoco he sido aplastado por los ídolos caídos
en 1951 viajé por mar hacia la muerte con un joven camarada
en 1952 con el corazón cascado esperé la muerte durante cuatro meses

estuve locamente celoso de las mujeres a las que amé
no envidié a nadie ni siquiera a Charlot
engañé a mis mujeres
pero nunca hablé mal de mis amigos a sus espaldas

he bebido pero no soy un borracho
tuve la suerte de ganarme siempre el pan con el sudor de mi frente

si mentí fue porque sentí vergüenza ajena
por piedad
pero también he mentido porque sí

he montado en tren en avión y en coche
la mayoría no puede hacerlo
he ido a la ópera
la mayoría no puede ir y ni siquiera sabe que existe
sin embargo desde 1921 no voy a muchos de los sitios
donde va la mayoría la mezquita la iglesia la sinagoga
el templo el curandero
pero a veces me gusta que me lean los posos de café

se me ha publicado en treinta o cuarenta lenguas
pero estoy prohibido en Turquía en mi propia lengua

hasta ahora no he tenido cáncer
tampoco es obligatorio
nunca seré primer ministro o algo parecido
tampoco me gustaría serlo
nunca he ido a la guerra
no he descendido a los refugios en medio de la noche
no he recorrido los caminos del exilio bajo el vuelo rasante de los aviones

pero me he enamorado ya cerca de los sesenta
camaradas en pocas palabras
hoy en Berlín aunque muerto de nostalgia
puedo decir que he vivido como un hombre
pero los años que me quedan por vivir
y las cosas que puedan sucederme
¿quién lo sabe?

Esta autobiografía fue escrita en Berlín Oriental el 11 de setiembre de 1961

de Nazim Hikmet,
en https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Diario/06_05_14.html .

sábado, 4 de julio de 2026

PALABRAS DEL CAMINANTE LOCO

PALABRAS DEL CAMINANTE LOCO

Dijo el Caminante:
—Un verso un Poema, es un minuto,
pero ya ves:
un verso es el minuto
que nos salva del mes.

Ahora bien, lo mejor sería
no escribir ni pensar,
sino poner un siglo en una obra buena
y no preocuparse más.
Patria, Amor, lo que quieran;
hacer por eso algo sin mentira,
sin palabra, sin adorno, sin ritmo,
pero, que adentro se le escuche latir.
Un gesto, un grito, un beso:
hacer eso
sin escribir nada,
ése sería el poema mejor,
y si hubiera dolor adentro,
hacer un llanto solo, sin tocar el dolor.
Pero ¿cómo haríamos un llanto
sin que se nos viera llorar?
¡Ah! ¡That is the question!
¡hacerse agua la boca y tragar sal!
Los ojos y el mar se comprenden:
son los únicos que hacen sal
sin generación espontánea
y sin química y sin llorar…
(¡Perdón, la Muerte también
tiene su salsa peculiar!)

No caigamos en confesiones,
que no estaríamos bien;
lo hermoso o lo espantoso
son golpes de luz
–lo verdaderamente estúpido
es el sentido común–.
Yo te quiero, Novia,
y te voy a querer todavía,
no entremos en confesiones
porque todo se acabaría.
No comentemos. Sería
cuento de nunca acabar;
usemos la flor exótica
y dejémonos comentar.

No hagamos versos:
sugestiónate un poco
y supón que esta hoja
está en blanco y no dice nada,
pero acuérdate de mis ojos,
y escribe tú sobre la página.
Nadie sabe lo que quiero,
pero quiero demasiado
y no sé quién me va a quitar
este inconveniente del costado.

Ni en mí mismo me sostengo
ni en ti… ¿cómo podría
si esto es como lirio de agua
y las raíces no se fijan?
¡Ay, cristales de la mañana,
cómo se me agarra la envidia
a esa mariposa rayada
que tiene una esperanza de un día!

¡Cuánto tiempo hace,
Señor, que espero,
hacer el poema
sin freno,
con todo mi dolor y toda mi rabia
y toda mi alegría
y decir esa palabra
que lo mejor que tiene es no decirla
esa palabra maravillosa,
tremenda, radiante, dulce, caníbal,
esa palabra insoportable
que no haya que hablarla para que se diga!

¡Ah, Señor de los cielos!,
en vez de entrar al Cielo
con una bata blanca y una rama de lirios,
qué bueno sería
morirse de pronto, llegar a los cielos
con un cigarrillo en los labios,
pero dejando al labio que cante
y abrir la puerta y decir: —¡Buenos días,
Señor Dios!– ¡y seguir adelante!

Tienes tu huerto,
tu paraíso de poetas.
¡Bendita seas en él! ¡El verso
te inciense, te mirre y te dore,
siempre que seas!
Nunca me enseñaste tu huerto.
Nunca me dijiste: —¡Pasa,
aquí hay flores, yo tengo un huerto!–
Ni te he probado de tus frutas
ni te he escuchado tus jilgueros.
Déjame pasar a tu lado
y sigue hermética. Déjame
con mi papel de caminante,
que yo te diré: —¡Buenos días,
Señora Diosa!… –y seguiré adelante…

Dijo el loco… y siguió la marcha
por un camino sin caminante…

de Andrés Eloy Blanco,
en Poesía, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2006.