Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

domingo, 8 de junio de 2014

Carbón para Mike

Carbón para Mike

Me han contado que en Ohio,
a comienzos del siglo,
vivía en Bidwell una mujer,
Mary McCoy, viuda de un guardavía
llamado Mike McCoy, en plena miseria.

Pero cada noche, desde los trenes ensordecedores de la
Wheeling Railroad,
los guardafrenos arrojaban un trozo de carbón
por encima de la tapia del huerto de patatas
gritando al pasar con voz ronca:
«¡Para Mike!»

Y cada noche, cuando el trozo de carbón para Mike
golpeaba en la pared posterior de la chabola,
la vieja se levantaba, se ponía,
soñolienta, la falda, y guardaba el trozo de carbón,
regalo de los guardafrenos a Mike, muerto
pero no olvidado.

Se levantaba tan temprano y ocultaba
sus regalos a los ojos de la gente,
para que los guardafrenos no tuvieran dificultades
con la Wheeling Railroad.

Este poema está dedicado a los compañeros
del guardafrenos McCoy
(muerto por tener los pulmones demasiado débiles
en los trenes carboneros de Ohio)
en señal de solidaridad.

De Bertolt Brecht,
en Poemas y canciones, Alianza Editorial, 1997.

jueves, 29 de mayo de 2014

Reparto de tareas

Reparto de tareas

Las revoluciones dan vueltas, pactan, hacen declaraciones:
una revista nueva aparece, viejos nombres en su cabecera,
una revista antigua abrillanta su obra
con deconstrucciones de la prosa de Malcolm X
Las mujeres en las filas traseras de la política
todavía lamen hilo para pasarlo por el ojo
de la aguja, truecan huesos por plástico, rajan vainas
para venderlas como collares en los cruceros
hacen inmaculados vestidos de Primera Comunión
con planchas y vacilante agua caliente
todavía ajustan los microscópicos hilos dorados
en los chips de silicio
todavía dan clase, vigilan a los niños
desaparecidos en las callejuelas de fuego cruzado, los barrancos
de repentinas inundaciones
los repentinos incendios de queroseno
-mujeres cuyo trabajo reconstruye el mundo
todas y cada una de la mañanas
He visto a una mujer sentada
entre la estufa y las estrellas
sus dedos chamuscados de apagar las velas
de la pura teoría Índice y pulgar: los dos quemados:
he sentido esa cera sagrada levantarme ampollas en la mano

De Adrienne Rich,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.10, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Paquetes de comida: 1947

Paquetes de comida: 1947

Leche en polvo, barras de chocolate, frutas en conserva, té,
salami, aspirina:
Cuatro paquetes al mes para su viejo profesor en Heidelberg
y su esposa judía:
Europa está intentando revivir una vida intelectual
y la viuda del gran sociólogo necesita harina.

Europa está intentando revivir
con los judíos en alguna otra parte

La joven ex filósofa intenta alimentar a sus maestros
desde la remota New York, con pedidos de mantequilla desde
Dinamarca,
enviando despachos hacia la niebla
del espíritu europeo:
Ya no soy alemán. Soy judío y el idioma alemán
fue una vez mi hogar.

De Adrienne Rich,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.10, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

jueves, 22 de mayo de 2014

En aquellos años

En aquellos años

En aquellos años, dirán las gentes, perdimos el rastro
del significado de nosotros, de ustedes
hasta encontrarnos
reducidos a yo
y todo ese asunto se tornó
estúpido, irónico, terrible:
intentábamos vivir una vida personal
y, cierto, aquella fue la única vida
de la que podíamos dar testimonio

Pero los grandes pájaros oscuros de la historia gritaron
y se sumergieron
en nuestro clima personal
Fueron decapitados en alguna otra parte pero sus picos y alas
se movieron
a lo largo de la costa, a través de los jirones de niebla
donde permanecíamos, diciendo yo.

De Adrienne Rich,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.10, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

domingo, 18 de mayo de 2014

Yo no me siento de ningún país

Yo no me siento de ningún país

Yo no me siento de ningún país
dice ella
No tengo raíces en ninguna parte
Tal vez allá
cuando yo me ponía a golpear
las rejas de la separación
sentía que tenía una patria
dentro de tus manos
condenadas a la ausencia
Y ahora
viviré en cualquier parte
donde esta patria
no se apague con tus manos

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Madre

Madre

Madre,
mi magnífica
mi imprudente

Tú que te preparas para traerme al mundo
por favor
no me pongas nombre
porque los asesinos están al acecho

Madre
Haz que mi piel
sea de un color neutro
Los asesinos están al acecho

Madre no hables ante mí
Me arriesgo a aprender tu lengua
y los asesinos están al acecho

Madre
escóndete cuando reces
déjame fuera de tu fe
los asesinos están al acecho

Madre
eres libre de ser pobre
pero no me lances a la calle
los asesinos están al acecho

Ah madre
si pudieras abstenerte
esperar días mejores
para traerme al mundo

quién sabe

Mi primer grito
haría mi alegría y la tuya
Yo saltaría entonces a la luz
como una ofrenda de la vida a la vida


A la memoria de Brahim Bourram, joven marroquí que se ahogó en el Sena, en París, el 1 de mayo de 1995, tras haber sido arrojado al agua por una banda de cabezas rapadas que acababan de separarse de una manifestación del Frente Nacional (partido político de extrema derecha).

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Los invitados

Los invitados

Mi mesa está servida pero los invitados se han retrasado.

¿Olvidaron mi invitación, perdieron la dirección mientras venían? ¿Qué mal pudo ocurrirles?

Espero desde hace horas, “con la oreja pegada a la puerta”. Tampoco sé cuántos serán, si usarán ropa de invierno o de verano, en qué lengua me saludarán al entrar.

Mi mesa está servida. Esperaré el tiempo que haga y el que no haga falta. Y si fuera víctima de una ilusión, insistiría. Inventaría amistades extrañas, de caras francas y fáciles de leer como libros para niños, con voces de acentos deliciosos y bocas pequeñas que compartirían hasta un grano de cuscús.

Mi mesa está servida. La preparé con todos mis conocimientos, con amor. La música me ayuda a soportar la espera. Conmueve mis guisados, hace brillar mis aceitunas, libera los perfumes de mis especias.

Por fin, oigo ruido de pisadas. Me levanto para abrir. Pero la puerta vuela en pedazos. ¿Están allí mis invitados? Irrumpen unos hombres sin rostro, arma en mano. No me tienen consideraciones.

Le disparan a la mesa hasta reducirla a polvo y se retiran sin decir palabra. La música termina.


Después de todo, no me queda más que recoger y preparar una nueva comida.

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

La época es banal

La época es banal

La época es banal
menos sorprendente que la tarifa de una prostituta
Los sátrapas se divierten mucho
con el juego de la verdad
Los desheredados se convierten en masa
a la religión de la Lotería
Los amantes se separan
por un kilo de plátanos
El café no es ni más ni menos amargo
El agua se queda en el estómago
La sequía golpea a los más hambrientos
Los terremotos se complacen en complicar
la tarea de los salvadores
La música se enfría
El sexo guía el mundo
Sólo los perros siguen soñando
a lo largo de tardes y noches enteras

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

El derecho de rebelarte

El derecho de rebelarte

El derecho de rebelarte lo emplearás
pase lo que pase

El deber de discernir
desvelar
lacerar
cada cara de la abyección
lo saldarás
a rostro descubierto

Del grano de luz
dispensado a tu especie
caído en tus entrañas
te harás guarda y vestal

Cumplidas estas condiciones
merecerás tu verdadero nombre
hombre de palabra
o si se quiere poeta

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.

Cuatro años

Cuatro años

Pronto hará cuatro años
que me arrancaron de ti
de mis camaradas
de mi pueblo
me amarraron
vendaron mis ojos
se prohibieron mis poemas
mi nombre
fui desterrado a una isla
de betún y roña
colocaron un número
en la espalda de mi ausencia
me prohibieron
los libros que amo
las noticias
la música
y para verte
un cuarto de hora por semana
a través de dos rejas separadas por un pasillo
todavía allí
bebían la sangre de nuestras palabras
con un cronómetro
en el cerebro.

De Abdellatif Laâbi,
en Entre los Poetas Míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.29, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2013.