Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

martes, 3 de agosto de 2021

Delincuentes

Delincuentes

Puede justificarse la ignominia.
Hay siempre, en lo recóndito del alma
una pasión que impulsa al delincuente:
tal vez la sed de amor, la sed de agua,
la sed de libertad. Cuando en la noche,
firme el puñal enmohecido, rasga
el corazón que le llenó de cieno
así como se llena una cloaca
¡el juez castiga pero el hombre absuelve!...

Puede justificarse hasta la infamia.
Hay siempre un pensamiento que vigila
la soledad del hombre. Carne humana,
el espasmo no sabe de virtudes.........
Cuando en la noche silenciosa y clara
el cuerpo vibra y se extremece, todo
convida á delinquir. La mano palpa
sedosamente el pecho de la hembra,
que si resiste morirá.........

No basta
ser juez para ser justo. ¿Quién ha visto
una llave ganzúa en la casaca
de un marqués? .... ¿En qué triste calabozo
está el capitalista que robara
una bolsa de coles?......... La justicia
no es esa letra de la ley, creada
por unos hombres hartos y felices
para unos hombres infelices, para
unos hombres hambrientos.........

En el lodo,
allí del malecón junto á las aguas,
hay muchas criaturas que no comen....
pero Dios no las ve, Dios no las ama
¡Dios no les da polichinelas!..... Viven
entre degenerados y canallas,
que también fueron niños como ellos...
Tienen guedejas de color de ámbar
y tienen corazón......... Yo los he visto
cerca del caballete, con dos alas,
sirviendo de modelos al artista
que decoró el altar de tus plegarias,
en ese templo en que se piden cobres
con bandejas de plata!

La ley no los corrige, los encierra
como si fueran delincuentes!.... ¡Nada
sinó la eterna sombra y el cerrojo
para el mejoramiento de las razas!
En el nombre de Dios van al Asilo,
luego al cuartel en nombre de la patria
y por último, en nombre de las leyes
¡á la penitenciaría! .........

de Federico Gutiérrez,
en Entre el pueblo, Ideas y Figuras - Revista Semanal de Crítica y Arte, año II, número 45, marzo de 1911.

lunes, 2 de agosto de 2021

Mundo grande

Mundo grande

No, mi corazón no es mayor que el mundo.
Es mucho menor.
En él no caben ni mis dolores.
Por eso me gusta contarme.
Por eso me desnudo,
por eso me grito,
por eso frecuento los periódicos, me expongo
[crudamente en las librerías:
necesito de todos.

Sí, mi corazón es muy pequeño.
Sólo ahora veo que en él no caben los hombres.
Los hombres están aquí afuera, están en la calle.
La calle es enorme. Mayor, mucho mayor
[de lo que esperaba.
Pero tampoco en la calle caben todos los hombres.
La calle es menor que el mundo.
El mundo es grande.

Tú sabes qué grande es el mundo.
Conoces los navíos que llevan petróleo y libros,
[carne y algodón.
Viste los diferentes colores de los hombres,
los diferentes dolores de los hombres,
sabes qué difícil es sufrir todo eso, amontonar todo eso
en un solo pecho de hombre... sin que estalle.

Cierra los ojos y olvida.
Escucha el agua en los vidrios,
tan calma. No anuncia nada.
Mientras se escurre en las manos,
¡tan calma!, lo va inundando todo...
¿Renacerán las ciudades sumergidas?
Los hombres sumergidos —¿volverán?

Mi corazón no sabe.
Estúpido, ridículo y frágil es mi corazón.
Sólo ahora descubro
qué triste es ignorar ciertas cosas.
(En la soledad del individuo
olvidé el lenguaje
con que los hombres se comunican.)

Antaño escuché a los ángeles,
las sonatas, los poemas, las confesiones patéticas.
Nunca escuché voces de gente.
En verdad soy muy pobre.

Antaño viajé
por países imaginarios, fáciles de habitar,
islas sin problemas, no obstante agotadoras
[y convocando al suicidio.
Mis amigos partieron a las islas.
Las islas pierden al hombre.
Entretanto algunos se salvaron y
trajeron la noticia
de que el mundo, el mundo grande está creciendo
[todos los días,
entre el fuego y el amor.

Entonces, mi corazón también puede crecer.
Entre el amor y el fuego,
entre la vida y el fuego,
mi corazón crece diez metros y estalla.
—¡Oh vida futura!, nosotros te crearemos.

de Carlos Drummond de Andrade,
en 50 poemas escogidos, Fundación editorial el perro y la rana, 2008.

domingo, 1 de agosto de 2021

Proverbios y cantares - V

Proverbios y cantares - V

Ni vale nada el fruto
cogido sin sazón...
Ni aunque te elogie un bruto
ha de tener razón.

de Antonio Machado,
en Proverbios y cantares, Biblioteca Virtual Universal / Editorial del cardo, 2010.

sábado, 31 de julio de 2021

PETOFI

PETOFI

En las puztlas nativas, como un trueno de alerta.
Despertando heroísmos vuela el «Tapla Magyar»
Y al resonar sus ecos por la extensión desierta,
Hasta las mismas rocas se sienten animar!

Es una huracanada la Raza que despierta;
Se pueblan las montañas de un hondo clamorear.
Después... cayó el Poeta, cayó la Raza muerta,
¡Y se pobló de llantos y sangre el Segesvar!

Volvió á su triste yugo la dolorosa Hungría,
Pero el magyar indómito aguarda todavía,
Con el fusil al brazo la voz de Redención.

¡Y piensa que su Bardo no ha muerto en la batalla,
Y á* cada extraño grito que sobre el monte estalla,
Se iergue* cual si oyera de nuevo su Canción...!

de Ángel Falco,
en Vida que canta, O. M. Bertani Editor, 1908.
*Del original.

viernes, 30 de julio de 2021

jueves, 29 de julio de 2021

El comando y la tierra

El comando y la tierra

I
Me siento a escribir... Mas, ¿qué puedo escribir?
¿De qué vale decir
“patria mía”..., “gente mía”..., “pueblo mío?”
¿Protegeré a mi gente con palabras?
¿Salvaré con palabras a mi pueblo?
¿No es absolutamente despreciable
sentarse a escribir hoy?
Hoy, todas las palabras
son sal, no echan ramas ni flores
esta noche.

II
En medio del sopor y de la ausencia,
un divino candil le alumbró los rincones del alma,
encendiendo en sus ojos el ardor de dos brasas.
Cerró la agenda,
y Mazin, el doncel valeroso,
se dispuso a llevar la carga de su amor,
las inquietudes de su tierra y su pueblo,
los restos de deseos diseminados.

-Me voy, madre;
voy con mis camaradas,
donde debo.
Contento con mi suerte,
como roca que el cuello me atenaza.
Arranco desde aquí,
y todo lo que tengo:
pulsos, amores, gustos
y servidumbres,
lo entrego por su causa,
en dote por la tierra.
No hay nada más querido
que tú, salvo la tierra.
-(¡Hijo mío!)
(¡Corazón!)

-El alegre desfile,
madre, no llegó aún,
pero ha de llegar;
la gloria arrea sus pasos.

-(¡Hijo mío!)
(¡Mi...!)

-No te apenes si caigo antes que llegue.
Nuestro camino es largo,
penosísimo,
y se pierde a lo lejos,
sin saber en qué punto quedará.
Cruzamos, alumbrados por sangrientas antorchas,
las infernales playas de la noche,
para que la alegría llegue tras nosotros.
Porque ha de llegar asa alegría,
coger en la medida que se da.

-(¡Hijo mío!)
(¡Corazón!)
(Bendíjole con dos
azoras del Corán)
¡Vete!
(Pidió el Señor por él)
Mazin era su príncipe, su mozo,
señor de los jinetes.
Mazin era su orgullo y su grandeza,
su dádiva a la patria.

En la infinita tienda de la noche,
al aire abierto,
la madre se levantó para rezar.
Y alzó su rostro al cielo,
desbordante de estrellas
y de enigmas.

¡Oh, día en que a la vida le entregó,
cual trocito de masa perfumada,
con la fragancia toda de la tierra!
¡Oh, día en que le puso el pecho fértil,
abrazó su embriaguez,
y descubrió el sentido de la vida
en la gota de leche!
¡Hijo mío!
¡Corazón!...
Por ese solo día,
por ése, te parí.
Por él te di a mamar.
Por él te di mi sangre,
te di todos mis pulsos,
y todo lo que pueden dar las madres.
¡Hijo mío!
¡Planta noble arrancada de su tierra!
¡Vete!...
No hay nada más querido que tú,
salvo la tierra.

III
Tubás, tras de los cerros:
Orejas que se tensan en las sobras;
ojos a los que el sueño abandonó.
El viento, tras los bordes del silencio,
retumba por los cerros;
va jadeando en pos del aliento perdido;
corre dentro del círculo mortal.

¡Mil! “¡hojas!” a la muerte!
Y la estrella caída se abrasó,
atravesó los cerros
como un rayo de voz enardecida;
sembrando por los cerros un vivo resplandor.
En una tierra que nunca derrotará la muerte,
que nunca podrá la muerte derrotar.

de Fadwa Tuqan,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol. 35, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

miércoles, 28 de julio de 2021

PRISION CENTRAL

 PRISION CENTRAL

Muros hirsutos. Asperas cortezas
donde el hombre se duele cada día.
Apretada oquedad de llaga y fosa.

Socavón de Castilla. Lento espanto.
Catedral invertida hacia la tumba,
bajo una piel de piedra cancerosa.

Hay un árbol, aquí, pleno, enterrado,
de corazones vivos, que semejan
tréboles rojos en la luz borrosa:

muchas hojas, sin sangre, van cayendo;
mas su raíz fosfórica florece
una bandera abierta en cada losa.

Y en esta pena oscura donde habita
mi corazón en sombras, ya tan sólo
la luz de esa bandera es asombrosa.

de Marcos Ana,
en Las soledades del muro, Akal Editor, 1977.
Edición digital: Titivillus. Proyecto Scriptorium Ex-Libris. Epublibre.  

martes, 27 de julio de 2021

El pueblo

El pueblo

Era un pueblo en el desierto,
guerrillero e ideal.
Era un pueblo muy unido
que junto ha de luchar,

era un pueblo muy hermoso
que siempre ama la libertad,
era un pueblo muy digno,
que sólo defiende la verdad,
y ahora el Polisario es todo
Esto y mucho más.

de Fatma Galia Salem,
en Antología Poética, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2021.

lunes, 26 de julio de 2021

No sigas las huellas

No sigas las huellas
de los antiguos
busca lo que ellos buscaron.

de Matusuo Bashoo,
en Rincón de haikus (Mario Benedetti), Biblioteca Mario Benedetti, epublibre / Cal y canto, 1999.

domingo, 25 de julio de 2021

Canciones de los caminos

Canciones de los caminos

Yo, desde hace siglos,
jamás aparté de mi puerta a un visitante.
Cierta mañana abrí los ojos
y vi que me habían robado la cosecha,
que la compañera de mi vida había sido
estrangulada,
y que en la espalda de mi pequeño había una herida.

Reconocí a mis traidores huéspedes,
sembré ante mi puerta minas y puñales,
y juré por las cicatrices que dejan los cuchillos
que jamás cruzaría ninguno de ellos el umbral de mi casa
en el siglo veinte.

Yo, desde hace siglos,
sólo era un poeta
en las tertulias de los probos,
pero soy un volcán ardiendo
en el siglo veinte.

de Samih al-Qasim,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.124, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2018.

sábado, 24 de julio de 2021

viernes, 23 de julio de 2021

Ojitos

Ojitos




     

de Carmen Natalia (Martínez Bonilla),
en Alma Adentro, UCMM, 1981. 

jueves, 22 de julio de 2021

ELOGIO DE LOS ALBAÑILES ITALIANOS

 ELOGIO DE LOS ALBAÑILES ITALIANOS

De pie sobre el andamio, en tanto hacen la casa,
cantan los albañiles como el pájaro canta
cuando construye el nido, de pie sobre una rama.

Cantan los albañiles italianos. Cantando
realizan las proezas heroicas estos bravos
que han llenado la Historia de prodigiosos cantos.

Hacen subir las puntas de agudos rascacielos,
trepan por los andamios; y en lo alto sienten ellos
que una canción de Italia se les viene al encuentro.

Más líricos que el pájaro son estos que yo elogio:
el nido que construyen no es para su reposo,
el techo que levantan no es para sus retoños...

de Gustavo Riccio,
en http://literaturarioplatense.blogspot.com/2009/06/gustavo-angel-ricci-de-un-poeta-en-la.html (10/1/21).

miércoles, 21 de julio de 2021

CONTRICIÓN

CONTRICIÓN

Voy buscando mi presa y mi verdugo 
por esta vieja calle de la Boca, 
todos los ojos brillan a mi paso 
y yo me siento — ¿por qué no? — orgullosa... 

Cuando de pronto me hallo con la alegre 
y bullanguera tropa de chicuelos, 
que de la calle hace una pajarera 
con sus juegos de pájaros traviesos. 

Se abre mi corazón como un capullo, 
me siento humilde como una mendiga 
y me hundo en esta calle silenciosa 
para llorar a solas mi desdicha. 

de César Tiempo,
en Clara Beter - Versos de una..., Editorial Rescate, 1977.

martes, 20 de julio de 2021

Ustedes, jóvenes de los tiempos venideros...

Ustedes, jóvenes de los tiempos venideros y
del nuevo rojo amanecer sobre las ciudades
que están aún por construirse, también ustedes
que aún no han nacido, escuchen
hoy mi voz, que muero sin gloria.

Más bien,
como un campesino que no ha cultivado sus tierras y
como un carpintero haragán que ha dejado
las tejas del techo a medio poner,

así he desaprovechado
mi tiempo y despilfarrado mis días, y ahora
debo pedirles
que digan todo lo que no se ha dicho,
que hagan todo lo que no se ha hecho, y que
me olviden deprisa, les pido, para que
mi mal ejemplo no los seduzca.

¡Ay! ¿Por qué me senté
a la mesa de los estériles, compartiendo la comida
que no habían preparado?

¡Ay! ¿Por qué mezclé
mis mejores palabras en sus peroratas superfluas? Cuando afuera
iban los indoctos
sedientos de instrucción.

¡Ay!, ¿por qué
mis cantos no provienen de los lugares donde
las ciudades se nutren, allá, donde construyen barcos?, ¿por qué
no descienden de las locomotoras del tren
veloces y viajeras, iguales al humo
que se queda detrás en el cielo?

Pues a los útiles y creadores,
mi plática
les sabe a ceniza en la boca y a tartamudeo de borracho.

Ni una palabra
tengo para ustedes, generaciones de tiempos venideros,
ni una advertencia acompañada de un dedo inseguro
podría darles, pues ¡cómo
podría conocer el camino quien
no lo ha recorrido!

Entonces a mí, que tanto he malgastado
la vida, solo me queda exhortarlos
a no respetar ningún precepto que venga
de nuestros hocicos podridos y
a no recibir
ningún consejo de quienes
así han fracasado sino solo
a que decidan qué
es bueno para ustedes y qué los puede ayudar,
les queda cultivar la tierra que nosotros abandonamos y
contaminamos; les queda hacer habitables
las ciudades.

de Bertolt Brecht,
en https://periodicodepoesia.unam.mx/texto/ustedes-jovenes-de-los-tiempos-venideros/ (20/12/20).
Versión de Gerardo Piña