TORTURAS
Los valientes torturadores
se embriagan o se drogan
antes de entrar al cuarto oscuro
donde yace un luchador
atado de pies y manos
vendado y amordazado
Entran como huracanes
vociferando insultos
como para darse valor
tiemblan de impotencia
ante el hombre pueblo
indoblegable
los monstruos
hurgan en sus entrañas
exprimen el cerebro
buscando los secretos
que aquel celoso centinela
escondió para siempre.
de Héctor Acevedo Moreno (Oktavio Martínez),
en Versos Insurgentes - Poesía Guerrillera, 2007.