Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.
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sábado, 8 de marzo de 2025

¿Sabés?

¿Sabés?

¿Sabés?

A mí también
me gustaría
escribir
sobre la superación personal
y anécdotas inspiradoras,
pero resulta
que tengo el llanto
de un padre
que les da de cenar
mate cocido
a sus hijos
atravesado en la garganta.

¿Sabés?

A mí también
me gustaría
escribir
crónicas de aventuras
de los viajes
hacia el centro del yo mismo,
pero resulta
que me late al oído
todavía
la bala
que entró
por la espalda
de mi vecino
por cometer el delito
de la portación de cara.

¿Sabés?
A mí también
me gustaría
escribir
sobre el dolor
el vacío de las soledades posmodernas,
pero resulta
que antes de que termines
de leer esto
en la tele
una placa va a anunciar
que otra piba
fue encontrada
en un baldío
adentro de una bolsa de consorcio.

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

miércoles, 5 de marzo de 2025

Clasificados Oferta laboral

Clasificados
Oferta laboral

se busca
albañil latino
maestro mayor de obras
para levantar muro
en zona árida
y peligrosa

trabajo temporario
pago mediocre
sin feriados
ni descansos

preguntar por donald
o por migraciones

Por Félix Sánchez Durán.

domingo, 23 de febrero de 2025

flor...

 flor
quieren ser
todo el mundo quiere
ser flor
y no logra disimular
la mirada de asco
ante las raíces lodosas
las espinas punzantes
la tierra las abejas
las moscas

flor
pero lejos del suelo
a mucha altura
donde el oxígeno escasea

Por Félix Sánchez Durán.

lunes, 10 de febrero de 2025

MADRE ESPAÑA

MADRE ESPAÑA

Madre, ¡sí!, bien querida, esa España
Sin Felipes ni Carlos ni Alfonsos,
Esa España del pueblo, esa adonde
Fue Cervantes a hallar su gran loco;
Esa España que piensa y trabaja,
Esa España sin frailes ni toros.

de Álvaro Yunque,
en Poemas para encontrar a Cervantes, Papeles de Bs. As., 1975.
http://www.alvaroyunque.com.ar/ (7/5/20).

lunes, 13 de enero de 2025

sin un cobre en su bolsillo...

sin un cobre en su bolsillo
fue al médico, endeudado
su problema, no ha cagado
en lo que va deste siglo

el médico, viejo sabio reflexivo
examinó al hombre y preguntole
cuándo fue la última vez que hubo comido
su problema no es médico, dijo, es político

por Félix Sánchez Durán.

sábado, 4 de enero de 2025

Paranoia

Paranoia

Ya no hay lucha de clases, así que ya no hay lucha
de unos contra otros; La Historia la extinguió.
Ahora la contienda es de todos contra todos,
cada cual se atrinchera detrás de sus miserias.
Al fin lo han conseguido, por fin lo han logrado,
los del grupo secreto que dirige el planeta
y siempre queda al margen del cisma que acontece.
Perduran en los siglos portando las antorchas
que encienden a la plebe dispuesta a ser rebaño
pulsando los resortes que estallan en sus vidas.
Lo del grupo secreto que maneja La Historia
es un cuento de viejas mil veces repetido,
rumores que consiguen explicar circunstancias,
frustraciones de masas que no tienen salida.
Es muy secreto el grupo, es un acorazado
que atraviesa las guerras sin sufrir ningún daño;
inculcan en sus hijos la jura de silencio
para seguir el rumbo de lo que planifican.
Seguro que es un chisme de la desesperanza
que esparcen los más necios, los más necesitados;
rumores que se cuentan a la luz de las ratas
para el consuelo antiguo que tanto fruto ofrece.
Los del grupo secreto y los pobres deslenguados
se compensan contrarios cerrando el mismo círculo.

de Juan Manuel Villalba,
en https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-juan-manuel-villalba/ (20/8/24).

lunes, 23 de diciembre de 2024

Canción triste de Wall Street

Canción triste de Wall Street

Un BANG
y acaparan tu libertad
Un BANG
y algo menos que pensar.
Lo hacen por seguridad
o eso es lo que te dirán.
Luego BANG, BANG,
más BANG, BANG...
BANG.

(bis ad nauseam)

de Eric Luna,
en Poesía de guerrilla, Groenlandia, 2012.

martes, 19 de noviembre de 2024

Recuerdan en los confines de la Historia... (5)

Recuerdan en los confines de la Historia
Que un día
Las cárceles
Comenzaron a arder

Colchones quemados
Huelgas de hambre
Represión
Y represión

Cuentan en los confines de la historia
Que exigían
Igualdad en el trato
Entre quienes habían robado
Por un valor igual
Entre hurto y hurto
Y quienes habían blanqueado
Capital fugado
De procedencia dudosa 

Cuentan en los confines de la historia
Que serían
Quienes estaban en prisión
Quienes darían
Una clase de moralidad
A nuestra moralina toda

por Félix Sánchez Durán.

domingo, 10 de noviembre de 2024

Pájaro tuerto (canción)

Pájaro tuerto

Pájaro tuerto con una sola pata
Cuando volar se quiere sobran las alas
Pájaro tuerto con el pico quebrado
El que canta verdades suena afinado

Hay pájaros que cantan gordos desde una jaula
Pero su canto flaco no dice nada
Cantan la misma canción, sea verano o invierno
Pues saben que es la canción que quiere escuchar su dueño

Pájaro tuerto con una sola pata
Cuando volar se quiere sobran las alas
Pájaro tuerto con el pico quebrado
El que canta verdades suena afinado

Hay pájaros que sus dueños los quieren hacer volar
Y entregan todas sus plumas por ir a algún festival
Pero el horizonte es bueno, les va a volver a enseñar
Que si el pájaro no canta el hombre no va a escuchar

Pájaro tuerto con una sola pata
Cuando volar se quiere sobran las alas
Pájaro tuerto con el pico quebrado
El que canta verdades suena afinado

de Gabo Ferro,
en Boca arriba, OUI-Records, 2009.

sábado, 2 de noviembre de 2024

Los que se fueron...

Escribiré para vengar mi raza.
ANNIE ERNAUX

I

Los que se fueron dejaron las voces de sus animales
como carpas y jaulas abandonadas
por un circo llamado olvidar:

Me llama
        la morrocoya con ruedas que salta entre el
                                                           hacinamiento;
         el perro que sufrió por la cinta de un casete de
                                      horror atorada en sus intestinos.

Me llama
       otro perro, lleva su lomo sangrante
       por la marca de hierro de las águilas crueles;
       el burro, al que los invasores dieron a tragar una bomba
(aclaro, invasores y águilas crueles son sinónimos en estos
                                                                           poemas;
y digo águila, porque no puedo decir ese nombre;
y escribo poemas, porque es la única forma de maldecir al
                                                             águila a la cara;
y escribo poemas, porque es la única forma de comprobar
                                                                     que tengo
alas de pájaro
y no una escopeta).

 

Me llama
        el pato, lazarillo de los muertos;
        el chivo dado en sacrificio,
        para no entregar a la esposa.

Me llama
        el pájaro de la resistencia;
        y la lechuza, reveladora de traidores y malas horas.

Me piden retornar al territorio
—afuera no hay comunidad—.
Debo terminar el volcán que inicié
con niños fantasmas, en mitad de la calle;
en su cráter caerán todas las injusticias y opresiones
hasta que reviente la rabia,
y con cenizas escribiré poemas
que venguen mi raza,
         mi género
         y mi clase.

II

En el fondo del espejo se ve el callejón de una casa,
dos niñas juegan a cubrirse con sábanas, tablas y ramas.

Las niñas crecieron rápido
y su padre metió a treinta morrocoyas, en su lugar,
excepto a una que nació sin las dos patas traseras,
amarró con alambre una tabla en la coraza
y le acomodó dos llantas de un carro de juguete.

Las más sanas cavaron y construyeron un túnel,
hasta inundar mi supuesta habitación propia;
el agua fangosa traspasó el espejo.

Las morrocoyas no son rápidas, aunque tengan llantas;
cuando son deformes no tienen barriga de tierra
ni espalda de cielo;
no llegan a tiempo para prevenir la filtración, la huida,
la injusticia…
                     como yo, que corro, camino,
salto y me enredo una cuerda en las patas,
y me ato al pecho una tabla, en las noches

III

¿Cristo sana morrocoyas
y las ama a todas por igual?

Ni la carne de Cristo
ni la de las morrocoyas deberían ser consumidas,
ambos sacrificios son inútiles;
papá no las crió para inmolarlas.

A todas nos costó asumir que el hogar de la ciudad
no era el del pueblo.
Nunca volví a jugar en un callejón.

El callejón de la casa se achicó tanto
que solo sirvió para desfiladero
de agua fangosa.

En ningún lugar del mundo volví a tener casa;
es mentira,
no se carga como caparazón.

de Luisa Villa,
en https://www.laraizinvertida.com/detalle-3108-luisa-villa-premio-internacional-de-poesia-gabriel-celaya-?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR1j2upm8KKVK0jHfT63-z6ja7DzOrVrDvk5y_ubks7xEhRF75oB2CCD_AQ_aem_0kcJzPZZRcOJv1QFkGsFpg (21/7/24).

lunes, 28 de octubre de 2024

Escucho a un político explicar...

Escucho a un político explicar 
cómo cerrará una empresa 
y dejará a mil doscientas personas en la calle. 
Sus palabras hábiles, elegidas, complicadas y equívocas, 
me hacen dudar sobre si cerrará la empresa 
o nos está salvando la vida. 
Pienso si yo seré capaz de decir a mis hijos, 
con la misma habilidad, 
que esta noche ya no hay nada que cenar 
y que mañana se me termina el paro.

de Begoña Abad,
en Insumisas - Poesía Crítica Contemporánea de Mujeres, Baile del Sol, 2019. 

martes, 15 de octubre de 2024

domingo, 13 de octubre de 2024

HIJAS DE LAS PERRAS NEGRAS

HIJAS DE LAS PERRAS NEGRAS

A Edwidge Danticat

Celianne parió a una niña
y la nombró con el nombre escrito en el cuchillo.

Swiss no llora,

bajo la brea que remienda el barco,

algo, alguien retiene sus gritos.

La madre se aferra hasta hundir sus uñas
en la espaldita renegrida.

Cientos de niñas violadas tiran a sus hijos al río.

Escucho en la tele: Bella dentadura de los héroes vestidos de verde

llegan a domar a los nadies.


En el trueque de espejos se fragmentan rostros nativos.

(Las invasiones a los cuerpos son públicas,

pero permanecen

ocultas).

Cuatro niños salieron de la selva,

sobrevivieron durante cuarenta días y cuarenta noches
                               -cuatro es el orden salvaje-.


¿La selva es mejor que el mar?,

¿mejor?,

la selva tiene su caudaloso río
de muerte.

Emigrantes caminan por el lodo,
la mitad muere

mientras sacuden en vano su reseca vara de la fe:

agua amarga no se endulza,

agua no emana del cactus,

agua no abre paso a los hijos de los guerreros

de Túpac Amaru

ni a los de Benkos Biohó.

La arpía sobrevuela el sueño vencido de la flecha.

Hombres insolados esperan, frente a Celianne,

como parteras que quieren matar.

La tierra prometida está maldita,

no Swiss, no las niñas, no los emigrantes…

Por la promesa, miles de Sísifos atraviesan mares y ríos

metiendo la gran piedra en sus bolsillos.

Todos suman el peso de una pluma, pesan

el peso de la muerte.

Cualquiera es el próximo
héroe caído,          mártir mojado,     hueso roto
o Lázaro hediondo, para inspirar terror al que huye.

Escucho a Celianne saltar

tras la carnada trifásica
de ombligo, placenta, hija.

Escucho a las placentas:

A ti llamamos las desterradas hijas de Eva y Agwé;

Agwé, a ti suspiramos gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.

A las perras negras y los perros negros nos ha tocado hundir
siempre algo: casas, dioses, lenguas...

En la orilla, de donde salimos, gallos cantan
al amo,
obligados a negar a sus ancestros,
vender a los suyos por maíz de plástico

para sobrevivir

y caminar tranquilos con sus nombres «limpios»,

sin que los llamen

brujos,          guerrilleros,         rebeldes...

Yo pensaba que escribir era sacarse agujas

del pecho.
                 Escucho a las agujas:
Poesía es madre que pare a mar abierto,

nos tira y se lanza tras nosotros.


Me oigo:

La magia blanca que me dieron en la escuela de monjas,
                                  como cucharada de veneno,
no me salvaría si decidiera tirarme;

porque no quebró los dedos de quienes firmaron

la entrada al territorio

a los hombres que pusieron botas
en los pies de los cadáveres de nuestros jóvenes;

porque no quebró los dedos de quienes firmaron
la emergencia migratoria

y alejaron los buques de socorro del Mediterráneo.


Las perras negras, sus hijos y sus hijas se hunden
con la historia en su boca.


Escucho al Mediterráneo:

La poesía buscará entre los ahogados, y como otra perra
lamerá sus huesos

para heredar la memoria y justificar la existencia.

de Luisa Villa,
en https://www.laraizinvertida.com/detalle-3108-luisa-villa-premio-internacional-de-poesia-gabriel-celaya-?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR1j2upm8KKVK0jHfT63-z6ja7DzOrVrDvk5y_ubks7xEhRF75oB2CCD_AQ_aem_0kcJzPZZRcOJv1QFkGsFpg (21/7/24).

viernes, 4 de octubre de 2024

Tus armas son tus voces

Tus armas son tus voces

Zenzontle de plumaje aguerrido,
ave de cuatrocientas almas
coloridas y mágicas.

Tus armas son tus voces
del color de la tierra,
las montañas tus amores
de libres veredas.

Jóvenes desaparecidos y mujeres violadas,
una guerra y muchas balas.

Esta violencia cotidiana te ha secuestrado la voz y las entrañas.

Pájaro de sangre azteca, hoy como hace 500 años,
han tomado y desgarrado tu nido.
Esos de arriba te han cortado las alas y amordazado el sentido;
disfrazados de orden y progreso, te han desalojado, reprimido,
ahuyentado, mentido..
matan a tus herman@s pactando con Estados Unidos.

Estás cayendo sin rev-organiza-cción, a puro balazo,
de arriba hacia abajo.

Tu poesía colectiva se ha extinguido,
aterrad@ te has sumido en el hastío.
Cierras tu mente y tu cuerpo, dejando a otros lo prometido.

Has dejado tus flores, tus sueños,
tus amig@s..
Tu espacio público
es más militar y menos tuyo.

¿Acaso no recuerdas?
Alzaste tu canto valiente en un octubre rojo en Tlatelolco,
en el sur Zapatudo, en Oaxaca, en Atenco,
Cherán, Sonora, Nuevo León,
Guerrero (¿dónde están?), ….. ;
en la resistencia contra las altas tarifas de luz,
en las movilizaciones contra el sistema,
en favor de l@s pres@s polític@s,
en defensa de nuestra madre tierra…

¿Dónde está la rabia que canta cuando te rozan el alma?
¿Dónde tus deseos de hacer fiesta y construir la patria?
¿Qué te sirve de esta vida donde el cielo tiene nubes de fuego?
¿Qué país quieres vivir?
Tus muert@s exigen romper el juego!

Quiebra el silencio. No pierdas el aliento.
Recupera tus espacios, tus calles, tu barrio, tus pueblos.
Tus lugares favoritos, tu memoria, tus deseos, tu cuerpo.

Reconstruye tu nido.
Alza tus alas.
Para las guerras.
Usa tus armas.

de Zigarra Roja,
en PolÉticas del cuerpO, El Rebozo, 2015. 

jueves, 26 de septiembre de 2024

jueves, 19 de septiembre de 2024

El obrero Martinelli (canción)

El obrero Martinelli

Un obrero en la calle había quedado,
con tres hijos y su esposa embarazada
Desocupado y sin dinero,
buscando una solución
El patrón que una vez lo había echado,
le ofreció techo a cambio de su cuidado
Le dijo: La casa es tuya, trabaja en la construcción
El obrero ya de nada se quejaba,
y sus hijos lágrimas no derramaban
El patrón es buen señor, me protege y me da amor
A los meses de vivir tranquilamente
golpearon la puerta de su humilde casa
El salvador había llegado a darle la información
Las obras de ese lugar no seguirían,
destruirían el proyecto en quince días
Hay que abandonar la casa para su reconstrucción
El obrero ahora sí ya se quejaba,
le cerró la puerta al patrón en la cara
De esta casa no me voy, si la he construido yo
Destruir / Construir
Destruir / Construir
A los tres días la casa estaba rodeada
de policías y señores del jurado
Fue el momento en que el obrero
tomó una decisión...
Mandó a sus hijos y a su esposa a que salieran,
tomó una maza y se trepó a la azotea
Hizo justicia y destruyó lo que él mismo construyó
El sistema siempre actúa a su manera
Los jueces determinaron su sentencia
Dar al rico beneficios y al pobre humillación
El sistema siempre actúa a su manera

de Mal Pasar (banda),
en Soy la violencia, tú me has creado, SopaFría Discos, 1997.

domingo, 15 de septiembre de 2024

Esos domingos de invierno

Esos domingos de invierno

También los domingos mi padre se levantaba temprano
y se vestía en el frío azulnegro,
luego, con las manos agrietadas que dolían
por el trabajo en el clima de los días laborables, hizo
arder fuegos acumulados. Nadie nunca le dio las gracias.

Me despertaba y escuchaba el frío astillarse, romperse.
Cuando las habitaciones estaban calientes, él llamaba,
y lentamente me levantaba y me vestía,
temiendo las cóleras crónicas de esa casa,

hablándole con indiferencia,
que había ahuyentado el frío
y lustrado también mis zapatos buenos.
¿Qué sabía yo, qué sabía yo
de los oficios austeros y solitarios del amor?

de Robert Hayden,
en https://www.zendalibros.com/1-poema-de-robert-hayden/ (15/9/24).

martes, 10 de septiembre de 2024

domingo, 1 de septiembre de 2024

Palabras para El Hadi

Palabras para El Hadi

Es quince de septiembre
y seguimos muriendo.

Quiero decir

(tal vez
alguien atiende mis palabras)

que nos siguen matando.
Ya treinta y cuatro hemos caído
en este duro año del noventa
y siete,

fructuoso
                                            campo de batalla,

según los últimos ajustes
que nos han asestado en el libre
mercado del trabajo.

Hemos sido hechos trizas
por reglas que suponen
ganancia para quien nos ejecuta,

más muertes para nuestra
memoria desangrada.

                                            Treinta

y cuatro obreros hemos
muerto a la fuerza aquí en Madrid.

Cuando con nuestras manos
edificábamos viviendas
que no
iban a ser para nosotros.

El Hadi
El Háder

se llamaba este cuerpo
que aquí enterramos.

Había conseguido abandonar
el hambre de Marruecos
sin perecer en esa empresa.

Murió de golpe.

                                                Contra el sueño.

Su cabeza vencida
                                                entre las piernas.

Me parece que nunca
llegó a sospechar quiénes
habrían de matarlo.

No sé de sus latidos
sino un recuerdo que me invento
para que no se nos olvide.

Acaso
alguien lo llora desde alguna
habitación sin esperanza.

De Salustiano Martín González,
en Pasa la voz, hermano, Bartleby Editores, 2000.