Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.
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jueves, 22 de enero de 2026

LA GUARDIA EN LAS MALVINAS

LA GUARDIA EN LAS MALVINAS

Sombras de Brown, de Espora y de Rosales.
Sombras de las fragatas argentinas
Y de los capitanes inmortales,
Montad, bajo los cánticos australes
                    La guardia en las Malvinas

Aguas del Sur y los polares vientos,
Roncos con el graznar de aves marinas,
Cantad, bajo los cielos cenicientos
Con eternos e indómitos acentos:
                    La guardia en las Malvinas

Estrellas de la Cruz sobre el océano,
Puñal de Orión que sobre el mar te inclinas,
Luna del Polo y sol americano,
Iluminad sobre el peñón lejano.
                    La guardia en las Malvinas

Oleajes rumorosos del Atlante
Coronados de espumas peregrinas,
Recordadle al pasar al navegante,
Allá en las islas del confín distante:
                    La guardia en las Malvinas

Donde el extraño pabellón flamea,
Del mar entre las pálidas neblinas,
Al eterno gemir de la marea,
Allí estará, mientras la luz clarea,
                    La guardia en las Malvinas

de Héctor Pedro Blomberg,
en Poesía argentina y Malvinas: Una antología (1833-2022)Foffani, E. Torres, V.(Coords.), Universidad Nacional de La Plata, 2023.  

lunes, 19 de enero de 2026

viernes, 16 de enero de 2026

Sobre aprender a diseccionar fetos de cerdo

Sobre aprender a diseccionar fetos de cerdo

Quiero de vuelta mis mecedoras,

los atardeceres solipsistas,

y sonidos de la selva costera que son tercetos de cigarras y pentámetros de las patas peludas de las cucarachas.

He donado biblias a tiendas de segunda mano

(las aplasté en bolsas de basura de plástico con una lámpara de sal ácida del Himalaya;

las biblias postbautismales, las que saqué de las esquinas de las manos carnosas de los fanáticos, las simplificadas, fáciles de leer, parasitarias):

Recuerdo más el olor a goma resbaladiza de las ilustraciones brillantes de los libros de texto de biología; me quemaban los pelos

dentro de la nariz,

y la sal y la tinta que se me pegaron en las palmas.

Bajo los recortes de luna a las dos cuarenta y cinco de la madrugada, estudio y repito.

Ribosoma

  endoplasmático—

  ácido láctico

  estambre

en el IHOP de la esquina de Powers y Stetson Hills—

repetí y garabateé hasta que se abrió camino y se estancó en un lugar que ya no puedo señalar, tal vez

mi intestino—

tal vez ahí, entre mi páncreas y mi intestino grueso, está el insignificante arroyo de mi alma.

Es la regla con la que ahora reduzco todas las cosas; de bordes duros y astillados por el conocimiento que

solía sentarse, un paño sobre la frente febril.

¿Puedo dejarlos a ambos en paz? Esta fe voluble y esta ciencia universitaria que me abuchea desde el fondo del aula

ahora no puedo creer que la Biblia, el Corán y el Bhagavad Gita me deslicen el pelo largo detrás de la oreja como solía hacerlo mamá y exhalen por la boca «hagan espacio para la maravilla».

Todo mi entendimiento se desliza por la barbilla hasta el pecho y se resume en:

La vida es simplemente

el óvulo y el espermatozoide

y dónde se encuentran

y con qué frecuencia y qué tan bien

y todo muere allí.

La versión del texto aparece oficialmente en:
El sitio de la Academy of American Poets (“poets.org”-https://poets.org/2020-on-learning-to-dissect-fetal-pigs), donde figura el poema “On Learning to Dissect Fetal Pigs” como el ganador del premio del año 2020.

de Renée Nicole Good,
en https://elniniorizoma.wordpress.com/2026/01/08/renee-nicole-good-1989-2026-on-learning-to-dissect-fetal-pigs/ (9/1/26).
Traducción: Julián Axat

jueves, 8 de enero de 2026

MALVINAS Y LOS INGLESES

MALVINAS Y LOS INGLESES

¿Es ése el gran monarca, cuyo imperio
se extiende desde el Támesis al Ganges,
Desde Bengala al Canadá remoto?
¿Es ése el Parlamento Soberano,
Cuya justicia el universo admira?
¿Ese el altivo pueblo, que blasona
De mayor libertad, de más cultura?
¿Es ésa, en fin, la máquina soberbia,
Llamada Gran Bretaña? ¡Y qué! ¿Ha podido
Manchar su pabellón con una baja
Y atroz piratería? Sí: los bravos
De Aboukir, Trafalgar y Navarino,
Los que en la escuela del terrible Nelson
Hicieron su carrera, hoy ejercitan
Su pericia y valor sobre colonos
Pacíficos, inermes–. Ni ya esperan
A que la luz les muestre al enemigo;
De noche, ocultamente, van siguiendo
De Venancourt y de Duncan las huellas:
–La sorpresa, la fuerza es el derecho
Que emplean contra el débil: –nada importan
La paz, la lealtad, la fe debida
Entre naciones cultas– “Necesito,
Dijo Guillermo, dominar las Islas
Llaves del gran Océano: Tengo fuerza,
La República no: –no hay más derecho
Más fe que consultar. “–En el instante
El atentado horrendo se consuma;
Se echa por tierra el pabellón sagrado
De una nación amiga, y se enarbola
El color rojo, paladión del crimen.
El color que prestó pérfido asilo
Al hombre del Destino, el gran Coloso
Que hizo temblar a Pitt; y que, fiado
En la mentida lealtad inglesa,
Se entregó como grande, a su enemigo,
Para que su enemigo, cual cobarde,
Le encadenase en el mortal peñasco.
¡Afrentoso color! Esa bandera
Protegerá otros crímenes–. Malvinas
No es el último teatro. – ¡Ah Nuevo Mundo!
Tu libertad vacila: –el leopardo
Devora y no se sacia–. Abre los ojos,
Apercibe los brazos; y renueva
De Whitelocke y Beresford los tiempos.

[“La Gaceta Mercantil”. Buenos Aires, 21 de enero de 1833]

Anónimo,
en Poesía argentina y Malvinas: Una antología (1833-2022)Foffani, E. Torres, V.(Coords.), Universidad Nacional de La Plata, 2023.  

jueves, 18 de diciembre de 2025

La mentira se siente a través de los poros...

La mentira se siente a través de los poros,
Llega hasta nosotros con su mensaje y choca
Contra todo y se rompe a la vista del mundo
Desnuda ante los hombres y en manos de la burla.

Así mintieron Ellos, como todo un proyecto,
Como una invocación a un Dios de carnaval;
Montaron su escenario de grandeza y poder
Y ahora son masticados por el hambre del pueblo.

Así mintieron porque sus sillones estaban
Construidos al margen de la única verdad
Y sus zapatos eran de importación sangrienta
Y sus vestidos eran un robo muy antiguo.

Así fue que tomaron la mentira de pólvora
Y salieron callando realidades a tiros
Pero la verdad viene con letras infinitas,
Mucho más que tres A que son tres esqueletos.

de Daniel Favero (detenido-desaparecido el 25 de junio de 1977),
en Poesía y Militancia, EDULP, 2020.

domingo, 23 de noviembre de 2025

De abajo no es lo mismo, no son los mismos ojos...

De abajo no es lo mismo, no son los mismos ojos
Ni las mismas palabras. Aquí la realidad
Es incómoda, grave, pero se expresa a gritos.
Mientras nosotros vamos… vamos como puñales.

Pero Ellos televisan verdades de otros mundos:
Navidades de lujo, niños rubios jugando,
Neveras, superman, sabios terratenientes
Y agentes de la CIA mucho más elegantes.

De abajo no es lo mismo… fueron muchos los nuestros
Que en la pequeña mesa de navidad callaron
Y un silencioso acuerdo entre valor y lágrimas
Y manos victoriosas izaron cada nombre.

Pero Ellos continúan escribiendo novelas
En los diarios, compinches de todos los desastres,
Y mientras sus negocios crecen sobre las tumbas
Alzan todos sus copas y brindan “¡por la paz!”.

de Daniel Favero (detenido-desaparecido el 25 de junio de 1977),
en Poesía y Militancia, EDULP, 2020.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Lectura tradicional

Lectura tradicional

No me leas
de derecha a izquierda
al modo árabe,
ni me leas
de izquierda a derecho al modo latino,
tampoco me leas de arriba abajo
al modo chino.
Léeme simplemente
como el sol lee las briznas de hierba,
como el pájaro lee el libro de flores.

de Souad Al-Sabah,
en https://poetryalquimia.org/2024/05/22/3-poemas-de-souad-al-sabah/ (2/3/25).
Traducción: Jaafar Al Aluni.

domingo, 5 de octubre de 2025

EL BOSQUE EN MARCHA

EL BOSQUE EN MARCHA

Era una Isla de esclavos bajo el cielo
más azul de la América.
                                                    Besaban
los pies de la sirena de los mares
las ondas oceánicas cargadas
de corales, madréporas y conchas.
En la soberbia entonación del agua
conque lamenta el mar la desventura
que ha encadenado a la infeliz esclava
había un rudo acento, un largo grito
tembloroso y sonante de venganza.

Rugió la guerra y en los agrios bosques
como loba con hambre se arrastraba,
medio escondida entre los viejos troncos.
Las lágrimas y sangre a las entrañas
fecundas de la selva descendían
a un tiempo con los odios y las rabias
de muchos combatientes. Recios árboles
caídos en la tierra sollozaban
con el sordo extertor de las heridas,
vertiendo a un tiempo su potente savia.

Cuando la guerra huyó, tras largos años,
de esclavitud más triste y más amarga,
ejércitos de jóvenes arbustos,
nutridos con la sangre y con las lágrimas
de la infeliz generación que había
muerto en el bosque primitivo, hallaban
vientos de libertad bajo los cielos,
odio en la tierra y en sus fibras rabia.

Y una vez más resucitó la guerra:
más lágrimas y sangre derramadas
filtrándose en la tierra.
                                                    Mas de pronto,
conmovida la selva en sus entrañas,
llenas de sangre, resolvió la guerra.
¡También la guerra! Y a jurar venganza
llama al pueblo de árboles nutridos,
de hiél y de odio, de valor y rabia.

Se agitan las florestas de la isla
con ciega sed de libertad.
                                            La raza
trocada en savia alimentó aquel bosque
que va a blandir como soberbias lanzas
sus gigantescos y robustos brazos.
Un sordo estruendo, un viento de borrasca
sacude las melenas del ejército
y al trote, al trote comenzó su marcha.
Un ancho soplo de tormenta empuja
aquella tempestad salvaje. Nada
detiene el paso del andante bosque:
es un ciclón devastador que aplasta
selvas y campos y ciudades y hombres
con un estruendo atronador que espanta.
Un ejército de hombres y de bestias
huyó a la costa a defenderse.
                                                        El agua
con sus clarines de metal, su grito,
eterno invocador de las venganzas,
levanta hasta los cielos; los clamores
de la turba de fieras asustadas
con el lamento de las olas, se iban
haciendo cada vez más roncos: ráfagas
rápidas como potros desfrenados
surcos profundos en el mar trazaban.

Y vino al fin la tempestad: el bosque,
sudando espuma cual las gordas ancas
del Océano, se acercó a la costa
y en las ondas del mar encabritadas
fué vaciando el ejército de fieras.
Luego avanzó, llevando a las espaldas
todo un montón de sus cadenas rotas,
todo el pasado de su vida esclava,
y lo arrojó sobre las muertas fieras
cual sudario de plomo.
                                                    Y rudo marcha
dentro del mar, despedazando el velo
sangriento de la noche que se acaba.

«No más exclavos en el mundo» — dijo-,
y sacudió su limpio manto de aguas.

de Roberto Brenes Mesen,
en Los mejores poetas de Costa Rica, Compañía Ibero-Americana de publicaciones/
Librería FERNANDO FE, 1915.

miércoles, 9 de julio de 2025

Tribulaciones, Lamento y Ocaso de un Tonto Rey Imaginario o No

Tribulaciones, Lamento y Ocaso de un Tonto Rey Imaginario o No (canción)

Yo era el rey de este lugar
Vivía en la cima de la colina
Desde el palacio se veía el mar
Y en el jardín la corte reía
Teníamos sol, vino a granel
Y así pasábamos los días
Tomando el té, riéndonos al fin
¿Por qué murió la gente mía?

Yo era el rey de este lugar
Aunque muy bien no lo conocía
Me habían dicho que atrás del mar
El pueblo entero pedía comida
No los oí, qué vil razón
Les molestaba su barriga
Yo era su rey, así lo dijo dios
Yo era el amor, la luz divina

Yo era el rey de este lugar
Hasta que un día llegaron ellos
Gente brutal, sin corazón
Que destruyó el mundo nuestro
"Revolución, revolución"
Cantaban las furiosas bestias
La corte, al fin, fue muerta sin piedad
Y mi mansión hoy es cenizas

"Libertad, libertad"

Yo era el rey, de este lugar
Tenía cien capas de seda fina
Estoy desnudo, si quieren verme
Bailando a través de las colinas
Bailando a través de las colinas

Bailando a través de las colinas (Libertad)
Bailando a través de las colinas (Libertad)
Bailando a través de las colinas (Libertad)
Bailando a través de las colinas (Libertad)
Bailando a través de las colinas (Libertad)

de Charly García (Sui Generis),
en Confesiones de Invierno, Sony Music/RCA, 1973.

lunes, 7 de julio de 2025

FRONTERA DE MELILLA

FRONTERA DE MELILLA

El espanto del alambre
es no ocultar lo que prohíbe.

de José María García Linares,
en https://www.federacionanarquista.net/6-poemas-de-muros-de-jose-maria-garcia-linares/ (13/8/24).

lunes, 16 de junio de 2025

la celebración de la violencia en la era de la crueldad

la celebración de la violencia en la era de la crueldad

no estoy en contra de la violencia
sólo para asegurarme un lugar entre los tibios
es más, no estoy en contra de la violencia
porque sí, en tanto violencia
último recurso en mi defensa
último recurso
pero está
no estoy en contra de la violencia
pero jamás, entiendan, jamás
cuando deba hacer uso de la violencia
la celebraré
el día que deba usar la violencia
me alejaré más de quienes me la festejen
que de quienes me han atacado
y han despertado
la violencia en mí

Por Félix Sánchez Durán.

viernes, 23 de mayo de 2025

¿Quién le puso nombre a la luna?

¿Quién le puso nombre a la luna?

¿Habrá sido la laguna,
que de tanto verla por la noche
decidió llamarla Luna?

¿Quién le puso nombre al elefante?
¿Habrá sido el vigilante,
un día que se paseaba muy campante?

¿Quién le puso el nombre a las rosas?
¿Quién le pone nombre a las cosas?

Yo lo pienso todos los días.
¿Habrá sido un señor que se llama
Ponenombres
que saca los nombres de la nombrería?

¿O la arena sola decidió llamarse arena
Y el mar solo decidió llamarse mar?

¿cómo será?
(menos mal que a mí
me puso el nombre
mi mamá).

de Mirta Goldberg,
en Poemas andantes - Del antiguo linaje de los juglares a la voz digitalizada, DGES, 2022.

martes, 13 de mayo de 2025

LA LISTA DE SCHINDLER

LA LISTA DE SCHINDLER

No hay exterminador visible,
ni una guerra mundial.
Tampoco fusilamientos,
ni brazos en alza.
Es el hambre la que mata
en este campo de concentración africano
en donde somos libres de vagar
hasta caer en el olvido,
secos como la molestia moribunda.
Sólo las mafias ofrecen
una salida al mar,
trenes mojados
por el llanto de la historia.

de José María García Linares,
en https://www.federacionanarquista.net/6-poemas-de-muros-de-jose-maria-garcia-linares/ (13/8/24).

miércoles, 2 de abril de 2025

Los lapachos han vuelto a florecer

Los lapachos han vuelto a florecer

Los lapachos han vuelto a florecer
en este mes de agosto
como si fueran el eje de la historia, y la explosión de
sus flores rosadas un movimiento circular
de suaves rotaciones, qué
piensan dentro de sus ramas
(aparentemente imperturbables) sobre
lo que pasó este otoño en los mares del sur
bajo un manto de
neblinas?

Pero de pronto los lapachos florecieron y luego
dejaron caer
sus flores en el sueño de esa llovizna
sin noticias,
y los albatros quedaron sepultados
en las Islas.
Y los padres nos quedamos mirando
en el aeropuerto
cómo nuestros hijos subían a los aviones
de transporte
con armas y cascos y mochilas y fuertes
borceguíes para el frío del sur abajo
del planeta que se iba
cantando la marcha de San Lorenzo pero a él
no lo podíamos distinguir
cuál era desde la terraza porque
ya no era nuestro hijo sino un soldado
que iba hacia la guerra
y a mí se me cruzaron todas las palabras
rotas
tartamudas
y todavía siento que en aquella madrugada
cuando los aviones se perdieron en el cielo
a las seis de la mañana
supe que ya podía escribir rabiosamente
la palabra cibilización con be larga,
por lo menos.
Y como si nada hubiera ocurrido, en agosto
los lapachos han vuelto a florecer
sobre nuestros corazones con armas de papel
“igual que sobrevivientes
que vuelven de la guerra”.

de Alfredo Veiravé,
en Cuentos para seguir creciendo, FMG/Ministerio de Educación/Eudeba, 2006.

lunes, 17 de febrero de 2025

le había enseñado...

le había enseñado
el ritual del té
al estilo inglés
su difunta madre
de escaso linaje
y pronta fortuna
y cuando ya de grande
se le antojaba el té
abría el reloj de pie
y ponía las agujas
dando las diecisiete
aunque fueran las tres

Por Félix Sánchez Durán.

martes, 21 de enero de 2025

he visto al buitre salir volando...

he visto
al buitre salir volando
cuando aparece
y al león, esconderse
cuando su sombra
dibuja el piso
y donde hace nido
árbol sin hojas queda
y ningún animal se acerca
ni le cruza la mirada
y ni siquiera en manada
los lobos se aproximan
es que saben que lastima
como nadie es capaz
es la paloma de la paz
la criatura más temida

Por Félix Sánchez Durán.

miércoles, 15 de enero de 2025

...a la población de Gaza

a la población de Gaza

llaman a las piedras
como quien llama a un perro
y las piedras van
acuden al llamado

acarician las piedras
como se acaricia a un gato
y las piedras ronronean
y duermen sobre el amo

le susurran a las piedras
como se cuenta un secreto
y sonríen las piedras
y prometen no contarlo

liberan las piedras al aire
como quien arroja un canario
y les piden que vuelen
y suelten su hermoso canto

tienen nombres las piedras
como las calles o los barrios
nombres familiares pronunciados
con nostalgia y con quebranto

y lanzan las piedras al aire
y como fieles piedras vuelan
cantan libremente y vuelven
a las manos que han amado

Por Félix Sánchez Durán.

viernes, 6 de diciembre de 2024

Sobre haber sido traída de África a Estados Unidos

Sobre haber sido traída de África a Estados Unidos

Fue la misericordia  la que me trajo desde mi tierra pagana,
enseñando a mi ignorante alma a entender
que hay un Dios, que hay un Salvador también:
Ya que no he buscado ni sabía de la redención.
Algunos ven a nuestra oscura raza con ojo desdeñoso,
"Su color es un hito diabólico."
Recordad, cristianos, negros, tanto como Caín,
Podrán ser refinados, y unirse al angélico tren

de Phillis Wheatley,
en https://www.heroinas.net/2020/01/phillis-wheatley-primera-poeta-negra.html (4/8/24).

sábado, 2 de noviembre de 2024

Los que se fueron...

Escribiré para vengar mi raza.
ANNIE ERNAUX

I

Los que se fueron dejaron las voces de sus animales
como carpas y jaulas abandonadas
por un circo llamado olvidar:

Me llama
        la morrocoya con ruedas que salta entre el
                                                           hacinamiento;
         el perro que sufrió por la cinta de un casete de
                                      horror atorada en sus intestinos.

Me llama
       otro perro, lleva su lomo sangrante
       por la marca de hierro de las águilas crueles;
       el burro, al que los invasores dieron a tragar una bomba
(aclaro, invasores y águilas crueles son sinónimos en estos
                                                                           poemas;
y digo águila, porque no puedo decir ese nombre;
y escribo poemas, porque es la única forma de maldecir al
                                                             águila a la cara;
y escribo poemas, porque es la única forma de comprobar
                                                                     que tengo
alas de pájaro
y no una escopeta).

 

Me llama
        el pato, lazarillo de los muertos;
        el chivo dado en sacrificio,
        para no entregar a la esposa.

Me llama
        el pájaro de la resistencia;
        y la lechuza, reveladora de traidores y malas horas.

Me piden retornar al territorio
—afuera no hay comunidad—.
Debo terminar el volcán que inicié
con niños fantasmas, en mitad de la calle;
en su cráter caerán todas las injusticias y opresiones
hasta que reviente la rabia,
y con cenizas escribiré poemas
que venguen mi raza,
         mi género
         y mi clase.

II

En el fondo del espejo se ve el callejón de una casa,
dos niñas juegan a cubrirse con sábanas, tablas y ramas.

Las niñas crecieron rápido
y su padre metió a treinta morrocoyas, en su lugar,
excepto a una que nació sin las dos patas traseras,
amarró con alambre una tabla en la coraza
y le acomodó dos llantas de un carro de juguete.

Las más sanas cavaron y construyeron un túnel,
hasta inundar mi supuesta habitación propia;
el agua fangosa traspasó el espejo.

Las morrocoyas no son rápidas, aunque tengan llantas;
cuando son deformes no tienen barriga de tierra
ni espalda de cielo;
no llegan a tiempo para prevenir la filtración, la huida,
la injusticia…
                     como yo, que corro, camino,
salto y me enredo una cuerda en las patas,
y me ato al pecho una tabla, en las noches

III

¿Cristo sana morrocoyas
y las ama a todas por igual?

Ni la carne de Cristo
ni la de las morrocoyas deberían ser consumidas,
ambos sacrificios son inútiles;
papá no las crió para inmolarlas.

A todas nos costó asumir que el hogar de la ciudad
no era el del pueblo.
Nunca volví a jugar en un callejón.

El callejón de la casa se achicó tanto
que solo sirvió para desfiladero
de agua fangosa.

En ningún lugar del mundo volví a tener casa;
es mentira,
no se carga como caparazón.

de Luisa Villa,
en https://www.laraizinvertida.com/detalle-3108-luisa-villa-premio-internacional-de-poesia-gabriel-celaya-?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR1j2upm8KKVK0jHfT63-z6ja7DzOrVrDvk5y_ubks7xEhRF75oB2CCD_AQ_aem_0kcJzPZZRcOJv1QFkGsFpg (21/7/24).

domingo, 13 de octubre de 2024

HIJAS DE LAS PERRAS NEGRAS

HIJAS DE LAS PERRAS NEGRAS

A Edwidge Danticat

Celianne parió a una niña
y la nombró con el nombre escrito en el cuchillo.

Swiss no llora,

bajo la brea que remienda el barco,

algo, alguien retiene sus gritos.

La madre se aferra hasta hundir sus uñas
en la espaldita renegrida.

Cientos de niñas violadas tiran a sus hijos al río.

Escucho en la tele: Bella dentadura de los héroes vestidos de verde

llegan a domar a los nadies.


En el trueque de espejos se fragmentan rostros nativos.

(Las invasiones a los cuerpos son públicas,

pero permanecen

ocultas).

Cuatro niños salieron de la selva,

sobrevivieron durante cuarenta días y cuarenta noches
                               -cuatro es el orden salvaje-.


¿La selva es mejor que el mar?,

¿mejor?,

la selva tiene su caudaloso río
de muerte.

Emigrantes caminan por el lodo,
la mitad muere

mientras sacuden en vano su reseca vara de la fe:

agua amarga no se endulza,

agua no emana del cactus,

agua no abre paso a los hijos de los guerreros

de Túpac Amaru

ni a los de Benkos Biohó.

La arpía sobrevuela el sueño vencido de la flecha.

Hombres insolados esperan, frente a Celianne,

como parteras que quieren matar.

La tierra prometida está maldita,

no Swiss, no las niñas, no los emigrantes…

Por la promesa, miles de Sísifos atraviesan mares y ríos

metiendo la gran piedra en sus bolsillos.

Todos suman el peso de una pluma, pesan

el peso de la muerte.

Cualquiera es el próximo
héroe caído,          mártir mojado,     hueso roto
o Lázaro hediondo, para inspirar terror al que huye.

Escucho a Celianne saltar

tras la carnada trifásica
de ombligo, placenta, hija.

Escucho a las placentas:

A ti llamamos las desterradas hijas de Eva y Agwé;

Agwé, a ti suspiramos gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.

A las perras negras y los perros negros nos ha tocado hundir
siempre algo: casas, dioses, lenguas...

En la orilla, de donde salimos, gallos cantan
al amo,
obligados a negar a sus ancestros,
vender a los suyos por maíz de plástico

para sobrevivir

y caminar tranquilos con sus nombres «limpios»,

sin que los llamen

brujos,          guerrilleros,         rebeldes...

Yo pensaba que escribir era sacarse agujas

del pecho.
                 Escucho a las agujas:
Poesía es madre que pare a mar abierto,

nos tira y se lanza tras nosotros.


Me oigo:

La magia blanca que me dieron en la escuela de monjas,
                                  como cucharada de veneno,
no me salvaría si decidiera tirarme;

porque no quebró los dedos de quienes firmaron

la entrada al territorio

a los hombres que pusieron botas
en los pies de los cadáveres de nuestros jóvenes;

porque no quebró los dedos de quienes firmaron
la emergencia migratoria

y alejaron los buques de socorro del Mediterráneo.


Las perras negras, sus hijos y sus hijas se hunden
con la historia en su boca.


Escucho al Mediterráneo:

La poesía buscará entre los ahogados, y como otra perra
lamerá sus huesos

para heredar la memoria y justificar la existencia.

de Luisa Villa,
en https://www.laraizinvertida.com/detalle-3108-luisa-villa-premio-internacional-de-poesia-gabriel-celaya-?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR1j2upm8KKVK0jHfT63-z6ja7DzOrVrDvk5y_ubks7xEhRF75oB2CCD_AQ_aem_0kcJzPZZRcOJv1QFkGsFpg (21/7/24).