Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

miércoles, 25 de marzo de 2026

del 79

del 79

A la búsqueda
inquebrantable
de las Abuelas
de Plaza de Mayo

profundo dolor
el del estar en compañía
perpetua de la sombra
de una ausencia sentida
de las entrañas
de la vida...

(comulga la pena
mi alma afligida)

y pensar
que podría ser yo
el cuerpo
de otra sombra
sombría

Por Félix Sánchez Durán.

martes, 24 de marzo de 2026

No es tristeza, imposible de envolverte y seguir...

No es tristeza, imposible de envolverte y seguir,
Paso a paso, tus horas, cuerpo a cuerpo, saberte…
Y tampoco es distancia; es más allá con vos,
Llevarte a mis silencios a contemplar lo eterno.

Me iré por cualquier parte, con el convencimiento
De encontrar un hermano, un barrio, un paredón
Donde gritar ¡no es cierto!... No sé quién va a esperarme…
Me iré por cualquier parte y seré igual que el mundo.

Ya sé que en las veredas que nos atestiguaron
Falta mi brazo, es cierto; pero no exactamente;
No sólo te sostuvo como un tronco de sangre,
Te dio fortaleza del amor más sencillo.

Ahora estoy presente, nunca te olvides de esto:
Ahora es todo el tiempo para mí, para siempre,
No es tristeza y tampoco es distancia sin alas,
Es un beso sereno de la muerte y la vida.

de Daniel Favero (detenido-desaparecido el 25 de junio de 1977),
en Poesía y Militancia, EDULP, 2020.

domingo, 22 de marzo de 2026

HIMNO DE PAZ

HIMNO DE PAZ

A Soledad de Braun

Resuena en las inmensas llanuras
la orquesta de un lejano tropel;
un vértigo de danzas impuras
anuncia a las edades la danza de Luzbel.

Ambiente de pasión y de guerra;
delirios de matanza y pasión.
El viejo corazón de la Tierra
destila sus dolores en cada corazón…

¡Mirad! En rutilantes desfiles
acuden a morir y a matar;
Licurgo con la lanza de Aquiles,
y fuego sobre el éter, y fuego bajo el mar…

Destellan bajo el sol las espadas;
oíd: ¡ha redoblado el temblor!
y fiebre de clarinadas
y vuelo de cabalgadas,
y el dolor…

Son gritos de llamada: mil trinos
acordes en un trino mortal;
“¡Al Rhin!”, dicen los pueblos latinos,
y arroja contra el Rhin sus destinos
la fúlgida familia ancestral.

Van todos: el cantor siciliano,
los rubios argonautas de Albión,
y Alberto de la Mancha, y el férvido espartano,
y el gran jinete galo galopa en su bridón…

Y allá, los pueblos fuertes que olvidan su heroísmo:
los blondos Prometeos; el casco y el clarín;
Sigfrido, alma de bronce; Wotán, alma de abismo;
leyendas de la selva; cinta de fuego: ¡el Rhin!

Se traban: sangre y lucha;
cuatro años que no dejan un minuto al amor;
la imprecación del odio que se escucha,
y allá Caín con alas, y aquí la herida en flor.

Perdió sus alboradas de púrpura la rosa,
calló sus armonías el laúd;
un compás de tragedia retumba en cada cosa,
porque en toda la Tierra se está abriendo una fosa
y en cada tronco de árbol germina un ataúd…

Pero ya se siente
venir del Occidente
la fe que levanta
–ruiseñor que canta–,
la breve virtud de la Paz,
y haciendo palpable la oliva quimérica,
surcó el océano la joven América
y en pleno Diluvio soltó la torcaz.

¡Qué noble armonía, qué alígero cántico
sacude el fogoso tritón del Atlántico
que lleva en sus lomos la nueva canción!
Gloriosa de espumas navega la barca
y vuelve a los hombres la historia del arca,
donde la gacela sonríe al león.

¡La Paz! A su nombre
fue de nuevo el hombre:
ya no se debaten los odios humanos,
y en vez de las armas se cruzan las manos.
¡Suprema armonía,
calor, poesía,
toda circundada de luz la Verdad;
besar las espinas que acechan al paso;
ser bueno a la aurora, ser justo al ocaso,
y allá arriba el cielo y aquí libertad!

¡Quiero la paz eterna y fuerte, pero leve:
un cóndor con las uñas embotadas en nieve;
suprema y levantada
sobre el odio del barro y el revés de la espada,
sobre el hermano herido,
sobre las impiedades, sobre Sila y Adán,
como un ave que cuelga la emoción de su nido
sobre la cresta de un volcán!

de Andrés Eloy Blanco,
en Poesía, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2006.

viernes, 20 de marzo de 2026

Nadie critique, nadie diga nada

Nadie critique, nadie diga nada

Nadie critique,
nadie diga nada,
si yo escribo a esta hora,
en este calabozo
mis poemas...
Aún el guardia
no ha dicho que no escriba
como una mariposa,
como una brasa
que ha seguido
encendida
en una gota de agua...
Nadie critique,
nadie diga nada;
aún el guardia
no ha dicho con sus armas:
“Prohibido escribir
después de cierta hora...”
Nadie critique,
yo le escribo a mi amada...

Cuartel San Carlos, 5 de noviembre de 1962

de José Vicente Abreu,
en Como una brasa que ha seguido encendida - Antología de poesía venezolana, El perro y la rana, 2016.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Balada de Carabanchel - 3 - Nota a Santiago Carrillo

Balada de Carabanchel - 3 - Nota a Santiago Carrillo


de Alfonso Sastre,
en Balada de Carabanchel y otros poemas celulares, Ruedo Ibérico, 1976.

lunes, 16 de marzo de 2026

Leyendo a Vallejo

Leyendo a Vallejo

Es una voz que resuena
por encima de este barullo,
este tren que me lleva
no sé dónde,
la oigo resonar angustiada
dentro de mi cabeza,
hoy,
a tantos días de haber nacido,
la voz de un poeta muerto,
y se apagan las voces de los vivos
y los ruidos,
y él me habla de su pieza recóndita
con su silla, su mesa y su butaca,
y de aguacerso y del sol
y del hombre que lo vela,
y postula que es cálida la nieve
y fugaz la tortuga.

de Nicolás Suescún,
en Jamás tantos muertos, Universidad Externado de Colombia, 2008.

sábado, 14 de marzo de 2026

LOS BUEYES

LOS BUEYES

Vinieron de Italia, tenían veinte años,
con un bagayito por toda fortuna
y, sin aliviadas, entre desengaños,
llegaron a viejos sin ventaja alguna.

Mas nunca a sus labios los abrió el reproche.
Siempre consecuentes, siempre laburando,
pasaron los días, pasaban las noches
el viejo en la fragua, la vieja lavando.

Vinieron los hijos. ¡Todos malandrinos!
Vinieron las hijas ¡Todas engrupidas!
Ellos son borrachos, chorros, asesinos,
y ellas, las mujeres, están en la vida.

Y los pobres viejos, siempre trabajando,
nunca para el yugo se encontraron flojos.
Pero a veces, sola, cuando está lavando,
a la vieja el llanto le quema los ojos.

de Carlos de la Pua,
en Los mejores poemas de la poesía argentina, Ediciones Corregidor, 1977.

jueves, 12 de marzo de 2026

Respuesta

Respuesta

Yo también me interrogaba y nada en mí respondía.
Callaba toda
en un silencio claro y sellado.
Nada en mí afirmaba,
nada negaba en mí.
Me perfumaba una casta incertidumbre
que ascendía a mi canto.

de Enriqueta Arvelo Larriva,
en La palabra necesaria - Muestra antológica de poesía venezolana del Siglo XX, S/F.

martes, 10 de marzo de 2026

De regreso a México, D. F.

De regreso a México, D. F.

a Julio Valle-Castillo

Tu ciudad de diez años de estudiante
te traiciona.
Ya no te reconocés en ella, ya no te sirve
más que para la nostalgia.

Te das de frente con todos los muertos:
Herminio Ahumada, viejo combatiente del Vasconcelismo,
sandinismo encabronado
íntimo de Pellicer;
un poeta.

Irma Krautz, divorciada,
tan sufrida y tequilera,
eterna enamorada del poeta Cardenal.
- Una linda mujer como un ámbar con una hoja seca dentro -

Luis Rius nunca llegó al Festival de Poesía de Michoacán;
se lo llevó el cáncer sin el Nóbel, a los 53 años.

José Luis Benítez de tu misma edad,
murió de alcoholismo
al igual que don Ramón Martínez Ocaranza
(el Coronel Urtecho de Morelia).

Si no todos los muertos eran poetas,
eran como de la familia.

Sólo Ernesto Mejía-Sánchez, tu padre y maestro
(que reconoció bajo tus gafas las mancuernillas
de ámbar de don Laureano Castillo)
ha quedado como última y frágil evidencia del sueño.

de Daisy Zamora,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.90, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2014.

domingo, 8 de marzo de 2026

División de bienes

División de bienes

Llevate
el auto
los libros
las copas

quedate
con los ahorros
los muebles
el perro.

Lo único
que te pido
por favor
que me devuelvas

es el silencio.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

viernes, 6 de marzo de 2026

Al borde del mundo

Al borde del mundo

“Con las venas llenas de brasas”
Enrique Molina

Cuando los golpes penetran las vestiduras del alma
herrumbrando las carnes como una blanca orquídea
manchada de verdín hasta las vísceras.
Cuando las llagas hurgan sus raíces
como ratas hambrientas en las cáscaras del cuerpo.
Y aquella sed de caricias que socava más hondo
que la mano de la flagelación.
Cuando las muertes se suceden en cada lámina de piel
en la morosa intimidad de su alcoba
detrás de los postigos.

Caen látigos igual a mariposas muertas
sobre el que ha nacido para gemir.
Caen sobre los sueños que se deshacen
contra las rocas de la tarde y su voz cenicienta
(apenas un rescoldo de niño en el vacío).

¿Desde qué fauce los colmillos del dolor
como una costumbre?
¿Hasta cuándo el ojo de un cíclope
detrás de su espalda?

Nadie acude a contemplar su inocencia
erizada como el espanto
aullando dentro de la soledad.
Nadie para desenterrar los arpones en el puerto
de su casa.

Giran en el zumbido de las horas
los seis brazos carniceros
        los treinta colmillos
                    y los jueces ausentes.

En su cárcel de espejos sólo pide clemencia
desde todos los rostros.

de Elena Cabrejas,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.30, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

miércoles, 4 de marzo de 2026

A LA PEONA EZEQUIELA FARIAS

A LA PEONA EZEQUIELA FARIAS

Nació y murió
junto a una vaca.

Entre sus manos duras,
la suavidad del mundo
tomó formas de vaca.

Un silencio de vaca
la ciñó hasta los pies
como su delantal:
un silencio cantante,
más puro que la égloga.

Delante de sus ojos,
los días y las noches
australes desfilaron
como vacas macizas.

La tierra en que hoy descansa
—gorda, sumisa y útil—
se parece a una vaca.

de Leopoldo Marechal,
en Los mejores poemas de la poesía argentina, Ediciones Corregidor, 1977.

lunes, 2 de marzo de 2026

BLACK POWER

BLACK POWER

Un hombre cuelga de su propia vida
mientras el Greenwich Village se puebla
de rumores,
un hombre multiplica su infancia
y va creciendo con su ternura a cuestas
y en Manhattan, el tiempo es un aullido.
Un hombre sale oscuro, relumbrante
y su piel va sumando las auroras
del África dormida,
pero en Harlem, el África despierta,
es violenta la dulce madrugada, en el metro
un ardiente muchacho dice alegre: SOY NEGRO
y siente su negrura como un beso
como un sol de repente,
y su abuela en el sur, mira y sonríe
al templo de su piel. 

de Stella Calloni,
en donde baila la tierra, Ediciones Continente, 2019. 

sábado, 28 de febrero de 2026

Muro

Muro

La pared
más dura
con la que vas a chocar
una y otra vez
es que nadie puede darte
lo que nunca recibió.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

jueves, 26 de febrero de 2026

Fiel ama de casa

Fiel ama de casa

Todo terminó con la Luna de Miel:
Azahares, cartas de amor, llantos pueriles.

Ahora reptas a los pies de tu señor:
Primera en su harén,
tomada o abandonada según capricho
Madre de los hijos de su apellido
oreando tu abandono
junto al tendedero de pañales
estrujando tu corazón
hasta despercudirlo en la ropa blanca.
Acostumbrada al grito, a la humillación
de la mano servil ante la dádiva,
Mujer arrinconada
Sombra quejumbrosa
con jaquecas, varices, diabetes.

Niña guardada en estuche
que casó con primer novio
y envejeció escuchando el lejano bullicio
de la vida
desde su sitial de esposa.

de Daisy Zamora,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.90, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2014.