Conseja
¿Qué asmas hombre pequeño
bajo la rueda tan rutinaria,
grandísima y sin estrellas?
¿Esperas a tu difunta madre?
¿Redactas largos informes?
¿Haces la cuenta de tus males?
No te preocupes, enano,
no todo el mundo es profeta
en su tierra u otras tierras.
Hay quienes nacieron
nada más para hacer huecos,
los otros para llenarlos.
Así y todo, hay que creer
en el futuro de la raza
para cocinar un huevo o una papa.
Tu cansancio es ordinario,
la fatiga combustible inagotable,
no te preocupes, hombre, mucho,
no todo es tan claro como el agua,
y no olvides la lluvia de ceniza
bajo la que naciste,
ni los opacos decires de tu padre:
“Si el cielo no te sonríe,
sonríe tú mientras te queden dientes”,
“Paciencia pulgas que la noche es larga”.
de Nicolás Suescún,
en Jamás tantos muertos, Universidad Externado de Colombia, 2008.