Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.
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domingo, 4 de enero de 2026

Para ser español

Para ser español

(soneto de amor y de rencor)

Me llevaré tu imagen desgraciada,
y volveré a nacer para la vida
donde no esté mi vida condenada.

De mí jamás podrás decir tú nada.
Al llegar te encontré triste y vencida.
Triste y vencida estás a mi partida.
Yo te he dado mi lucha. Tú a mí, nada.

Me has roto la esperanza día a día.
Me has manchado de hastío, de amargura.
Me has matado a vivir tu vida dura.

Antes que hagas de mí quien no quería
me voy aunque abandone en ti mi entraña:
para ser español me arranco a España.

De Jesús López Pacheco,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.23, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

sábado, 3 de enero de 2026

SEGURAMENTE MUCHAS COSAS...

SEGURAMENTE MUCHAS COSAS...

Seguramente muchas cosas
buscan ser cantadas por mí:
lo que retumba sin palabras,
lo que afila la piedra en lo oscuro,
lo que a través del humo irrumpe.
Mis cuentas aún no tengo hechas
con el fuego, el viento y el agua;
así sucede que en mis sueños,
de pronto, se abren anchas puertas
ordenándome que siga el rastro
de la estrella de la mañana.

de Anna Ajmátova,
en Antología de la Poesía Soviética (Alexander Nakarov), Biblioteca Jucar, 1974.
Versiones: Rafael Alberti y María Teresa León.

martes, 30 de diciembre de 2025

Búsqueda

Búsqueda

El lamento del hombre sin voz,
la palabra del que no sabe hablar,
la mirada del ciego, es esto lo que busco,
no como una misión sino como una necesidad,
como oxígeno en una tierra asfixiada,
como el cuerpo que le hace falta a la sombra,
como el público del hombre que habla solo,
como la tinta invisible de los días,
como la victoria del derrotado,
como el llamado silencioso de la luna a la tierra.

de Nicolás Suescún,
en Jamás tantos muertos, Universidad Externado de Colombia, 2008.

viernes, 26 de diciembre de 2025

LA EXPERIENCIA

LA EXPERIENCIA

Cicatriz imborrable.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Compuertas

Compuertas

“Me encanta leer”
abre las compuertas
“lo más lindo de las mujeres
es que sean femeninas”
cierra las compuertas
“la mejor inversión es viajar”
abre las compuertas
“todo lo que tengo, lo hice laburando”
cierra las compuertas
“tengo cerveza en el freezer”
abre las compuertas
“si están así, es porque quieren”
cierra las compuertas,
cierra los candados
se traga la llave
tira una bomba de humo
sale de estampida
por el cemento
le roba al botellero
su caballo
y huye
huye muy lejos
se refugia
en un páramo de Alaska
donde la reciben
unos lobos
muy humanos
que se alimentan
de la savia de los árboles
y aúllan de dolor
cuando el cielo
se queda sin luna.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

viernes, 12 de diciembre de 2025

LAS PUERTAS

LAS PUERTAS

Vienen a mi mente tantas puertas,
las de mi casa de infancia, siempre sin llave
las de mi escuela, abiertas, limpias,
las de la sala de partos, fuertes, suaves, de vaivén

y de repente, las de las comisarías los cuarteles y la iglesia
cerrándose con fuerza en nuestras propias caras
sabiendo que allí detrás seguro estaban nuestros hijos.

Cuántas puertas cuánta vida
cuánta muerte detrás de ellas.

Por eso lo más lindo es la Plaza
porque no tiene puerta.
Por eso allí todo es más claro.

de Hebe de Bonafini,
en Nacer Crear Parir - Color y poesía en las manos de las Madres, Ediciones Madres de Plaza de Mayo, 2014.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

EL GRITO

EL GRITO

Un trozo de palabra rota.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Generaciones y mudanzas

Generaciones y mudanzas

-Yo no lo viviré- dijo mi padre.
Fue acaso el año del traslado, cuando
muchos objetos fueron condenados.
Se descubrió, de pronto,
que habían muerto hacía mucho tiempo.

-Sólo son cachivaches- sentenció
mi madre en el momento de salir.
Pues bien: nos fuimos a la nueva casa,
ahora lo sé, dejando la esperanza
entre los cachivaches olvidada.

Porque, quizá un año después, o menos:
-Yo no lo viviré- dijo mi padre.
Estos (el ademán hacia sus hijos,
hacia mí, que escuchaba,
no sé por qué, como un espía) son
los que lo vivirán».

Ya no recuerdo
más, ni siquiera a quién se lo decía.
Debía yo tener entonces, fíjate,
yo había hecho el ingreso hacía poco,
debía yo tener, pues, once años,
o así, y hoy tengo treinta y cinco, fíjate.

Ya tengo hijos yo también, ya puedo
recordar dos mudanzas en la historia
de mi propia familia.
Ya algunos muebles
han muerto en nuestra casa.

Te aseguro que siempre lo primero
que empaquetaba era la esperanza:
antes que mis papeles y mis libros,
antes que todo, la esperanza era
lo primero, primero que salía
hacia la nueva casa.

Y ayer, no obstante, un día negro -¿dónde
la habría metido? A veces
uno no encuentra lo mejor guardado-,
ayer, charlando con amigos, dije:
-Yo no lo viviré.
Estos (el ademan hacia mis hijos...)
son...

Me corté.
Me eché a reír de pena
y de recuerdo: la postguerra larga,
los años y viajes de mis padres,
sus traslados de pueblos y ciudades,
sus mudanzas de casas...
Y me entró
un miedo horrible a mi tercer mudanza.

De Jesús López Pacheco,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.23, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

sábado, 29 de noviembre de 2025

Braian

Braian

Entre el mezquino
que siempre busca sacar ventaja,
y el que ya de bebé aprendió
a compartir la cuna,
yo me quedo con Braian.

Entre los nenes de mamá
que hablan de sacrificio
y en su vida sintieron
lo que es sentirte menos
que una mula,
yo me quedo con Braian.

Entre el que se cree
buena gente
gente como uno
gente bien
porque da en bolsas de consorcio
lo que le sobra,
y el que se saca
la única campera que tiene
para que no te enfermes con la lluvia,
yo me quedo con Braian.

Entre el que entrega su domingo
con responsabilidad y afecto
a la causa colectiva,
y el que pone excusas
para no perderse la siesta,
yo me quedo con Braian.

Entre los que viven de rentas
y los que salen
de sol a sol
a ganarse el pan
(sólo el pan,
no sea que se confundan
y pretendan más)
a cambio de sangre, sudor y lágrimas
Yo me quedo Braian.
Entre los que piden bala
pero nunca dieron
ni un año
ni un día
ni siquiera una hora
por el otro
y los que nadan día a día
sin saber
si alguna vez
van a conocer
alguna orilla,
yo me quedo con Braian
siempre.

Me quedo con el de abajo,
el humilde,
el laborioso,
el que sabe,
el que se rebusca,
el que se brinda,
el que pone en marcha el mundo
todos los días,
el malherido,
el que viste harapos
el descalzo
el perseguido
el bastardo
el que se parece más a Cristo
que a los escribas, los césares y los fariseos.

Entre los mezquinos
los oportunistas
los egoístas
los miserables
Y Braian,
Yo no tengo dudas.
La patria tampoco:
nos quedamos
hoy y cada día
hasta la Victoria
siempre
con Braian.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Hasta hoy

Hasta hoy

Esa desesperación sorda,
que nunca estalla.
Esa angustia cotidiana,
agridulce.
Que nos va penetrando
en la sangre
nos engaña
envenenándola.
Ráfagas de plenitud,
fulgores, sólo fulgores
(preanuncian tal vez
la gran llamarada)
Anhelos y sueños,
tejidos.
Sin esperanzas
ni sufrimientos.
Ese juego sutil
del combate interior
de engañarse y engañarnos.
Egoísmo.
Anhelos y sequedad.
Crispaciones.
Hasta hoy.
De aquí en más,
el camino es oscuro
a nuestras espaldas
ante nosotros también.
Pero tenemos, ya
una luz
una antorcha
la tea que nos ilumine
seremos nosotros mismos.

Soledad,
la fría grandeza
el orgullo y su majestad.
Amurallada fortaleza.
Allá afuera el vocerío.
Adentro, compañeros, soledad.
Simple y profunda
rica y austera.
Digna, limpia, calma.
Compañera.
Soledad,
sin grandeza, sólo frío
la impotencia
la nausea* y el hastío
el vacío en que giramos
y esa fiebre que nos quema
y no mostramos
por no poder.
Miserable.
Soledad.
En cierta forma,
nos pertenecemos mutuamente
llamada irresistible
compañera dolorosa
hermana implacable
amiga feroz.
Soledad.

Deshilvano despacio
los hilos
de tu alma
desbrozo la hierba
de una senda
ya sin retorno.
Me miro en tus ojos.
El rumor de tu voz,
el viento de tu sonrisa
es el agua
que me lleva.
Navego tu cauce,
ya no forastero,
ya no intruso,
Cada vez menos
peregrino.

Por qué esta az
esta bahía azul
ancha, tan ancha
donde la tempestad
de nuestro mar,
se calma.

Esta luz
que enceguece,
que alumbra
doliendo
que quiere expandirse
y crece.
Esta pradera
que se pierde
y que espera,
palpitante
verde tan verde
a quien la siembre.

Noche sin luna
la traición y la vergüenza cabalgan
cabalgan tu geografía
cabalgan con negras riendas.
Hondo dolor,
hondo y oscuro.
Sangre de nuestra sangre
asesinada, escarnecida.
Te acechan y te cercan

los mil rostros de la infamia.
Nosotros te somos fieles,
te asimos, fragmentada,
en el rumor de
las calladas multitudes,
en la fragua subterránea,
nunca silenciada,
de la idea.
Llenando ancha y triste
nuestra* noches de vigilia.
Irrumpes gota a gota
en nuestras vidas.
Dejas para siempre
la marca indeleble de tu cruz
en la puerta de nuestras casas.
Madre de todo el sufrimiento
madre amantísima, carnicera,
lentamente a tu altar vamos ofreciendo todo
para seguirte intuyendo,
no soñada, sí ofendida humillada
en todos los idiomas,
fusilada en toda tu belleza
dispersada y deshecha,
pero entera
agotad*, no vencida.
Para poderte abrazar,
hecha pueblo,
un segundo
alguna vez.
Patria.

de Álvaro Martín Colombo (detenido-desaparecido el 19 de noviembre de 1976),
en Desde el silencio, Documentos/Página12/La Página SA, 1995.
*Del original, 

martes, 18 de noviembre de 2025

La voz de nadie

La voz de nadie

La palabra de un hombre
es como la de nadie,
ambas deben oirse,
pero más la de nadie
que es la de todos.

de Nicolás Suescún,
en Jamás tantos muertos, Universidad Externado de Colombia, 2008.

lunes, 17 de noviembre de 2025

Vengo de Cuatro Caminos

Vengo de Cuatro Caminos

Vengo de Cuatro Caminos,
De Cuatro Caminos vengo,
Mis ojos están desbordados,
Y nublados de sangre.
La sangre de una hermosa niña,
A quien vi en el suelo destruida;
La sangre de una joven mujer,
La sangre de un hombre viejo, muy viejo,
La sangre de mucha gente, de muchos 
Inocentes, indefensos,
Caídos bajo las bombas
De los piratas del aire.
Vengo de Cuatro Caminos,
De Cuatro Caminos vengo,
Mis oídos están sordos
De blasfemias y lamentos,
Ay Pequeño, Pequeño;
¿Qué les has hecho a estos perros
Que te han despedazado
Sobre las piedras del terreno?
Ay, ay, ay, Madre, mi Madre;
¿Por qué ellos han asesinado al abuelo, de tantos añares?
Porque son cachorros de lobo,
Cachorros de lobo devorador de hombres.
Porque la sangre que corre por sus venas
Es sangre de burdel y lodo
Porque en su ejército
Bastardos nacieron
Una "maldición de Dios" desgarra el aire
Para el oprobio del Cielo.

de Norman Bethune,
en The mind of Norman Bethune (Roderick Stewart), Fitzhenry & Whiteside, 1977.
Traducción/versión: Félix Sánchez Durán.

sábado, 15 de noviembre de 2025

NOCTILOPES

NOCTILOPES

La intuición y el instinto ven a oscuras.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Luna Roja

Luna Roja

Y la misma pálida luna esta noche,
Que está tan calma, limpia y alta,
Espejo de nuestra mirada pálida y afligida,
De un cielo fresco Canadiense recortada,

Sobre las desgastadas cimas montañosas Españolas
Anoche, subió despacio y roja y salvaje,
Reflejándose desde su luminosa protección,
Los rostros de los muertos salpicados de sangre.

Hacia ese círculo pálido elevamos nuestros puños cerrados
Y a esos muertos sin nombre, renovamos nuestro juramento,
"Camaradas, que lucharon por la libertad y un nuevo mundo
Que murieron por nosotros, los recordaremos".

de Norman Bethune,
en The mind of Norman Bethune (Roderick Stewart), Fitzhenry & Whiteside, 1977.
Traducción/versión: Félix Sánchez Durán.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Luna roja

Luna roja

Esta luna fría y blanca
Que refleja
En lo alto del cielo boreal
Nuestra mirada pálida e inquieta
Esa luna de allá nos pasa rozando aquí
Roja y sangrante
Las crestas de las sierras de España
Iluminan los rostros sangrantes de los muertos
Hacia ese astro lívido
Alzo el puño de mi cólera
Y hago un voto
-Oh camaradas caídos por nuestra libertad-
De no olvidar nunca
Vuestro sacrificio anónimo.

de Norman Bethune,
en https://elpuig.xeill.net/Members/salarnal/textos/2013/los-escritos-imprescindibles-de-un-medico-comunista-internacionalista (11/2/25).

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Norman Bethune

Norman Bethune

El canadiense más humano de nuestro tiempo
fue a España cuando España le gritaba al mundo
"¡Venid a ver la sangre derramada!"
"My eyes are overflowing," dijo, "and clouded with blood.
No podía mirar
la sangre derramada que veía.
Pero la sangre de los muertos era
ya sangre muerta.

El canadiense más humano de nuestro tiempo
escribió treinta versos como treinta blasfemias
sobre la sangre derramada por los muertos.
Son versos antiaéreos, anticelestiales,
que acaso derribaron algunos aviones
o una escuadrilla entera de hipocresía alada.

El canadiense más humano de nuestro tiempo,
sin olvidar la sangre derramada,
pensó en la sangre que vivía y que luchaba.
Como también era poeta de otra forma,
cuando veía heridas como "terribles flores de carne,"
les rimaba los bordes con suturas
para que no siguiera derramándose sangre.

Pero, a veces, las flores se quedaban de pronto
marchitas por la sangre ya perdida.
Y la sangre de los muertos era
ya sangre muerta.

El canadiense más humano de nuestro tiempo
vio cómo los fusiles pasaban de las manos
de los muertos y heridos a los que no tenían
fusiles en las manos.
Pensó en la sangre, en toda la sangre del pueblo de España,
vio que era toda un mar, una gran red de ríos
que iban a dar a ríos que iban a dar al mar,
al rojo mar inmenso que estaba defendiendo
la vida.

El canadiense más humano de nuestro tiempo
subió a un camión pequeño y recorrió los frentes
con botellas de sangre. Habiendo descubierto
que las venas del hombre pueden dar en el hombre,
fundó el Canadian Blood Transfusión Service,
Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre.

De Jesús López Pacheco,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.23, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

lunes, 10 de noviembre de 2025

MIS MANOS

MIS MANOS

Mis manos acunaron sueños.
Mis manos acunaron niños.
Mis manos acariciaron mucho.
Mis manos sembraron la tierra.
Se vaciaron mis manos
un día. Se llenaron de horribles silencios.
Pero un día mis puños cerrados
devolvieron la fuerza
y los sueños.
Con mis manos escribo a mis hijos.
Con mis manos abrazo los días.
Con mis manos aprieto las otras
que me tiende generosa
la vida.

de Hebe de Bonafini,
en Nacer Crear Parir - Color y poesía en las manos de las Madres, Ediciones Madres de Plaza de Mayo, 2014.

sábado, 8 de noviembre de 2025

dejarás de ser creativo...

dejarás de ser creativo
a tu manera, creativo
fructíferamente, creativo
cuando en vez de
escuchar las burlas
de escuchar las humillantes risas
escuches los aplausos
escuches los vitores
y te entregues
al canto de sirenas
sin atarte al palo
de cada una
de tus heridas
esenciales

Por Félix Sánchez Durán.

domingo, 2 de noviembre de 2025

Esa gota

Esa gota

Esa gota,
sólo esa gota que cae,
diminuta,
vaya a saber uno desde dónde;
esa gota,
que ahora salpica tu rostro,
necesita las demás gotas para ser
lluvia,
y las demás
también la necesitan.

Tus ojos,
esos ojos que ahora miran otros ojos
que ahora miran;
tus ojos
necesitan los demás
para saber qué es mirar
y lo que miran.

de Germán Machado,
en Poemas andantes - Del antiguo linaje de los juglares a la voz digitalizada, DGES, 2022.

viernes, 31 de octubre de 2025

Gracias a la vida (canción)

Gracias a la vida

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros, que cuando los abro
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes al hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído, que en todo su ancho
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bienamado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro,
madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.

Me ha dado la marcha de mis pies cansados,
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro al bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos que es mi propio canto.

de Violeta Parra,
en Todo Violeta Parra - Antología presentada por Alfonso Alcalde, Alfonso Alcalde, 1974.