Mi grito
Diles,
mi Beatriz,
a todos ellos,
que este es mi grito
de preso y combatiente;
mi grito
de mil años
rompiendo las tinieblas;
mi grito milenario
que no puede quedarse en un rincón
del cuarto como las arañas
esperando de otros
una migaja
de fuego.
Diles,
mi Beatriz,
mi grito
a todos ellos:
¡No quiero estar aquí!,
odio las paredes,
odio los hierros verticales
y estériles;
odio que me contemplen
desde la calle
como una sombra apenas,
como un muerto...
Yo mismo
buscaré la leña,
haré chocar
las piedras,
las nubes,
las ramas,
las cabelleras de los satisfechos
para construir el fuego...
Diles,
amada,
mi grito no es de paz,
mi grito es de combate.
Amolaré un cuchillo
hasta que mire
claramente en la punta
una sola estrella...
Quiero irme de aquí;
nunca he visto terminarse la noche
por su propia cuenta:
tú lo dijiste hoy
amada mía
y ese es mi grito
de preso combatiente:
–la suerte está echada–
nuestra vida solo tendrá
la paz de los combates...
Cuartel San Carlos, 7 de diciembre de 1962
de José Vicente Abreu,
en Como una brasa que ha seguido encendida - Antología de poesía venezolana, El perro y la rana, 2016.