Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.
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miércoles, 28 de enero de 2026

“Sueño americano”

“Sueño americano”

... sí che la tema si volve in disio.
Dante, Inferno, III, 126

En el alegre infierno de los consumidores
los condenados viven en el paraíso triste
de la falsa abundancia fugitiva.

Los envuelve una bruma de deseos
insatisfechos, pero renovados siempre.
Son libres de comprar vendiendo el alma
y, esclavos de sus pobres propiedades nunca suyas,
no hacen la digestión jamás sin hipoteca.

El cráneo les horada, gota a gota,
una secreta admiración por los canallas.

Y todos son de todos cada día
correctos enemigos sonrientes
que en las primeras páginas y en las pantallas beben
lentamente el desprecio por sí mismos,
una desconfianza enferma de la vida
y el sueño sucio de vivir sin ser humanos.

De Jesús López Pacheco,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.23, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

miércoles, 14 de enero de 2026

la libertad que propone...

la libertad que propone
este liberalismo
es la libertad
del plato más grande
pero con menos comida

Por Félix Sánchez Durán.

lunes, 12 de enero de 2026

El sistema /1

El sistema /1

Los funcionarios no funcionan.
Los políticos hablan pero no dicen.
Los votantes votan pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.
Los jueces condenan a las victimas.
Los militares están en guerra contra sus compatriotas.
Los policías no combaten los crímenes, porque están ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan.
Es más libre el dinero que la gente.
La gente está al servicio de las cosas.

de Eduardo Galeano,
en El libro de los abrazos, Siglo XXI Editores, 1989.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

en el bondi lleno...

en el bondi lleno
sudores
roces
y alguien que grita
me han robado
nadie ve nada
nada de nada
nada observado
es la mano invisible
del marcado

por Félix Sánchez Durán.

domingo, 7 de diciembre de 2025

observando bichos en la calle y tomando nota

observando bichos en la calle y tomando nota

observo
caminando por la calle
sobre la vereda
con extrema coordinación
un montón de hormigas
despedazando
otra creación divina
y aunque a su manera
el otro bicho grita
ninguna hormiga
parece afligida

cruzo la calle
y sobre un farol
las abejas
destrozan viva
a una avispa
y cuando terminan
siguen con sus vidas

qué distintos somos
los seres humanos
...
...
...
...
...
...
...
...
...
son los unos
los que la mayoría de las veces
lastiman
a los muchos

Por Félix Sánchez Durán.

martes, 4 de noviembre de 2025

EN UN ESCOMBRO DE LA VIEJA MANAGUA

EN UN ESCOMBRO
DE LA VIEJA MANAGUA

Navajas con filo se deslizan sobre pezones vírgenes
el golpe sobrevive ante el pavor,
la mano empuña, amenaza
es la vara que mide un cuerpo
lo recorre a prisa,
voraz otra vez se detiene y avanza
la puñalada llega y se va
hasta cegar los ojos negros
de la limpia vidrios de desdentado rostro,
matemática fue la hora de su nacimiento
para que el padre negara su existir
y le fue concedido su reino
de habitar entre latas y cartón
erigido el lugar habitado por la nada
que frente a los autobuses
se estaciona
y un semáforo es su único acompañante

de Martha Leonor González,
en Antología Poética - Cuadernos del Ateneo, S/F.

jueves, 23 de octubre de 2025

HIJOS DEL PUEBLO

HIJOS DEL PUEBLO

Presentamos tres versiones con la misma música. La primera es la que se grabó y cantó
durante la guerra civil, la segunda es la versión original y la última se titula indistintamente
"Himno Anarquista" o "Salud Proletarios".

HIJOS DEL PUEBLO

Hijo del pueblo, te oprimen cadenas,
y esa injusticia no puede seguir;
si tu existencia es un mundo de penas
antes que esclavo prefiere morir.
En la batalla, la hiena fascista.
por nuestro esfuerzo sucumbirá;
y el pueblo entero, con los anarquistas,
hará que triunfe la libertad.

Trabajador, no mas sufrir,
el opresor ha de sucumbir.
Levántate, pueblo leal,
al grito de revolución social.
Fuerte unidad de fe y de acción
producirá la revolución.
Nuestro pendón uno ha de ser:
sólo en la unión está el vencer.

HIJOS DEL PUEBLO HIJOS DEL PUEBLO
(Versión Original)

Hijo del pueblo, te oprimen cadenas
y esa injusticia no puede seguir,
si tu existencia es un mundo de penas
antes que esclavo prefiero morir.
Esos burgueses, asaz egoistas,
que así desprecian la Humanidad,
serán barridos por los anarquistas
al fuerte grito de libertad.

Rojo pendón, no más sufrir,
la explotación ha de sucumbir.
Levántate, pueblo leal,
al grito de revolución social.
Vindicación no hay que pedir;
sólo la unión la podrá exigir.
Nuestro paves no romperás.
Torpe burgués.
¡Atrás! ¡Atrás!

Los corazones obreros que laten
por nuestra causa, felices serán.
si entusiasmados y unidos combaten,
de la victoria, la palma obtendrán.
Los proletarios a la burguesía
han de tratarla con altivez,
y combartirla también a porfía
por su malvada estupidez.

Rojo pendón, no más sufrir,
la explotación ha de sucumbir.
Levántate, pueblo leal,
al grito de revolución social.
Vindicación no hay que pedir;
sólo la unión la podrá exigir.
Nuestro paves no romperás.
Torpe burgués.
¡Atrás! ¡Atrás!

HIMNO ANARQUISTA
(Salud Proletarios)

Salud proletarios: Llegó el gran día;
dejemos los antros de la explotación,
no ser más esclavos de la burguesía,
dejemos suspensa la producción.
Iguales derechos e iguales deberes
tenga por norma la sociedad,
y sobre la tierra los humanos seres
vivan felices en fraternidad.

Trabajador, no más sufrir
el opresor ha de sucumbir.
A derrocar al capital,
al grito de Revolución Social.
Acracia al fin triunfará.
Bello jardín la tierra será.
Todo lo vil a eliminar.
Pueblo viril, ¡Luchar, Luchar!

No más supremacía de dioses y
leyes,
no más de tiranos la vil opresión.
Y vallas, fronteras, gobiernos y leyes
derrúmbense al paso de la rebelión.
Formemos un mundo de paz y
armonía
do libres imperen las Artes y Amor.
Viviendo la libre Anarquía
Natura brinda en su rica labor.

Trabajador, no más sufrir
el opresor ha de sucumbir.
A derrocar al capital,
al grito de Revolución Social.
Acracia al fin triunfará.
Bello jardín la tierra será.
Todo lo vil a eliminar.
Pueblo viril, ¡Luchar, Luchar!

Anónimo,
en Ruta por el león libertario, Producciones el SetA/Star m1919, S/F.

martes, 7 de octubre de 2025

PETRÓLEO & CONCIENCIA

PETRÓLEO & CONCIENCIA

Brindamos por nuestra propia extinción. ¡Salud!
En el cóctel de carbón: el primer helecho del mundo
y también nuestros huesos cuando desaparecemos.
En un año frígido, arde un millón de años.

El petróleo es la conciencia de la tierra, que apuramos
para apaciguar a nuestros dioses de las refinerías,
para nutrir a vehículos que no tienen cerebro,
y para llenar de combustible a los servidores salvajes,

supremos seres sin vida que flotan, vuelan y matan
en los lugares más remotos del planeta y de la mente,
dondequiera que elijamos imponer nuestra voluntad,
dondequiera que se refinen los fósiles de la avaricia.

Por los pulmones como hojas del Amazonas,
por los senderos cantados de la tierra del caribú,
perforamos el sueño de la tierra de un mastodonte.
Por la piel de las costas y los ojos de arena del desierto

taladramos las capas de la tierra: la psique,
los estratos de todos nuestros soles pretéritos,
y lo que nos mantiene cautivos de la memoria,
pozos oscuros de disoluciones y miedos cotidianos.

Llevamos petróleo crudo y no sangre en el corazón,
y aunque quizá no logre conmovernos
una corriente subterránea nos ayudará a emprender
el verdadero cambio de régimen que empieza en casa.

de Steven White,
en Antología Poética - Cuadernos del Ateneo, S/F.

domingo, 5 de octubre de 2025

EL BOSQUE EN MARCHA

EL BOSQUE EN MARCHA

Era una Isla de esclavos bajo el cielo
más azul de la América.
                                                    Besaban
los pies de la sirena de los mares
las ondas oceánicas cargadas
de corales, madréporas y conchas.
En la soberbia entonación del agua
conque lamenta el mar la desventura
que ha encadenado a la infeliz esclava
había un rudo acento, un largo grito
tembloroso y sonante de venganza.

Rugió la guerra y en los agrios bosques
como loba con hambre se arrastraba,
medio escondida entre los viejos troncos.
Las lágrimas y sangre a las entrañas
fecundas de la selva descendían
a un tiempo con los odios y las rabias
de muchos combatientes. Recios árboles
caídos en la tierra sollozaban
con el sordo extertor de las heridas,
vertiendo a un tiempo su potente savia.

Cuando la guerra huyó, tras largos años,
de esclavitud más triste y más amarga,
ejércitos de jóvenes arbustos,
nutridos con la sangre y con las lágrimas
de la infeliz generación que había
muerto en el bosque primitivo, hallaban
vientos de libertad bajo los cielos,
odio en la tierra y en sus fibras rabia.

Y una vez más resucitó la guerra:
más lágrimas y sangre derramadas
filtrándose en la tierra.
                                                    Mas de pronto,
conmovida la selva en sus entrañas,
llenas de sangre, resolvió la guerra.
¡También la guerra! Y a jurar venganza
llama al pueblo de árboles nutridos,
de hiél y de odio, de valor y rabia.

Se agitan las florestas de la isla
con ciega sed de libertad.
                                            La raza
trocada en savia alimentó aquel bosque
que va a blandir como soberbias lanzas
sus gigantescos y robustos brazos.
Un sordo estruendo, un viento de borrasca
sacude las melenas del ejército
y al trote, al trote comenzó su marcha.
Un ancho soplo de tormenta empuja
aquella tempestad salvaje. Nada
detiene el paso del andante bosque:
es un ciclón devastador que aplasta
selvas y campos y ciudades y hombres
con un estruendo atronador que espanta.
Un ejército de hombres y de bestias
huyó a la costa a defenderse.
                                                        El agua
con sus clarines de metal, su grito,
eterno invocador de las venganzas,
levanta hasta los cielos; los clamores
de la turba de fieras asustadas
con el lamento de las olas, se iban
haciendo cada vez más roncos: ráfagas
rápidas como potros desfrenados
surcos profundos en el mar trazaban.

Y vino al fin la tempestad: el bosque,
sudando espuma cual las gordas ancas
del Océano, se acercó a la costa
y en las ondas del mar encabritadas
fué vaciando el ejército de fieras.
Luego avanzó, llevando a las espaldas
todo un montón de sus cadenas rotas,
todo el pasado de su vida esclava,
y lo arrojó sobre las muertas fieras
cual sudario de plomo.
                                                    Y rudo marcha
dentro del mar, despedazando el velo
sangriento de la noche que se acaba.

«No más exclavos en el mundo» — dijo-,
y sacudió su limpio manto de aguas.

de Roberto Brenes Mesen,
en Los mejores poetas de Costa Rica, Compañía Ibero-Americana de publicaciones/
Librería FERNANDO FE, 1915.

viernes, 3 de octubre de 2025

Los hijos del soldado

Los hijos del soldado

Mi padre era maestro. Yo tenía siete años.
Y un día recibió, como todos, la carta.
Había sido aceptado en el partido
(aunque él jamás habría solicitado el ingreso).
Le enviaron un escudo con la esvástica.
Unos meses después marchaba rumbo a Rusia.
Mi madre estaba enferma aquel invierno,
los tres niños debíamos hacerlo todo en casa.
Y a veces venían cartas desde el frente oriental.
La guerra era una ausencia, un silencio, un temor que crecía.
Después las cartas se acabaron, y se acabó la guerra.
Y los hombres volvieron, pero él seguía en el frente.
Qué larga fue la infancia; qué triste está Alemania en la memoria.
Los tres íbamos juntos cada sábado
a esperar aquel tren.
Sin hablar lo esperábamos.
Y mi madre creía que estábamos jugando en los campos vecinos.
Año tras año, sin faltar, cada sábado,
sin decírselo a nadie,
esa estación nos vio crecer callando.
Cuando caía la noche, regresábamos.

de William Ospina,
en Una sonrisa en la oscuridad, Universidad Externado de Colombia, 2007.

domingo, 14 de septiembre de 2025

¡PERDÓNALO, SEÑOR!

¡PERDÓNALO, SEÑOR!

¡Señor! Si en su vivir hubo impurezas,
si hubo en su alma huellas de delito
y en su triste aislamiento de proscrito
ignorante vivió de tus bellezas;

si sembró su camino de tristezas
y si el pecado convirtió en el rito
de su desolación, y sus fierezas
fueron en su dolor trágico grito,

¡perdónalo. Señor!... nadie en su senda
vertió una luz, jamás ninguna tienda
acogedora le brindó un amor;

y el amor es lo único en la vida
que hace luz en nuestra alma ensombrecida:
¡en tus brazos acógelo, Señor!...

de José Albertazzi Avendaño,
en Los mejores poetas de Costa Rica, Compañía Ibero-Americana de publicaciones/
Librería FERNANDO FE, 1915.

martes, 9 de septiembre de 2025

XXIX - Bien...



de Raúl Alfredo Carlevaro (detenido-desaparecido el 22 de julio de 1976),
en Vamos, Ediciones La mariposa y la iguana, 2024.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

DESHIELO

DESHIELO

Los polos se derriten.
Los ríos se secan.
Las flores crecen en invierno.
Las lluvias arrasan los poblados
cuando llueve,
y cuando no,
los árboles se vuelven de cartón
y el suelo se cuartea de polvo y de miseria.
En pocos años los mares
habrán devorado las orillas.
¿Y los niños?
¿Dónde crecerán nuestros hijos?
¿Cómo?
Amarse, tal vez, ya no sea responsable.

de José María García Linares,
en https://www.federacionanarquista.net/6-poemas-de-muros-de-jose-maria-garcia-linares/ (13/8/24).

martes, 19 de agosto de 2025

Miren cómo sonríen (canción)

Miren cómo sonríen

Miren cómo sonríen
los presidentes
cuando le hacen promesas
al inocente.

Miren cómo le ofrecen
al Sindicato
este mundo y el otro
los candidatos.

Miren cómo redoblan
los juramentos
pero después del voto,
doble tormento.

Miren el hervidero
de vigilante
«para rociar de flores
al estudiante».

Miren cómo relumbran
carabineros
«para ofrecerle premios
a los obreros».

Miren cómo se visten
cabo y sargento
para teñir de rojo
los pavimentos.

Miren cómo profanan
las sacristías
con pieles y sombreros
de hipocresía.

Miren como blanquearon
Mes de María
Y al pobre negreguearon
La luz del día.

Miren cómo le muestran
una escopeta
para quitarle al pobre
su marraqueta.

Miren cómo se empolvan
los funcionarios
para contar las hojas
del calendario.

Miren como gestionan
Los secretarios
Las páginas amables
De cada diario.

Miren cómo sonríen
angelicales,
miren cómo se olvidan
que son mortales.

de Violeta Parra,
en Todo Violeta Parra - Antología presentada por Alfonso Alcalde, Alfonso Alcalde, 1974. 

domingo, 17 de agosto de 2025

CAPITALISMO

CAPITALISMO 
 
Masa, relleno, masa, 
masa, relleno, masa. 
Ciento ochenta rollitos 
de primavera. 
 
Un día entero de trabajo, 
a cuatro con cincuenta euros la hora. 
Reservas de rollitos 
artesanales 
para semanas. 
 
Masa, relleno, masa, 
masa, relleno, masa, 
ritmo, obsesiones. 
Y los versos salvándome, 
los poemas que acuden 
a mi cabeza, 
la palabra árbol 
pájaro, luz, azul. 
 
Otra cadencia, 
saber que existe, 
respirar hondo 
y pasar al siguiente.

de Gracia Aguilar Almendros,
en Insumisas - Poesía Crítica Contemporánea de Mujeres, Baile del Sol, 2019.

martes, 5 de agosto de 2025

LA SED

LA SED

Ver amanecer
desde el otro lado
del espejo.
Es demasiado el frío de la historia.
Son tantas las luciérnagas fundidas,
la paja en la boca,
el tiempo en las heridas.
Ya no sé dónde agacharme,
qué arroyos inventar
para saciar los vientos
que golpean las espinas de mi espalda.
Si hubiese un lago,
si existiera un mañana verdadero
y pudiera mojar mi lengua gris
en su memoria quieta.
Estás cansada,
a punto de caer,
y no hay manos
que puedan sostener
tu cuerpo sepia,
descolorido por la pena
de saberte sola y olvidada.
No llores.
Sigamos caminando
aquí, parados,
crucemos con los ojos los alambres.
Algún día beberemos esa vida
de luces jugosas,
de edificios hermosos,
de sábanas aireadas y niños fuertes.
No llores más, amor,
no dejes escapar más lágrimas,
que es tanta la sed
y tan poca el agua que nos queda.

de José María García Linares,
en https://www.federacionanarquista.net/6-poemas-de-muros-de-jose-maria-garcia-linares/ (13/8/24).

lunes, 28 de julio de 2025

Arriba quemando el sol (canción)

Arriba quemando el sol

Cuando fui para la pampa,
llevaba mi corazón
contento como un chirigüe,
pero allá se me murió,
primero perdí las plumas
y luego perdí la voz,
y arriba quemando el sol.

Cuando vide los mineros,
dentro de su habitación,
me dije, mejor habita
en su concha el caracol,
o a la sombra de las leyes
el refinado ladrón,
y arriba quemando el sol.

Las hileras de casuchas,
frente a frente, sí, señor,
las hileras de mujeres
frente al único pilón,
cada una con su balde
y su cara de aflicción,
arriba quemando el sol.

Fuimos a la pulpería
para comprar la ración,
veinte artículos no cuentan
la rebaja de rigor,
con la canasta vacía
volvimos a la pensión,
arriba quemando el sol.

Zona seca de la pampa
escrito en un cartelón,
sin embargo, van y vienen
las botellas de licor,
claro que no son del pobre,
contrabando o qué sé yo,
arriba quemando el sol.

Si alguien dice que yo sueño
cuentos de ponderación,
digo que esto pasa en Chuqui,
pero en Santa Juana es peor,
el minero ya no sabe
lo que vale su dolor,
arriba quemando el sol.

Me volví para Santiago,
sin comprender el color
con que pintan la noticia
cuando el pobre dice no,
abajo, la noche oscura,
oro, salitre y carbón
y arriba quemando el sol.

de Violeta Parra,
en Todo Violeta Parra - Antología presentada por Alfonso Alcalde, Alfonso Alcalde, 1974.

viernes, 25 de julio de 2025

SALUD PROLETARIOS (canción)

SALUD PROLETARIOS

(...)

Salud proletarios: Llegó el gran día;
dejemos los antros de la explotación,
no ser más esclavos de la burguesía,
dejemos suspensa la producción.

Iguales derechos e iguales deberes
tenga por norma la sociedad,
y sobre la tierra los humanos seres
vivan felices en fraternidad.
Trabajador, no más sufrir
el opresor ha de sucumbir.

A derrocar al capital,
al grito de Revolución Social.
Acracia al fin triunfará.
Bello jardín la tierra será.
Todo lo vil a eliminar.

Pueblo viril, ¡Luchar, Luchar!
No más supremacía de dioses y leyes,
no más de tiranos la vil opresión.
Y vallas, fronteras, gobiernos y leyes
derrúmbense al paso de la rebelión.

Formemos un mundo de paz y armonía
do libres imperen las Artes y Amor.
Viviendo la libre Anarquía

Natura brinda en su rica labor.
Trabajador, no más sufrir
el opresor ha de sucumbir.
A derrocar al capital,
al grito de Revolución Social.

Acracia al fin triunfará.
Bello jardín la tierra será.
Todo lo vil a eliminar.
Pueblo viril, ¡Luchar, Luchar!

Anónimo,
en Ruta por el león libertario, Producciones el SetA/Star m1919, S/F.

miércoles, 16 de julio de 2025

CON DISTINTOS COLLARES

CON DISTINTOS COLLARES

Una vez que ha cesado la tormenta, 
el rebaño se aquieta 
y los perros 
reagrupan a los corderos rezagados. 
Lejos de las cañadas, 
                en las hondas pedrizas, 
queda un cordero blanco, 
que come en la maleza. 
Prefiere magullarse 
andar sobre los riscos 
–abriendo nuevas sendas–, 
antes que diluirse entre el ganado. 
Sus guardianes vigilan la distancia. 
Cuando rompa la noche 
soltarán a los perros. 
Hurgarán las heridas. 
Someterán su cuerpo a los alambres. 
Su áspero balido 
                rasgará cada cielo 
                de la aldea global. 
Vertedero de ángeles: 
diréis que no escarmienta todavía. 
Tropas del exterminio 
con distintos collares.

de Rosana Acquaroni,
en Insumisas - Poesía Crítica Contemporánea de Mujeres, Baile del Sol, 2019.

viernes, 11 de julio de 2025

CROMO

CROMO

Al caer de la tarde, se moría,
como se dobla un tallo el limpiabotas,
y al mirarlo en su lecho, parecía
una esperanza con las alas rotas.

Pálido, débil, en su frente había
como un agonizar de ansias ignotas,
y giraban sus ojos, en sombría
visión de horas oscuras y remotas.

Madre, murmuró entonces el moribundo
con un hilo de voz que fué un sollozo:
arregla mi cajón que fué en el mundo

mi único amigo y mi mejor consuelo:
voy a lustrar, radiante de alborozo,
las botas de los ángeles del cielo.

de José Albertazzi Avendaño,
en Los mejores poetas de Costa Rica, Compañía Ibero-Americana de publicaciones/
Librería FERNANDO FE, 1915.