Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

martes, 30 de diciembre de 2025

Búsqueda

Búsqueda

El lamento del hombre sin voz,
la palabra del que no sabe hablar,
la mirada del ciego, es esto lo que busco,
no como una misión sino como una necesidad,
como oxígeno en una tierra asfixiada,
como el cuerpo que le hace falta a la sombra,
como el público del hombre que habla solo,
como la tinta invisible de los días,
como la victoria del derrotado,
como el llamado silencioso de la luna a la tierra.

de Nicolás Suescún,
en Jamás tantos muertos, Universidad Externado de Colombia, 2008.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Nerudiana Otoñal

Nerudiana Otoñal

Del brazo de su marido
que comparte
no sabe con cuántas más,
pero, en fin, su marido.

Ella lo quiso, a veces
él también la quería.

Procura recordarlo
como ella lo conoció,
antes de que se volviera
el que sería después.

Ya no lo quiere, es cierto,
pero tal vez lo quiere.

¡Si al menos por un instante
pudiera ser la que era
cuando él la enamoró!

Es tan corto el amor,
y es tan largo el olvido.

Pero frena el intento.
Sabe que si se atreviera,
todo lo perdería, todo.

Eso es todo.
                                A lo lejos alguien canta.
            A lo lejos.

de Daisy Zamora,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.90, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2014.

viernes, 26 de diciembre de 2025

LA EXPERIENCIA

LA EXPERIENCIA

Cicatriz imborrable.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Compuertas

Compuertas

“Me encanta leer”
abre las compuertas
“lo más lindo de las mujeres
es que sean femeninas”
cierra las compuertas
“la mejor inversión es viajar”
abre las compuertas
“todo lo que tengo, lo hice laburando”
cierra las compuertas
“tengo cerveza en el freezer”
abre las compuertas
“si están así, es porque quieren”
cierra las compuertas,
cierra los candados
se traga la llave
tira una bomba de humo
sale de estampida
por el cemento
le roba al botellero
su caballo
y huye
huye muy lejos
se refugia
en un páramo de Alaska
donde la reciben
unos lobos
muy humanos
que se alimentan
de la savia de los árboles
y aúllan de dolor
cuando el cielo
se queda sin luna.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

sábado, 20 de diciembre de 2025

VERDAD HISTORICA

VERDAD HISTORICA

Un fulgor y pasa.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

jueves, 18 de diciembre de 2025

La mentira se siente a través de los poros...

La mentira se siente a través de los poros,
Llega hasta nosotros con su mensaje y choca
Contra todo y se rompe a la vista del mundo
Desnuda ante los hombres y en manos de la burla.

Así mintieron Ellos, como todo un proyecto,
Como una invocación a un Dios de carnaval;
Montaron su escenario de grandeza y poder
Y ahora son masticados por el hambre del pueblo.

Así mintieron porque sus sillones estaban
Construidos al margen de la única verdad
Y sus zapatos eran de importación sangrienta
Y sus vestidos eran un robo muy antiguo.

Así fue que tomaron la mentira de pólvora
Y salieron callando realidades a tiros
Pero la verdad viene con letras infinitas,
Mucho más que tres A que son tres esqueletos.

de Daniel Favero (detenido-desaparecido el 25 de junio de 1977),
en Poesía y Militancia, EDULP, 2020.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

en el bondi lleno...

en el bondi lleno
sudores
roces
y alguien que grita
me han robado
nadie ve nada
nada de nada
nada observado
es la mano invisible
del marcado

por Félix Sánchez Durán.

lunes, 15 de diciembre de 2025

HIPOCRESIA

HIPOCRESIA

Con su sonrisa se hizo una careta.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

sábado, 13 de diciembre de 2025

me enorgullezco de la gente basura de mi época...

me enorgullezco
de la gente basura
de mi época
digo como un viejo
de cuarentay
que no comprende
que es la misma
bazofia
esa
me enorgullezco
en mi época
la gente basura
simulaba dormir
cuando al bondi
subía
una persona
con discapacidad
mientras que la gente
basura
de esta
época
de hoy en día
bien despierta
le grita
que no es
su problema
que no
se va
a levantar

por Félix Sánchez Durán. 

viernes, 12 de diciembre de 2025

LAS PUERTAS

LAS PUERTAS

Vienen a mi mente tantas puertas,
las de mi casa de infancia, siempre sin llave
las de mi escuela, abiertas, limpias,
las de la sala de partos, fuertes, suaves, de vaivén

y de repente, las de las comisarías los cuarteles y la iglesia
cerrándose con fuerza en nuestras propias caras
sabiendo que allí detrás seguro estaban nuestros hijos.

Cuántas puertas cuánta vida
cuánta muerte detrás de ellas.

Por eso lo más lindo es la Plaza
porque no tiene puerta.
Por eso allí todo es más claro.

de Hebe de Bonafini,
en Nacer Crear Parir - Color y poesía en las manos de las Madres, Ediciones Madres de Plaza de Mayo, 2014.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

EL GRITO

EL GRITO

Un trozo de palabra rota.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

martes, 9 de diciembre de 2025

LA CASA

LA CASA

Sigo viviendo
en esa misma casa.

La casa en que crie a mis hijos

la casa en que todavía
las paredes hablan
de sus juegos, sus alegrías

la casa que los vio crecer
y que oyó de sus inquietudes
de adolescentes.

La casa que luego
me vio sufrir
el cambio brusco

y el desgarro del dolor
de la desaparición
de Alberto.
Esta misma casa
que habla del pasado
es la que todavía

cobija mi presente.

de Juanita de Pargament,
en Nacer Crear Parir - Color y poesía en las manos de las Madres, Ediciones Madres de Plaza de Mayo, 2014.

domingo, 7 de diciembre de 2025

observando bichos en la calle y tomando nota

observando bichos en la calle y tomando nota

observo
caminando por la calle
sobre la vereda
con extrema coordinación
un montón de hormigas
despedazando
otra creación divina
y aunque a su manera
el otro bicho grita
ninguna hormiga
parece afligida

cruzo la calle
y sobre un farol
las abejas
destrozan viva
a una avispa
y cuando terminan
siguen con sus vidas

qué distintos somos
los seres humanos
...
...
...
...
...
...
...
...
...
son los unos
los que la mayoría de las veces
lastiman
a los muchos

Por Félix Sánchez Durán.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Generaciones y mudanzas

Generaciones y mudanzas

-Yo no lo viviré- dijo mi padre.
Fue acaso el año del traslado, cuando
muchos objetos fueron condenados.
Se descubrió, de pronto,
que habían muerto hacía mucho tiempo.

-Sólo son cachivaches- sentenció
mi madre en el momento de salir.
Pues bien: nos fuimos a la nueva casa,
ahora lo sé, dejando la esperanza
entre los cachivaches olvidada.

Porque, quizá un año después, o menos:
-Yo no lo viviré- dijo mi padre.
Estos (el ademán hacia sus hijos,
hacia mí, que escuchaba,
no sé por qué, como un espía) son
los que lo vivirán».

Ya no recuerdo
más, ni siquiera a quién se lo decía.
Debía yo tener entonces, fíjate,
yo había hecho el ingreso hacía poco,
debía yo tener, pues, once años,
o así, y hoy tengo treinta y cinco, fíjate.

Ya tengo hijos yo también, ya puedo
recordar dos mudanzas en la historia
de mi propia familia.
Ya algunos muebles
han muerto en nuestra casa.

Te aseguro que siempre lo primero
que empaquetaba era la esperanza:
antes que mis papeles y mis libros,
antes que todo, la esperanza era
lo primero, primero que salía
hacia la nueva casa.

Y ayer, no obstante, un día negro -¿dónde
la habría metido? A veces
uno no encuentra lo mejor guardado-,
ayer, charlando con amigos, dije:
-Yo no lo viviré.
Estos (el ademan hacia mis hijos...)
son...

Me corté.
Me eché a reír de pena
y de recuerdo: la postguerra larga,
los años y viajes de mis padres,
sus traslados de pueblos y ciudades,
sus mudanzas de casas...
Y me entró
un miedo horrible a mi tercer mudanza.

De Jesús López Pacheco,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.23, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Primera persona

 Primera persona

Yo, primera persona del singular.
Yo tengo
Pero Yo no soy Tengo
porque
si un huracán se lleva todo
y me deja tan solo con lo puesto.
Yo seguiría siendo.
Yo estoy.
Pero, atención,
porque aunque cambie de lugar,
aunque cambie de barrio y de ciudad
yo sigo siendo.
Por las noches yo duermo
pero no soy Dormir
porque cuando despierto
sigo siendo
Yo canto.
¿Y si no canto?
Yo juego.
¿Y si no juego?
Yo estoy aquí y allá
yo tengo, yo no tengo
yo canto y desencanto
yo esta tarde no juego
pero yo sigo siendo.
Yo soy yo cuando Soy.
No soy Tener.
No soy Estar.
Yo soy
Ser
en primera persona del singular.

de Liliana Bodoc,
en Poemas andantes - Del antiguo linaje de los juglares a la voz digitalizada, DGES, 2022.

lunes, 1 de diciembre de 2025

RIDICULO

RIDICULO

Muy alto el pedestal, y sin estatua.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

sábado, 29 de noviembre de 2025

Braian

Braian

Entre el mezquino
que siempre busca sacar ventaja,
y el que ya de bebé aprendió
a compartir la cuna,
yo me quedo con Braian.

Entre los nenes de mamá
que hablan de sacrificio
y en su vida sintieron
lo que es sentirte menos
que una mula,
yo me quedo con Braian.

Entre el que se cree
buena gente
gente como uno
gente bien
porque da en bolsas de consorcio
lo que le sobra,
y el que se saca
la única campera que tiene
para que no te enfermes con la lluvia,
yo me quedo con Braian.

Entre el que entrega su domingo
con responsabilidad y afecto
a la causa colectiva,
y el que pone excusas
para no perderse la siesta,
yo me quedo con Braian.

Entre los que viven de rentas
y los que salen
de sol a sol
a ganarse el pan
(sólo el pan,
no sea que se confundan
y pretendan más)
a cambio de sangre, sudor y lágrimas
Yo me quedo Braian.
Entre los que piden bala
pero nunca dieron
ni un año
ni un día
ni siquiera una hora
por el otro
y los que nadan día a día
sin saber
si alguna vez
van a conocer
alguna orilla,
yo me quedo con Braian
siempre.

Me quedo con el de abajo,
el humilde,
el laborioso,
el que sabe,
el que se rebusca,
el que se brinda,
el que pone en marcha el mundo
todos los días,
el malherido,
el que viste harapos
el descalzo
el perseguido
el bastardo
el que se parece más a Cristo
que a los escribas, los césares y los fariseos.

Entre los mezquinos
los oportunistas
los egoístas
los miserables
Y Braian,
Yo no tengo dudas.
La patria tampoco:
nos quedamos
hoy y cada día
hasta la Victoria
siempre
con Braian.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

jueves, 27 de noviembre de 2025

El amor de los hijos del águila

El amor de los hijos del águila

En la punta de la flecha ya está, invisible, el corazón del pájaro.
En la hoja del remo ya está, invisible, el agua.
En torno del hocico del venado ya tiemblan, invisibles, las
[ondas del estanque.
En mis labios ya están, invisibles, tus labios.

de William Ospina,
en Una sonrisa en la oscuridad, Universidad Externado de Colombia, 2007.

martes, 25 de noviembre de 2025

sólo tiene 10 años...

sólo tiene 10 años 
pero ha visto muchas cosas 
le han dicho que es malo 
malo de naturaleza 
que es mucho peor 
que cualquier otro tipo de malo 
eres imposible 
serás un maltratador 
como tu padre 
nadie te va a querer 
tiene 10 años 
se clava los cuchillos de la cocina 
se esconde durante horas 
enciende el horno 
rompe cosas 
se pinta con témperas el pelo de azul 
agujerea su oreja con chinchetas oxidadas 
a veces le acaricio la cabeza 
y sonríe 
igual que si tuviera 
10 años 

de Mada Alderete Vincent,
en Insumisas - Poesía Crítica Contemporánea de Mujeres, Baile del Sol, 2019.

domingo, 23 de noviembre de 2025

De abajo no es lo mismo, no son los mismos ojos...

De abajo no es lo mismo, no son los mismos ojos
Ni las mismas palabras. Aquí la realidad
Es incómoda, grave, pero se expresa a gritos.
Mientras nosotros vamos… vamos como puñales.

Pero Ellos televisan verdades de otros mundos:
Navidades de lujo, niños rubios jugando,
Neveras, superman, sabios terratenientes
Y agentes de la CIA mucho más elegantes.

De abajo no es lo mismo… fueron muchos los nuestros
Que en la pequeña mesa de navidad callaron
Y un silencioso acuerdo entre valor y lágrimas
Y manos victoriosas izaron cada nombre.

Pero Ellos continúan escribiendo novelas
En los diarios, compinches de todos los desastres,
Y mientras sus negocios crecen sobre las tumbas
Alzan todos sus copas y brindan “¡por la paz!”.

de Daniel Favero (detenido-desaparecido el 25 de junio de 1977),
en Poesía y Militancia, EDULP, 2020.

viernes, 21 de noviembre de 2025

Old Book Binders Restaurant, Filadelfia

Old Book Binders Restaurant, Filadelfia

A Alexander Taylor
I
Observo la animación
en el comedor atestado:
Todos conversan, ríen, ordenan
platos y postres exquisitos
mostrados como gardenias salvajes, heliotropos
y orquídeas carnívoras, en bandejas de plata.

Los meseros retiran los platos
con abundantes sobras,
postres apenas tocados por la cucharita
y apartados de la boca.
Eso es natural aquí.

En mi mesa solitaria
bebo cerveza
y devoro ostras frescas de New Jersey
sin entender nada.

II
Cuatro ancianas comparten una mesa
y brindan con voces apagadas
levantando sus copas temblorosas.

Después de la tercera ronda de martinis,
son cuatro muchachas bromistas y parlanchinas
que se yerguen airosas sobre sus propios cadáveres.

III
En Filadelfia está Old Book Binders.
Y en Old Book Binders estoy yo,
contemplando
el despilfarro.

de Daisy Zamora,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.90, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2014.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Hasta hoy

Hasta hoy

Esa desesperación sorda,
que nunca estalla.
Esa angustia cotidiana,
agridulce.
Que nos va penetrando
en la sangre
nos engaña
envenenándola.
Ráfagas de plenitud,
fulgores, sólo fulgores
(preanuncian tal vez
la gran llamarada)
Anhelos y sueños,
tejidos.
Sin esperanzas
ni sufrimientos.
Ese juego sutil
del combate interior
de engañarse y engañarnos.
Egoísmo.
Anhelos y sequedad.
Crispaciones.
Hasta hoy.
De aquí en más,
el camino es oscuro
a nuestras espaldas
ante nosotros también.
Pero tenemos, ya
una luz
una antorcha
la tea que nos ilumine
seremos nosotros mismos.

Soledad,
la fría grandeza
el orgullo y su majestad.
Amurallada fortaleza.
Allá afuera el vocerío.
Adentro, compañeros, soledad.
Simple y profunda
rica y austera.
Digna, limpia, calma.
Compañera.
Soledad,
sin grandeza, sólo frío
la impotencia
la nausea* y el hastío
el vacío en que giramos
y esa fiebre que nos quema
y no mostramos
por no poder.
Miserable.
Soledad.
En cierta forma,
nos pertenecemos mutuamente
llamada irresistible
compañera dolorosa
hermana implacable
amiga feroz.
Soledad.

Deshilvano despacio
los hilos
de tu alma
desbrozo la hierba
de una senda
ya sin retorno.
Me miro en tus ojos.
El rumor de tu voz,
el viento de tu sonrisa
es el agua
que me lleva.
Navego tu cauce,
ya no forastero,
ya no intruso,
Cada vez menos
peregrino.

Por qué esta az
esta bahía azul
ancha, tan ancha
donde la tempestad
de nuestro mar,
se calma.

Esta luz
que enceguece,
que alumbra
doliendo
que quiere expandirse
y crece.
Esta pradera
que se pierde
y que espera,
palpitante
verde tan verde
a quien la siembre.

Noche sin luna
la traición y la vergüenza cabalgan
cabalgan tu geografía
cabalgan con negras riendas.
Hondo dolor,
hondo y oscuro.
Sangre de nuestra sangre
asesinada, escarnecida.
Te acechan y te cercan

los mil rostros de la infamia.
Nosotros te somos fieles,
te asimos, fragmentada,
en el rumor de
las calladas multitudes,
en la fragua subterránea,
nunca silenciada,
de la idea.
Llenando ancha y triste
nuestra* noches de vigilia.
Irrumpes gota a gota
en nuestras vidas.
Dejas para siempre
la marca indeleble de tu cruz
en la puerta de nuestras casas.
Madre de todo el sufrimiento
madre amantísima, carnicera,
lentamente a tu altar vamos ofreciendo todo
para seguirte intuyendo,
no soñada, sí ofendida humillada
en todos los idiomas,
fusilada en toda tu belleza
dispersada y deshecha,
pero entera
agotad*, no vencida.
Para poderte abrazar,
hecha pueblo,
un segundo
alguna vez.
Patria.

de Álvaro Martín Colombo (detenido-desaparecido el 19 de noviembre de 1976),
en Desde el silencio, Documentos/Página12/La Página SA, 1995.
*Del original, 

martes, 18 de noviembre de 2025

La voz de nadie

La voz de nadie

La palabra de un hombre
es como la de nadie,
ambas deben oirse,
pero más la de nadie
que es la de todos.

de Nicolás Suescún,
en Jamás tantos muertos, Universidad Externado de Colombia, 2008.

lunes, 17 de noviembre de 2025

Vengo de Cuatro Caminos

Vengo de Cuatro Caminos

Vengo de Cuatro Caminos,
De Cuatro Caminos vengo,
Mis ojos están desbordados,
Y nublados de sangre.
La sangre de una hermosa niña,
A quien vi en el suelo destruida;
La sangre de una joven mujer,
La sangre de un hombre viejo, muy viejo,
La sangre de mucha gente, de muchos 
Inocentes, indefensos,
Caídos bajo las bombas
De los piratas del aire.
Vengo de Cuatro Caminos,
De Cuatro Caminos vengo,
Mis oídos están sordos
De blasfemias y lamentos,
Ay Pequeño, Pequeño;
¿Qué les has hecho a estos perros
Que te han despedazado
Sobre las piedras del terreno?
Ay, ay, ay, Madre, mi Madre;
¿Por qué ellos han asesinado al abuelo, de tantos añares?
Porque son cachorros de lobo,
Cachorros de lobo devorador de hombres.
Porque la sangre que corre por sus venas
Es sangre de burdel y lodo
Porque en su ejército
Bastardos nacieron
Una "maldición de Dios" desgarra el aire
Para el oprobio del Cielo.

de Norman Bethune,
en The mind of Norman Bethune (Roderick Stewart), Fitzhenry & Whiteside, 1977.
Traducción/versión: Félix Sánchez Durán.

sábado, 15 de noviembre de 2025

NOCTILOPES

NOCTILOPES

La intuición y el instinto ven a oscuras.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Luna Roja

Luna Roja

Y la misma pálida luna esta noche,
Que está tan calma, limpia y alta,
Espejo de nuestra mirada pálida y afligida,
De un cielo fresco Canadiense recortada,

Sobre las desgastadas cimas montañosas Españolas
Anoche, subió despacio y roja y salvaje,
Reflejándose desde su luminosa protección,
Los rostros de los muertos salpicados de sangre.

Hacia ese círculo pálido elevamos nuestros puños cerrados
Y a esos muertos sin nombre, renovamos nuestro juramento,
"Camaradas, que lucharon por la libertad y un nuevo mundo
Que murieron por nosotros, los recordaremos".

de Norman Bethune,
en The mind of Norman Bethune (Roderick Stewart), Fitzhenry & Whiteside, 1977.
Traducción/versión: Félix Sánchez Durán.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Luna roja

Luna roja

Esta luna fría y blanca
Que refleja
En lo alto del cielo boreal
Nuestra mirada pálida e inquieta
Esa luna de allá nos pasa rozando aquí
Roja y sangrante
Las crestas de las sierras de España
Iluminan los rostros sangrantes de los muertos
Hacia ese astro lívido
Alzo el puño de mi cólera
Y hago un voto
-Oh camaradas caídos por nuestra libertad-
De no olvidar nunca
Vuestro sacrificio anónimo.

de Norman Bethune,
en https://elpuig.xeill.net/Members/salarnal/textos/2013/los-escritos-imprescindibles-de-un-medico-comunista-internacionalista (11/2/25).

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Norman Bethune

Norman Bethune

El canadiense más humano de nuestro tiempo
fue a España cuando España le gritaba al mundo
"¡Venid a ver la sangre derramada!"
"My eyes are overflowing," dijo, "and clouded with blood.
No podía mirar
la sangre derramada que veía.
Pero la sangre de los muertos era
ya sangre muerta.

El canadiense más humano de nuestro tiempo
escribió treinta versos como treinta blasfemias
sobre la sangre derramada por los muertos.
Son versos antiaéreos, anticelestiales,
que acaso derribaron algunos aviones
o una escuadrilla entera de hipocresía alada.

El canadiense más humano de nuestro tiempo,
sin olvidar la sangre derramada,
pensó en la sangre que vivía y que luchaba.
Como también era poeta de otra forma,
cuando veía heridas como "terribles flores de carne,"
les rimaba los bordes con suturas
para que no siguiera derramándose sangre.

Pero, a veces, las flores se quedaban de pronto
marchitas por la sangre ya perdida.
Y la sangre de los muertos era
ya sangre muerta.

El canadiense más humano de nuestro tiempo
vio cómo los fusiles pasaban de las manos
de los muertos y heridos a los que no tenían
fusiles en las manos.
Pensó en la sangre, en toda la sangre del pueblo de España,
vio que era toda un mar, una gran red de ríos
que iban a dar a ríos que iban a dar al mar,
al rojo mar inmenso que estaba defendiendo
la vida.

El canadiense más humano de nuestro tiempo
subió a un camión pequeño y recorrió los frentes
con botellas de sangre. Habiendo descubierto
que las venas del hombre pueden dar en el hombre,
fundó el Canadian Blood Transfusión Service,
Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre.

De Jesús López Pacheco,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.23, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

lunes, 10 de noviembre de 2025

MIS MANOS

MIS MANOS

Mis manos acunaron sueños.
Mis manos acunaron niños.
Mis manos acariciaron mucho.
Mis manos sembraron la tierra.
Se vaciaron mis manos
un día. Se llenaron de horribles silencios.
Pero un día mis puños cerrados
devolvieron la fuerza
y los sueños.
Con mis manos escribo a mis hijos.
Con mis manos abrazo los días.
Con mis manos aprieto las otras
que me tiende generosa
la vida.

de Hebe de Bonafini,
en Nacer Crear Parir - Color y poesía en las manos de las Madres, Ediciones Madres de Plaza de Mayo, 2014.

sábado, 8 de noviembre de 2025

dejarás de ser creativo...

dejarás de ser creativo
a tu manera, creativo
fructíferamente, creativo
cuando en vez de
escuchar las burlas
de escuchar las humillantes risas
escuches los aplausos
escuches los vitores
y te entregues
al canto de sirenas
sin atarte al palo
de cada una
de tus heridas
esenciales

Por Félix Sánchez Durán.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Lectura tradicional

Lectura tradicional

No me leas
de derecha a izquierda
al modo árabe,
ni me leas
de izquierda a derecho al modo latino,
tampoco me leas de arriba abajo
al modo chino.
Léeme simplemente
como el sol lee las briznas de hierba,
como el pájaro lee el libro de flores.

de Souad Al-Sabah,
en https://poetryalquimia.org/2024/05/22/3-poemas-de-souad-al-sabah/ (2/3/25).
Traducción: Jaafar Al Aluni.

martes, 4 de noviembre de 2025

EN UN ESCOMBRO DE LA VIEJA MANAGUA

EN UN ESCOMBRO
DE LA VIEJA MANAGUA

Navajas con filo se deslizan sobre pezones vírgenes
el golpe sobrevive ante el pavor,
la mano empuña, amenaza
es la vara que mide un cuerpo
lo recorre a prisa,
voraz otra vez se detiene y avanza
la puñalada llega y se va
hasta cegar los ojos negros
de la limpia vidrios de desdentado rostro,
matemática fue la hora de su nacimiento
para que el padre negara su existir
y le fue concedido su reino
de habitar entre latas y cartón
erigido el lugar habitado por la nada
que frente a los autobuses
se estaciona
y un semáforo es su único acompañante

de Martha Leonor González,
en Antología Poética - Cuadernos del Ateneo, S/F.

domingo, 2 de noviembre de 2025

Esa gota

Esa gota

Esa gota,
sólo esa gota que cae,
diminuta,
vaya a saber uno desde dónde;
esa gota,
que ahora salpica tu rostro,
necesita las demás gotas para ser
lluvia,
y las demás
también la necesitan.

Tus ojos,
esos ojos que ahora miran otros ojos
que ahora miran;
tus ojos
necesitan los demás
para saber qué es mirar
y lo que miran.

de Germán Machado,
en Poemas andantes - Del antiguo linaje de los juglares a la voz digitalizada, DGES, 2022.

viernes, 31 de octubre de 2025

Gracias a la vida (canción)

Gracias a la vida

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros, que cuando los abro
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes al hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído, que en todo su ancho
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bienamado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro,
madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.

Me ha dado la marcha de mis pies cansados,
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro al bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos que es mi propio canto.

de Violeta Parra,
en Todo Violeta Parra - Antología presentada por Alfonso Alcalde, Alfonso Alcalde, 1974. 

miércoles, 29 de octubre de 2025

Streetcar, San Francisco

Streetcar, San Francisco

El negro agita un tarro vacío de potato chips
suplicando monedas,
otro, busca conversación desde su silla de ruedas:
—Patrick, me llamo Patrick.
—Y yo Mary, dice la pobre muchacha gorda y colochona.
La china carga resignada su bolsa de cebollas,
el viejo filósofo ensimismado en Kant,
un gay rapado con aretes y gafas azules,
la secretaria feliz, amapola marchita,
premiada por sus treinta años de servicio al banco
con un anillo barato y unas flores.
La joven ejecutiva que la observa con sorna,
el burócrata cansado que dormita…

Cada quién con su alma a la deriva
en este viaje sin rumbo
que de pronto termina.

de Daisy Zamora,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.90, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2014.

lunes, 27 de octubre de 2025

Tengo miedo del miedo que ataca por la espalda...

Tengo miedo del miedo que ataca por la espalda
De los más indefensos y tengo la confianza
De los pasos seguros, de los pasos hermanos,
De los más fuertes pasos… siento la valentía.

Bebo la valentía de nuestro vino amigo,
Valentías promete y canto para hacer
Que broten entre cuerdas sonoras, las desato,
Las dejo en libertad… y no sé más de ellas.

Me entristecen los tristes románticos y solos
Que no recapacitan y tengo la alegría
De los hombres alegres, de alegría golpeada,
De gloriosa alegría… de esperanza que impulsa.

Mantengo la esperanza, la sostengo, la salvo,
Con pequeñas tareas, solidarias tareas,
Tareas que te ofrezco, que le ofrezco a los nuestros,
Que repito, que vivo… y no sé más de ellas.

de Daniel Favero (detenido-desaparecido el 25 de junio de 1977),
en Poesía y Militancia, EDULP, 2020.

sábado, 25 de octubre de 2025

cuando algún ex...

cuando algún ex 
hace de las suyas 
las demás son una piña 
«todos son iguales» 
y una larga lista de adjetivos 
que se quedan entre estas paredes 
pero cuando conocen a un hombre 
uno nuevo 
les brilla la mirada 
enseguida se ilusionan 
se enseñan los mensajes del móvil 
«este es diferente» 
«no me pegaría nunca» 
es difícil este trabajo 
enseñar a confiar 
con la seguridad intacta 
a enamorarse 
sin perder la identidad 
a dar otra oportunidad a la vida 
sin repetir la historia

de Mada Alderete Vincent,
en Insumisas - Poesía Crítica Contemporánea de Mujeres, Baile del Sol, 2019.

jueves, 23 de octubre de 2025

HIJOS DEL PUEBLO

HIJOS DEL PUEBLO

Presentamos tres versiones con la misma música. La primera es la que se grabó y cantó
durante la guerra civil, la segunda es la versión original y la última se titula indistintamente
"Himno Anarquista" o "Salud Proletarios".

HIJOS DEL PUEBLO

Hijo del pueblo, te oprimen cadenas,
y esa injusticia no puede seguir;
si tu existencia es un mundo de penas
antes que esclavo prefiere morir.
En la batalla, la hiena fascista.
por nuestro esfuerzo sucumbirá;
y el pueblo entero, con los anarquistas,
hará que triunfe la libertad.

Trabajador, no mas sufrir,
el opresor ha de sucumbir.
Levántate, pueblo leal,
al grito de revolución social.
Fuerte unidad de fe y de acción
producirá la revolución.
Nuestro pendón uno ha de ser:
sólo en la unión está el vencer.

HIJOS DEL PUEBLO HIJOS DEL PUEBLO
(Versión Original)

Hijo del pueblo, te oprimen cadenas
y esa injusticia no puede seguir,
si tu existencia es un mundo de penas
antes que esclavo prefiero morir.
Esos burgueses, asaz egoistas,
que así desprecian la Humanidad,
serán barridos por los anarquistas
al fuerte grito de libertad.

Rojo pendón, no más sufrir,
la explotación ha de sucumbir.
Levántate, pueblo leal,
al grito de revolución social.
Vindicación no hay que pedir;
sólo la unión la podrá exigir.
Nuestro paves no romperás.
Torpe burgués.
¡Atrás! ¡Atrás!

Los corazones obreros que laten
por nuestra causa, felices serán.
si entusiasmados y unidos combaten,
de la victoria, la palma obtendrán.
Los proletarios a la burguesía
han de tratarla con altivez,
y combartirla también a porfía
por su malvada estupidez.

Rojo pendón, no más sufrir,
la explotación ha de sucumbir.
Levántate, pueblo leal,
al grito de revolución social.
Vindicación no hay que pedir;
sólo la unión la podrá exigir.
Nuestro paves no romperás.
Torpe burgués.
¡Atrás! ¡Atrás!

HIMNO ANARQUISTA
(Salud Proletarios)

Salud proletarios: Llegó el gran día;
dejemos los antros de la explotación,
no ser más esclavos de la burguesía,
dejemos suspensa la producción.
Iguales derechos e iguales deberes
tenga por norma la sociedad,
y sobre la tierra los humanos seres
vivan felices en fraternidad.

Trabajador, no más sufrir
el opresor ha de sucumbir.
A derrocar al capital,
al grito de Revolución Social.
Acracia al fin triunfará.
Bello jardín la tierra será.
Todo lo vil a eliminar.
Pueblo viril, ¡Luchar, Luchar!

No más supremacía de dioses y
leyes,
no más de tiranos la vil opresión.
Y vallas, fronteras, gobiernos y leyes
derrúmbense al paso de la rebelión.
Formemos un mundo de paz y
armonía
do libres imperen las Artes y Amor.
Viviendo la libre Anarquía
Natura brinda en su rica labor.

Trabajador, no más sufrir
el opresor ha de sucumbir.
A derrocar al capital,
al grito de Revolución Social.
Acracia al fin triunfará.
Bello jardín la tierra será.
Todo lo vil a eliminar.
Pueblo viril, ¡Luchar, Luchar!

Anónimo,
en Ruta por el león libertario, Producciones el SetA/Star m1919, S/F.

martes, 21 de octubre de 2025

Dilema

Dilema

¿Acaso somos la generación
que manejamos
veinte variables
de satisfacción inmediata
pero que no aprendimos
aún
cómo amarnos
sin lastimarnos?

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

domingo, 19 de octubre de 2025

RAZONAR

RAZONAR

Rebeldía inteligente.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

sábado, 18 de octubre de 2025

Iluminación

 Iluminación

Los profetas enseñaban:
En sus residuos

los reconoceréis.

de Maribel Andrés Llamero,
en https://www.zendalibros.com/7-poemas-de-maribel-andres-llamero/ (20/6/25).

jueves, 16 de octubre de 2025

El niño amaestrado

El niño amaestrado

Miraba sus piececitos tapiados
como tallados litorales.
Huir de la tiranía de sus pasos
le haría bien.
Palabras
Descalzándose
Sin tiempo.

de Rosana Acquaroni,
en https://www.isliada.org/poetas/rosana-acquaroni/ (20/6/25).

miércoles, 15 de octubre de 2025

Flor de la calle

Flor de la calle 

Si algún día
pasas por una calle gris,
a la que dan sombra los almendros,
y la distinguen una gasolinera
y una escuela,
busca una pequeña flor
en el asfalto,
busca mi corazón.
Mi corazón, que ha huido de mi equipaje
por miedo a un nuevo exilio
y que ha elegido ser
flor de la calle.

de Suzanne Alaywan,
en https://franciscocenamor.blogspot.com/2025/03/poema-del-dia-flor-de-la-calle-de.html (2/3/2025).

lunes, 13 de octubre de 2025

Las cosas que he ido escondiendo

Las cosas que he ido escondiendo

Las cosas que he ido escondiendo
bajo las piedras,
entre los esqueletos,
en el polvo, en las sillas, en los papeles,
entre pecho y espalda,
surgen de pronto,
proyectando sombras espesas,
viscosas, como moco de político pájaro.

Abrí los ojos y me dijeron
que en país de ciegos hiciera como el ciego.
Después me enseñaron las palabras
y me aconsejaron que cerrara la boca
si no era para repetir lo repetido,
y que fuera manso para llegar al reino de los cielos.
Me dictaron todo lo que podía hacer, creer y recibir,
y yo gemía de noche, entre las sábanas,
porque no era tan santo como San Luis Gonzaga.

Vuelven estas cosas que he ido apilando
a la vera del camino, para olvidarlas.
Vienen como con pies, hablan como con boca
los patios donde me calentaba a medias,
las piezas en tinieblas y la luz,
los pecados mortales y los veniales,
las sesiones finales,
los valses del teatro Hogar,
y todas esas fiestas infantiles
con aquellos regalos regalados.

Vuelven como empujadas por el viento,
este helado silbido paramuno,
y me llevan de la mano
de paseo por la calle de siempre,
con la pordiosera, sus trapos y sus perros,
con el niño durmiendo en su caja de whisky
Johny Walker, que sigue tan campante,
con el sacristán masturbándose
ante la Virgen y su lindo niño en brazos,
con el hombre esperando la muerte en una
esquina,
con el hombre esperando la vida en un camastro,
con todos los vivos y todos los difuntos,
¡y más frío que el que tendré en mi tumba!

de Nicolás Suescún,
en Jamás tantos muertos, Universidad Externado de Colombia, 2008.

sábado, 11 de octubre de 2025

El sonido del silencio (The sound of silence) (canción)

El sonido del silencio (The sound of silence)

Vieja amiga, oscuridad
Devuelta aquí te vengo a hablar
Porque una sutil visión me llegó
Mientras dormía en mí se plantó
Y la visión germinó en mi cabeza
Y aún queda
En el sonido del silencio
 
Atravesé en inquieto ensueño
Pasajes de adoquín estrechos
Debajo del halo de un farol
Giré hacia el frío y hacia el vapor
Cuando a mis ojos y a la noche los cortó
Luz de neón
Y conmovió al silencio
 
Y en la desnuda luz yo vi
Tal vez eran más de diez mil
Personas que hablaban sin hablar
Personas que oían sin escuchar
Haciendo canciones que nunca iban a cantar
Nadie iba a osar
Perturbar el silencio
 
“Tontos, no saben –dije yo-
Que el silencio es como un tumor
Que mi voz les podría enseñar
Que mis brazos los podrían abrazar”
Pero como mudas gotas mis palabras
Resonaban
En charcas de silencio
 
Y el pueblo se inclinó y oró
Al dios de neón que creó
 Y una advertencia tenía el cartel
En sus palabras se podía leer
 "La profecía está escrita en los muros del subterráneo
Y en los del barrio"
Y susurró en el silencio

de Paul Simon (Simon & Garfunkel),
en Sounds of Silence, Columbia Records, 1966.
Versión: Félix Sánchez Durán.

viernes, 10 de octubre de 2025

Los sonidos del silencio (The Sound of silence) (canción)

Los sonidos del silencio (The Sound of silence)

Vieja amiga oscuridad
Otra vez quisiera hablar
Porque he tenido nuevamente
Una visión que suavemente
Iba cambiando mi manera de pensar
La oigo hablar
La escucho en el silencio

En sueños caminaba yo
Entre la niebla y la ciudad
Por calles frías desoladas
Cuando una luz blanca y helada
Hirió mis ojos
Y también hirió la oscuridad
La vi brillar
La veo en el silencio

En la desnuda luz miré
Vi mil personas tal vez más
Gente que hablaba sin poder hablar
Gente que oía sin poder oír
Y un sonido que
Los envolvía sin piedad
Lo puedo oír
Sonidos del silencio

Entonces yo les quise hablar
Entonces los quise ayudar
Quise sentirlos como hermanos
Quise tomarlos de las manos
Pero no podían
No podían despertar
Y entender
Me hundía en el silencio

Se arrodillaban a rezar
Aquella luz era su dios
Yo les grite que despertaran
Que la verdad allí no estaba
Que los profetas no, no son luces de neón
Y que dios
Siempre habla en el silencio

de Paul Simon (Simon & Garfunkel),
en 20 grandes éxitos (Sergio Denis), Universal Music Argentina, 2009.
Versión: Alfredo Bojalil.

jueves, 9 de octubre de 2025

La lucha oscura

La lucha oscura

La lucha oscura provocó defectos
muy graves entre nuestros combatientes.
La inocencia primera dejó paso
a actitudes heroicas, demasiado brillantes
para ser verdaderas.

La jactancia en el sacrificio, el aire
mártir de quien no inmola
sino su propia falta de valor
para seguir luchando día a día.

Más que grandes combates, hoy se libran
grandes conversaciones misteriosas.
E importa, más que el triunfo,
la apariencia de ser un combatiente
destacado, el asombro de quien oye
el gran relato de batallas falsas
o que el azar ganó para nosotros.

Hay que fiarse de las apariencias:
parece ser la norma de la lucha
y ello hace, en ocasiones,
que hasta la misma lucha sea aparente.

Pero a arreglarlo acude el optimismo
arma de doble filo, aunque mellados
Hay vicios más sutiles, sin embargo.

Algunos luchan de verdad, a veces,
pero sin perseguir otra victoria
que algún ascenso personal en este
secreto escalafón de las tertulias.

Se logran triunfos, a pesar de todo.
Pero no es que nosotros le venzamos,
sino que el enemigo está perdido
o, cuando no lo está, le pierden otros
combatientes más ciertos.

Mas da miedo pensar que la victoria
será pretexto un día
de condecoraciones no ganadas.

De Jesús López Pacheco,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.23, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

martes, 7 de octubre de 2025

PETRÓLEO & CONCIENCIA

PETRÓLEO & CONCIENCIA

Brindamos por nuestra propia extinción. ¡Salud!
En el cóctel de carbón: el primer helecho del mundo
y también nuestros huesos cuando desaparecemos.
En un año frígido, arde un millón de años.

El petróleo es la conciencia de la tierra, que apuramos
para apaciguar a nuestros dioses de las refinerías,
para nutrir a vehículos que no tienen cerebro,
y para llenar de combustible a los servidores salvajes,

supremos seres sin vida que flotan, vuelan y matan
en los lugares más remotos del planeta y de la mente,
dondequiera que elijamos imponer nuestra voluntad,
dondequiera que se refinen los fósiles de la avaricia.

Por los pulmones como hojas del Amazonas,
por los senderos cantados de la tierra del caribú,
perforamos el sueño de la tierra de un mastodonte.
Por la piel de las costas y los ojos de arena del desierto

taladramos las capas de la tierra: la psique,
los estratos de todos nuestros soles pretéritos,
y lo que nos mantiene cautivos de la memoria,
pozos oscuros de disoluciones y miedos cotidianos.

Llevamos petróleo crudo y no sangre en el corazón,
y aunque quizá no logre conmovernos
una corriente subterránea nos ayudará a emprender
el verdadero cambio de régimen que empieza en casa.

de Steven White,
en Antología Poética - Cuadernos del Ateneo, S/F.

domingo, 5 de octubre de 2025

EL BOSQUE EN MARCHA

EL BOSQUE EN MARCHA

Era una Isla de esclavos bajo el cielo
más azul de la América.
                                                    Besaban
los pies de la sirena de los mares
las ondas oceánicas cargadas
de corales, madréporas y conchas.
En la soberbia entonación del agua
conque lamenta el mar la desventura
que ha encadenado a la infeliz esclava
había un rudo acento, un largo grito
tembloroso y sonante de venganza.

Rugió la guerra y en los agrios bosques
como loba con hambre se arrastraba,
medio escondida entre los viejos troncos.
Las lágrimas y sangre a las entrañas
fecundas de la selva descendían
a un tiempo con los odios y las rabias
de muchos combatientes. Recios árboles
caídos en la tierra sollozaban
con el sordo extertor de las heridas,
vertiendo a un tiempo su potente savia.

Cuando la guerra huyó, tras largos años,
de esclavitud más triste y más amarga,
ejércitos de jóvenes arbustos,
nutridos con la sangre y con las lágrimas
de la infeliz generación que había
muerto en el bosque primitivo, hallaban
vientos de libertad bajo los cielos,
odio en la tierra y en sus fibras rabia.

Y una vez más resucitó la guerra:
más lágrimas y sangre derramadas
filtrándose en la tierra.
                                                    Mas de pronto,
conmovida la selva en sus entrañas,
llenas de sangre, resolvió la guerra.
¡También la guerra! Y a jurar venganza
llama al pueblo de árboles nutridos,
de hiél y de odio, de valor y rabia.

Se agitan las florestas de la isla
con ciega sed de libertad.
                                            La raza
trocada en savia alimentó aquel bosque
que va a blandir como soberbias lanzas
sus gigantescos y robustos brazos.
Un sordo estruendo, un viento de borrasca
sacude las melenas del ejército
y al trote, al trote comenzó su marcha.
Un ancho soplo de tormenta empuja
aquella tempestad salvaje. Nada
detiene el paso del andante bosque:
es un ciclón devastador que aplasta
selvas y campos y ciudades y hombres
con un estruendo atronador que espanta.
Un ejército de hombres y de bestias
huyó a la costa a defenderse.
                                                        El agua
con sus clarines de metal, su grito,
eterno invocador de las venganzas,
levanta hasta los cielos; los clamores
de la turba de fieras asustadas
con el lamento de las olas, se iban
haciendo cada vez más roncos: ráfagas
rápidas como potros desfrenados
surcos profundos en el mar trazaban.

Y vino al fin la tempestad: el bosque,
sudando espuma cual las gordas ancas
del Océano, se acercó a la costa
y en las ondas del mar encabritadas
fué vaciando el ejército de fieras.
Luego avanzó, llevando a las espaldas
todo un montón de sus cadenas rotas,
todo el pasado de su vida esclava,
y lo arrojó sobre las muertas fieras
cual sudario de plomo.
                                                    Y rudo marcha
dentro del mar, despedazando el velo
sangriento de la noche que se acaba.

«No más exclavos en el mundo» — dijo-,
y sacudió su limpio manto de aguas.

de Roberto Brenes Mesen,
en Los mejores poetas de Costa Rica, Compañía Ibero-Americana de publicaciones/
Librería FERNANDO FE, 1915.

viernes, 3 de octubre de 2025

Los hijos del soldado

Los hijos del soldado

Mi padre era maestro. Yo tenía siete años.
Y un día recibió, como todos, la carta.
Había sido aceptado en el partido
(aunque él jamás habría solicitado el ingreso).
Le enviaron un escudo con la esvástica.
Unos meses después marchaba rumbo a Rusia.
Mi madre estaba enferma aquel invierno,
los tres niños debíamos hacerlo todo en casa.
Y a veces venían cartas desde el frente oriental.
La guerra era una ausencia, un silencio, un temor que crecía.
Después las cartas se acabaron, y se acabó la guerra.
Y los hombres volvieron, pero él seguía en el frente.
Qué larga fue la infancia; qué triste está Alemania en la memoria.
Los tres íbamos juntos cada sábado
a esperar aquel tren.
Sin hablar lo esperábamos.
Y mi madre creía que estábamos jugando en los campos vecinos.
Año tras año, sin faltar, cada sábado,
sin decírselo a nadie,
esa estación nos vio crecer callando.
Cuando caía la noche, regresábamos.

de William Ospina,
en Una sonrisa en la oscuridad, Universidad Externado de Colombia, 2007.

miércoles, 1 de octubre de 2025

Yo así no juego más

Yo así no juego más

Si el juego es una carrera
y solo gana el que llega
yo así no juego más.

Si por ganar no me importa
que vos te quedes sin la torta,
yo así no juego más.

Si el juego es una pelea
y solo gana el que pega,
yo así no juego más.

Si estás jugando conmigo,
y por ganar te lastimo,
yo así no juego más.

Yo solo quiero jugar
porque me gusta encontrar
la risa que se perdió.

Yo solo quiero jugar
porque es la forma mejor
de dejar pasar el sol.

¡No me quieran enseñar
cómo se debe jugar,
que al juego lo inventé yo!

de Manuel González Gil,
en Poemas andantes - Del antiguo linaje de los juglares a la voz digitalizada, DGES, 2022.

lunes, 29 de septiembre de 2025

AMARRADO A LA CADENA (canción)

AMARRADO A LA CADENA

Canción anarquista publicada en el Cancionero Revolucionario de Ediciones Tierra y Libertad
(Burdeos, 1947). La música es de la canción "Torna Sorrento".

Amarrado a la cadena
de la inicua explotación
con amor camina el paria
hacia la revolución

Marcha en pos de la anarquía,
y el yugo debe finir
con amor, paz y alegría
de una existencia feliz.

Donde los hombre sean libres,
libres cual la luz del sol,
donde todo sea belleza,
libertad, flores y amor.

¡Libertad amada,
tu eres mi único anhelo,
tu eres mi ensueño,
tu eres mi amor!

En la celda del castillo
de Montjuich, número cuatro
nos llevaron conducidos
presos e incomunicados.

Sin delito cometido
nos llevan a prisión,
debilitan nuestras fuerzas
y aumentan nuestro valor.

Ya cansado estoy del yugo,
obreros, no más sufrir,
que el burgués es un verdugo,
tirano y policía vil.

¡Libertad amada,
tu eres mi único anhelo,
tu eres mi ensueño,
tu eres mi amor!

Las cárceles y castillos
tendremos que derribar,
nos engañan los caudillos,
nos roban la libertad.

Anónimo,
en Ruta por el león libertario, Producciones el SetA/Star m1919, S/F.

sábado, 27 de septiembre de 2025

Subjetividades

Subjetividades

La lluvia
siempre es la misma
sólo que en cada techo
suena diferente.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

viernes, 26 de septiembre de 2025

Manifiesto

Manifiesto

El mejor payaso que conocí
ahora está manejando un taxi.

La ilustradora más destacada de la facu
está vendiendo su ropa en la feria
porque la plata no le alcanza.

El percusionista más talentoso del barrio
está internado en una granja
porque la merca le robo todo:
hasta las ganas de seguir.

La poeta más salvaje y exquisita
esa que me hizo estremecer todo el cuerpo
aquella noche cuando la escuché recitar
a los gritos pelados
en un antro perdido de Camino Negro,
murió de cirrosis la semana pasada.

Nunca resulta gratuito
llevar tatuada la huella
de la rueda de camión de las desigualdades
en la cara.

¿Cómo se puede "suavizar el tono"
si te la pasaste toda la vida tragando saliva
muleando para el lujo ajeno
a cambio de sangre, sudor y lágrimas?

Así que vas a disculparme
sommelier del paladar ajeno
pero la próxima vez que me vengas
con tu sensibilidad selectiva
a querer venderme el discurso
de la meritocracia del arte
voy a salpicarte la marquesina de barro
y escupirte
un poema
en la cara.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

jueves, 25 de septiembre de 2025

miércoles, 24 de septiembre de 2025

IDEAL

IDEAL

Bebo mi propia sed, y no me sacio.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

martes, 23 de septiembre de 2025

ARTE SOCIAL

ARTE SOCIAL

Tener espinos, pero siendo rosa.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

lunes, 22 de septiembre de 2025

ARTISTA

ARTISTA

En los carbones ve brillar diamantes.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

sábado, 20 de septiembre de 2025

Voy a hablar de mis mujeres

Voy a hablar de mis mujeres

Toda esta tierra sabe sus nombres de memoria:
El Chipote, La Chispa, la gruta de Tunagualán
recuerdan sus nombres y a veces los confían al viento.

Cómo no recordar a Emilia
la enfermera, con una puntería como su mano
para las jeringas, que dio cuenta de tres gringos.
Se tronó al primero a un kilómetro de distancia
y por la manera de caer -según Pancho Estrada-
le dio en la cabeza.
El segundo cayó seis semanas después.
Yo no lo vi, pero lo atestiguó el General Irías
y dos semanas más tarde se tronó al tercero.
Después se ha dedicado a curar, a inyectar, a vacunar…
Hasta Honduras se cruza en mula
a traer sus medicamentos
y no tiene miedo de atravesar íngrima esas montañas.
¡Ah, la Emilia! Tan distinta pero igual a otras mujeres…

Cómo no mencionar
a la Juana Cruz, cantinera jinotegana,
cambiando tiros por tragos
y aconsejando a sus muchachas para sacarle información
            a los marines y guardias.
Directora de correos y espionaje en la región
y hasta ayudaba económicamente.
                Quién puede decir algo de ella
y de sus putas, las más dignas y limpias que se han conocido

Cómo no recordar a la Tiburcia García Otero,
pozo aterrado, hacienda desolada, destazada, encarcelada
y vapuleada en la penitenciaría de Managua
por órdenes expresas del propio Moncada
para que dijera lo que sabía de mí;
Pero yo para ella era como otro de sus hijos,
y apenas salió libre voló a estas montañas
                        como lora feliz, como chocoya parlera
a hacer de cocinera, de enfermera, de lavandera en el ejército.

Y qué decir de la Bertita Munguía,
            dirigente obrera,
que organizó protestas ante el traidor de Díaz
y ante el Gobierno de los Estados Unidos …

…………….

Ni un libro entero bastaría para contar sus acciones
ni todas las estrellas de este cielo scoviano bastarían
                        para compararlas,
pero el viento de esta tierra sabe sus nombres, repite
               sus nombres
dice sus nombres mientras pulsa los pinares como si
                            rasgara una honda y oscura guitarra.

de Daisy Zamora,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.90, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2014.