MALVINAS Y LOS INGLESES
¿Es ése el gran monarca, cuyo imperio
se extiende desde el Támesis al Ganges,
Desde Bengala al Canadá remoto?
¿Es ése el Parlamento Soberano,
Cuya justicia el universo admira?
¿Ese el altivo pueblo, que blasona
De mayor libertad, de más cultura?
¿Es ésa, en fin, la máquina soberbia,
Llamada Gran Bretaña? ¡Y qué! ¿Ha podido
Manchar su pabellón con una baja
Y atroz piratería? Sí: los bravos
De Aboukir, Trafalgar y Navarino,
Los que en la escuela del terrible Nelson
Hicieron su carrera, hoy ejercitan
Su pericia y valor sobre colonos
Pacíficos, inermes–. Ni ya esperan
A que la luz les muestre al enemigo;
De noche, ocultamente, van siguiendo
De Venancourt y de Duncan las huellas:
–La sorpresa, la fuerza es el derecho
Que emplean contra el débil: –nada importan
La paz, la lealtad, la fe debida
Entre naciones cultas– “Necesito,
Dijo Guillermo, dominar las Islas
Llaves del gran Océano: Tengo fuerza,
La República no: –no hay más derecho
Más fe que consultar. “–En el instante
El atentado horrendo se consuma;
Se echa por tierra el pabellón sagrado
De una nación amiga, y se enarbola
El color rojo, paladión del crimen.
El color que prestó pérfido asilo
Al hombre del Destino, el gran Coloso
Que hizo temblar a Pitt; y que, fiado
En la mentida lealtad inglesa,
Se entregó como grande, a su enemigo,
Para que su enemigo, cual cobarde,
Le encadenase en el mortal peñasco.
¡Afrentoso color! Esa bandera
Protegerá otros crímenes–. Malvinas
No es el último teatro. – ¡Ah Nuevo Mundo!
Tu libertad vacila: –el leopardo
Devora y no se sacia–. Abre los ojos,
Apercibe los brazos; y renueva
De Whitelocke y Beresford los tiempos.
[“La Gaceta Mercantil”. Buenos Aires, 21 de enero de 1833]
Anónimo,
en Poesía argentina y Malvinas: Una antología (1833-2022), Foffani, E. y Torres, V.(Coords.), Universidad Nacional de La Plata, 2023.