Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

domingo, 4 de febrero de 2024

Cerca

Cerca

Cerca de ti, ¿por qué tan lejos verte?
¿Por qué noche decir, si es mediodía?
Si arde mi piel, ¿por qué la tuya es fría?
si digo vida yo, ¿por qué tú muerte?
 
Ay, ¿por qué este tenerte sin tenerte?
Este llanto ¿por qué, no la alegría?
¿Por qué de mi camino te desvía
quien me vence tal vez sin ser más fuerte?
 
Silencio. Nadie a mi dolor responde.
Tus labios callan y tu voz se esconde.
¿A quién decir lo que mi pecho siente?
 
A ti, François Villón, poeta triste,
lejana sombra que también supiste
lo que es morir de sed junto a la fuente.

de Nicolás Guillén,
en Antología poética, Acercándonos Ediciones, 2014. 

sábado, 3 de febrero de 2024

Qué dirá el santo padre (canción)

Qué dirá el santo padre

Miren cómo nos hablan de libertad,
cuando de ella nos privan en realidad.
Miren como pregonan tranquilidad,
cuando nos atormenta la autoridad.

Qué dirá el Santo Padre
que vive en Roma
que le están degollando
a sus palomas.

Miren cómo nos hablan del paraíso,
cuando nos llueven penas como granizo.
Miren el entusiasmo de la sentencia,
sabiendo que mataban a la inocencia.

Qué dirá el Santo Padre
que vive en Roma
que le están degollando
a sus palomas.

El que oficia la muerte como un verdugo,
tranquilo está tomando su desayuno.
Con esto le pusieron la soga al cuello,
el quinto mandamiento no tiene sello.

Qué dirá el Santo Padre
que vive en Roma
que le están degollando
a sus palomas.

de Violeta Parra,
en https://www.violetaparra100.cl/cancionero/que-dira-el-santo-padre/ (2/2/24).

viernes, 2 de febrero de 2024

SE COMO ESTE FAROL

SE COMO ESTE FAROL

Util, venciendo sombras yergue
Su testa de cristal;
Y en su interior, como una idea,
Lirio hecho luz brillando está.
Erguido y útil
¿Quién me grita: sé como este farol?,
¡Sé un cristal límpido por fuera;
y que haya una luz en tu interior!

de Álvaro Yunque,
en Versos de la calle, Editorial Claridad, 1924.
http://www.alvaroyunque.com.ar/ (7/5/20).

jueves, 1 de febrero de 2024

Hacía tanto viento...

Hacía tanto viento:
parecía que hubiéramos enfadado
a un ser mudo con labios y sin grito.

Tanto, tanto viento:
una estampida de sombras
un rechinar de estructuras.
No conseguía saber si nuestro pecado
era haber hecho o no haber hecho nada.

de Ana Pérez Cañamares,
en Viento Sur, n°140, junio, 2015.

martes, 30 de enero de 2024

IRRESISTIBLE


de Hilde Domin,
en Canciones para dar aliento (Trad. Geraldine Gutiérrez Wienken), Editorial Llantén, 2018. 

lunes, 29 de enero de 2024

Pero que te pueda ver

Pero que te pueda ver

Si es que me quieres matar,
no esperes a que me duerma,
pues no podré despertar.
Muerto,
ay, muerto y también dormido,
no es ni morir ni soñar,
no es ni recuerdo no olvido.
Muerto,
ay, muerto y también dormido.

Mátame al amanecer,
o de noche, si tú quieres;
pero que te pueda ver
la mano;
pero que te pueda ver
las uñas;
pero que te pueda ver
los ojos,
pero que te pueda ver.

de Nicolás Guillén,
en Antología poética, Acercándonos Ediciones, 2014. 

domingo, 28 de enero de 2024

viernes, 26 de enero de 2024

A LA LUNA

A LA LUNA

Luna, pedazo de día
Olvidado allá en el cielo,
Alumbra los arrabales
Siempre oscuros y en silencio.
Que en los arrabales viven
Tus devotos más sinceros:
Costureritas románticas
Y empleados que hacen versos.
Entra, luna bondadosa,
Al cuarto de esos obreros
Que están conversando a oscuras
Porque no tienen dinero.
Y entra a aquel otro cuartucho
Donde sueña un pobre enfermo,
Que quizás el pobrecillo,
Quizás se llame Carriego.
Huye de esas avenidas
Iluminadas del centro,
Luna, y ve a los arrabales,
Que no alumbran los gobiernos.

de Álvaro Yunque,
en Versos de la calle, Editorial Claridad, 1924.
http://www.alvaroyunque.com.ar/ (7/5/20).

jueves, 25 de enero de 2024

Cuando desollasteis al gato negro...

 Para Antonio Orihuela
Cuando desollasteis al gato negro
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando acusasteis de bruja a la anciana
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando quemasteis aquel bosque
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando la mujer abortó por vuestras patadas
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando colgasteis del árbol al negro
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando arrancasteis la uña del meñique
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando os quedasteis mirando la agonía
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando sonreísteis al recibir el soborno
hubiera bastado para hacer la revolución.

Cuando lanzasteis la bomba número uno
hubiera bastado para hacer la revolución

Ahora el estupor nos impide calcular
cuál sería vuestro merecido
y nuestro resarcimiento.

de Ana Pérez Cañamares,
en Viento Sur, n°140, junio, 2015.

sábado, 20 de enero de 2024

LAS PIPAS DE FUMAR

  LAS PIPAS DE FUMAR

AL salir corriendo para la frontera, dejé los libros
en manos de mis amigos y renuncié a la poesía
pero me traje las pipas, vulnerando
la regla básica del refugiado: ¡No guardes nada!

Los libros no dicen mucho al que ahora
espera a esa gentuza que ya se acerca a capturarlo.
La petaca y las viejas pipas
pueden hacer más por él.

de Bertolt Brecht,
en Poemas del lugar y la circunstancia, Pre-textos, 2003.
Editor digital Titivillus (epulibre), 2022.

jueves, 18 de enero de 2024

PINTOR DE ILUSIONES

PINTOR DE ILUSIONES

Untaré mis pinceles
de benditos sueños guerrilleros
para pintar de amor el universo:
al viento lo teñiré de paz,
y de límpida libertad
los rincones extensos de los cielos;
voy a entintar de hermandad
cada punto de la tierra,
y a la mar gigante
de esperanzas justicieras.
Y así,
con el prístino espectro
de la humana unión sin egoísmo,
imaginaré la colorida fiesta
del comunismo.

de Jesús Santrich,
en Versos Insurgentes - Poesía Guerrillera, 2007.

sábado, 30 de diciembre de 2023

PAISAJE FINLANDÉS

PAISAJE FINLANDÉS

¡AGUAS ricas en peces! ¡Bosques de hermosos árboles!
¡Aromas de abedules y de bayas!
¡Viento coral que mece un soplo
tan suave como escapado de esas lecheras metálicas
que bajan rodando de la granja blanca!
Olores y sonidos e imagen y sentido se confunden.
Sentado en la hondura de alisos, el fugitivo reanuda
su difícil oficio: mantener la esperanza.

Observa con cuidado la espiga bien colmada
y a la robusta criatura que se inclina hacia el agua
pero también a los que ni el grano ni la leche alimentan.
Pregunta a la balsa que transporta los troncos:
¿Es ésta la madera sin la que no habría patas de palo?
Y ve a un pueblo que calla en dos lenguas.

de Bertolt Brecht,
en Poemas del lugar y la circunstancia, Pre-textos, 2003.
Editor digital Titivillus (epulibre), 2022.

DISPENSA FINLANDESA, 1940

DISPENSA FINLANDESA, 1940

¡Alimentos en penumbra! Un aroma a abeto
oscuro entra por las noches susurrando
y se mezcla al de la dulce leche de las enormes cántaras
y al del tocino ahumado sobre la piedra fría.

¡Cerveza, queso de cabra, pan reciente y frutas del bosque
cogidas en los arbustos grises, mientras cae el rocío!
¡Si pudiera invitaros a los que, más allá de los mares,
la guerra os mantiene los estómagos vacíos!

de Bertolt Brecht,
en Poemas del lugar y la circunstancia, Pre-textos, 2003.
Editor digital Titivillus (epulibre), 2022.

martes, 26 de diciembre de 2023

ÉSTA MI ALEGRÍA

ÉSTA MI ALEGRÍA

En esta mi alegría
de harapos viejos
y remiendos,
en esta mi alegría
de sudores y cansancios,
en esta mi alegría
de batallas justas
y altos de reposo,
sobre helechos húmedos,
entre el seno agreste
del rastrojo,
me regocijo en el ensueño de ver
la suficiencia del pan
en las manos triunfantes
del gamín hambriento.
En esta mi alegría
de insomnios de montaña fría
contemplo mi vida
y a la injusticia que me desafía,
y entonces...,
empuño la espada del amor
que me tributa valentía,
y siento que mi lucha
descarta el odio...,
por lo que alcanzo así,
con cada envestida,
derrotar melancolías.

Marcho por los senderos del amor
y entre más avanzo
más me colmo de alegría:
amo el esplendor del paisaje...,
la verde vida,
amo el cristal de la quebrada
y el azul del cielo;
amo el rocío limpio de la mañana,
amo la brisa fresca
y a la mar lejana,
amo la puntualidad de la aurora
y las imágenes penumbrales del ocaso;
amo la fragilidad de la flor,
la sobriedad del pino
y la estatura del caracolí
frente a la grama;
amo el vuelo de la mariposa
y el zumbido de la abeja...,
la lenta marcha del caracol
y la quietud de cada cosa;
amo la esperanza
que le da el yucal al campesino...,
amo los siseos del trigo
y el espinal de los zarzales,
amo el brillo de la luna
y la caricia fiel de mi adorada...,
sus cabellos de maíz maduro
también los amo,
y amo su piel de leche
y la miel de su mirada...;
y me alegra el amar
porque es el amor
lo que inspira mi alegría,
... la modesta,
... la sencilla,
... la sincera alegría
de camisa rota y de calzón raído...,
de botas parchadas
con las que marcho firme sin agonía,
porque si sufro con el sacrificio,
más me sumerjo en éste
cuando lo entiendo
como mi mejor valía.

En esta mi alegría,
me solazo con emoción
porque amo en ella
los desprendimientos del hombre
que brotan del corazón...
Yamo la esperanza
y las palabras de fe
que abren trochas
entre las flores del silencio,
escribiendo,
con rayos de luna,
sueños de paz
sobre los pétalos
más teñidos de encantos,
de idilios de hermandad,
sin máculas de felonías.

En esta mi alegría,
de la que se levanta inderrotable
contra la furia cruel
de la oligarquía,
el grito feliz de mi rebeldía,
vuelan los coros
de hojarascas
que se abrazan con el viento
entre los silencios del campo
y entre los espacios
en los que habitan
los cantos de pájaros
y la mustia calma
de algunos caminos enmarañados
por la intrincada expresión
de los juncales.

Amo el secreto del rastrojo,
la impaciencia del chau-chau
frente al peligro,
amo la advertencia de la nube gris
y la prisa del guerrillero
cuando el tiempo apremia...,
amo las cosas simples,
y en el sencillo amor
re-descubro mi alegría.

Me alegro porque amo
y amo la alegría.
Amo el sigilo de la indagación
en la huella fresca del zaino...,
amo el trillito tenue de sus críos,
la trocha leve del cauquero
y la táctica del tigre en cacería...
Yme alegro de amor
y me enamoro de alegría
cuando advierto el esplendor
del azul y del verdor,
el silencio acogedor
y la pisada tierra del camino,
y también la abnegación
del humilde luchador
que pelea con furor
por cambiar el mal destino.

de Jesús Santrich,
en Versos Insurgentes - Poesía Guerrillera, 2007.