Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a lxs lectorxs/militantes a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autorxs para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

viernes, 4 de octubre de 2024

Tus armas son tus voces

Tus armas son tus voces

Zenzontle de plumaje aguerrido,
ave de cuatrocientas almas
coloridas y mágicas.

Tus armas son tus voces
del color de la tierra,
las montañas tus amores
de libres veredas.

Jóvenes desaparecidos y mujeres violadas,
una guerra y muchas balas.

Esta violencia cotidiana te ha secuestrado la voz y las entrañas.

Pájaro de sangre azteca, hoy como hace 500 años,
han tomado y desgarrado tu nido.
Esos de arriba te han cortado las alas y amordazado el sentido;
disfrazados de orden y progreso, te han desalojado, reprimido,
ahuyentado, mentido..
matan a tus herman@s pactando con Estados Unidos.

Estás cayendo sin rev-organiza-cción, a puro balazo,
de arriba hacia abajo.

Tu poesía colectiva se ha extinguido,
aterrad@ te has sumido en el hastío.
Cierras tu mente y tu cuerpo, dejando a otros lo prometido.

Has dejado tus flores, tus sueños,
tus amig@s..
Tu espacio público
es más militar y menos tuyo.

¿Acaso no recuerdas?
Alzaste tu canto valiente en un octubre rojo en Tlatelolco,
en el sur Zapatudo, en Oaxaca, en Atenco,
Cherán, Sonora, Nuevo León,
Guerrero (¿dónde están?), ….. ;
en la resistencia contra las altas tarifas de luz,
en las movilizaciones contra el sistema,
en favor de l@s pres@s polític@s,
en defensa de nuestra madre tierra…

¿Dónde está la rabia que canta cuando te rozan el alma?
¿Dónde tus deseos de hacer fiesta y construir la patria?
¿Qué te sirve de esta vida donde el cielo tiene nubes de fuego?
¿Qué país quieres vivir?
Tus muert@s exigen romper el juego!

Quiebra el silencio. No pierdas el aliento.
Recupera tus espacios, tus calles, tu barrio, tus pueblos.
Tus lugares favoritos, tu memoria, tus deseos, tu cuerpo.

Reconstruye tu nido.
Alza tus alas.
Para las guerras.
Usa tus armas.

de Zigarra Roja,
en PolÉticas del cuerpO, El Rebozo, 2015. 

jueves, 3 de octubre de 2024

Armadura

Armadura

Nos equivocamos, sí.

Confundimos
las paredes,
con puertas;
las luces de neón
con estrellas;
el tarot
con la poesía.

No siempre
el refugio
es volver a casa.

Acomodamos las señales
para quedarnos con el vuelto
y nos olvidamos
que querer
es siempre de prestado.

Por suerte ya nos perdoné.

Porque
¿Quién puede culparnos
por llenar de ficciones
nuestros espacios vacíos
por mudarnos de lo posible
por querer
descansar de la armadura
un rato?

de Nina Ferrari,
en Sustancia, Editorial Sudestada, 2020.

miércoles, 2 de octubre de 2024

A tu lado (canción)

A tu lado

Pobreza en los estómagos
Más pobreza en la cabeza
No queda nada a salvo de este gran error
El mundo sigue así
Tan terrible y abrumado
Que sentirte a mi lado me hará mucho mejor
Saltemos este muro y desaparezcamos
En un lugar seguro dejaremos el dolor

No, no da refugio el cielo
En una noche como hoy, de fuego
Vaga tu alma en celo
En su trampa el cazador sereno va a estar esperándote

En esta soledad
La que asila a tanta gente
El que salve su vida, la perderá
El mundo tan feliz, a su mal me ha acostumbrado
Que sentirme a tu lado me hará mucho mejor
Saltemos este muro y desaparezcamos
En un lugar seguro dejaremos el dolor

No, no da refugio el cielo
En una noche como hoy, de fuego
Vaga tu alma en celo
En su trampa el cazador sereno va a estar esperándote

Al fin seremos todos
Después que sólo seas uno
Es un arte muy difícil cuando domina el temor
El mundo tan hostil, nos lleva decapitados
Que sentirme a tu lado me hará mucho mejor
Saltemos este absurdo y desaparezcamos
En un lugar sagrado dejaremos el dolor

No, no da refugio el cielo
En una noche como hoy, de fuego
Vaga tu alma en celo
En su trampa el cazador sereno va a estar esperándote.

de Gustavo Nápoli,
en Detonador de sueños, La Renga Discos/Soy Rock, 2003.

martes, 1 de octubre de 2024

Yo canto la diferencia (canción)

Yo canto la diferencia

Yo canto a la chillaneja
si tengo que decir algo
y no tomo la guitarra
por conseguir un aplauso.
Yo canto la diferencia
que hay de lo cierto a lo falso,
de lo contrario no canto.

Yo paso el mes de setiembre
con el corazón crecido
de pena y de sentimiento
de ver mi pueblo afligido,
el pueblo amando la Patria
y tan mal correspondido,
el emblema por testigo.

En comandos importantes
juramento a la bandera.
Sus palabras me repiten
de tricolor las cadenas,
con alguaciles armados
en plazas y en alamedas
y al frente de las iglesias.

Por eso, señor Ministro,
dice el sabio Salomón,
hay descontento en el cielo
en Chuqui y en Concepción,
ya no florece el copihue
y no canta el picaflor.
¿Qué dirá nuestro Señor?

Ahí pasa el señor Vicario
con su palabra bendita.
¿Podría su majestad
oírme una palabrita?
Los niños andan con hambre.
Les dan una medallita
o bien una banderita.

De arriba alumbra la luna
con tan amarga verdad
la vivienda de la Luisa
que espera maternidad.
Sus gritos llegan al cielo.
Nadie la puede escuchar
en la fiesta nacional.

No tiene fuego la Luisa
ni una vela ni un pañal.
El niño nació en las manos
de la que cantando está.
Por un reguero de sangre
va marchando un Cadillac.
Cueca amarga nacional…

La fecha más resaltante.
La bandera va a flamear.
La Luisa no tiene casa.
La parada militar.
Y si va al Parque la Luisa
¿adonde va a regresar?
Cueca larga militar…

de Violeta Parra,
en Todo Violeta Parra - Antología presentada por Alfonso Alcalde, Alfonso Alcalde, 1974.

lunes, 30 de septiembre de 2024

Pasa la voz, hermano

Pasa la voz, hermano

1
Teníamos dos losas
que cubrían nuestro sepulcro,
dos piedras que humillaban
nuestra cabeza.

Cayeron los muros.

Despierta,
                                compañero:
ya falta poco.

En este día doloroso queda
una sola opresión para expropiarnos
de nuestro fruto,

del gozo libre que nos hace
seres
                        humanos.

Ahora será más fácil la lucha.

Allí donde miremos,
allí estarán las pruebas de sus ácidos.

Es difícil no darse cuenta
de quiénes
nos adulteran el cerebro,
de quiénes son los que florecen
con el duro fervor de nuestro empuje,

de quiénes
                        nos impiden
crecer hasta la altura
de la vida y sus gracias.

Nuestro enemigo es fácil
de distinguir,
                                podemos
llamarlo tasa de ganancia.

Cayeron los muros
que tú sabes,
                                hermano:
aleluya.

En este instante el mundo
es una sola
prisión sin excepciones.

Ya sólo nos vigila un carcelero
al otro lado de la lápida.

Sólo nos puede
causar temor aquel agobio
                                            inútil
que es preciso dejar a nuestra espalda.

En el camino estamos,
                                                    compañero.
Más allá de nosotros,
                                                los afanes
que hemos de urgir anuncian
tiempos mejores.

2
Hermano,
                                    ya en España

van nueve mil doscientos veinte muertos
caídos
                        a destajo

en esta década sin muro.

Quinientos cuatro que ya no respiran
en los primeros seis meses del año,

tres mil seiscientos siete malheridos.

¿A cuánto está la carne
de obrero mutilada?

¿A cuánto el cuerpo frío?
No hay que dejar que continúen
fraguando su vigor con nuestro empeño,

que se crezcan aupándose
encima de la estéril
congoja que nos vence.

Podemos,
                        todos
                                            juntos,

hacer que se desarmen los mercados
que los burgueses utilizan
para urdir sus negocios,

donde todo se compra,
donde los hombres
y las mujeres tienen precio.

Hacer que las venas abiertas
del sudor se les cierren,

que no puedan seguir dañando al aire.

Trabaja, compañero,
                                            con paciencia.

Descubre con cuidado
quiénes te afligen la esperanza.

No dejes que te engañen.

Sólo nos queda un enemigo.

De Salustiano Martín González,
en Pasa la voz, hermano, Bartleby Editores, 2000.

domingo, 29 de septiembre de 2024

EL BIEN

EL BIEN

No pisa fuerte, anda descalzo.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

sábado, 28 de septiembre de 2024

A Víctor Jara II

A Víctor Jara II

De tus manos,
Víctor Jara,
brota la música
cuando alguien
acaricia las cuerdas
de una guitarra.
De tus manos,
Víctor Jara,
brota la música.
¿Te das cuenta de la magia de tus manos?

de Celina Amalia Galeano,
en Los versos salvados, Concejo Deliberante de General Pico/EdUNLPam, 2022.

jueves, 26 de septiembre de 2024

martes, 24 de septiembre de 2024

A MANERA DE PRÓLOGO

A MANERA DE PRÓLOGO

Basta,
basta de poemas geniales para divertimento
de los núcleos cerrados de los genios,
aquí sólo sirve el poema vivo,
el que descarna
el que tiene dientes
el que abomina de las banderas
el que pierde el pelo, pero se amaña
con ternuras ciertas,
el poema que se puede decir en manicomios
y catacumbas,
el que abre cárceles y se desboca,
el que advierte y subvierte,
el que puede incendiar los panfletos y tumbar
la tristeza metafísica,
el que mueve las alas como una paloma ciega
orientándose por el mugido del viento
y el olor de los hombres,
poemas que desnuden y abismen
que se atrincheren
que jueguen
que imaginen.
Nunca más la palabra convertida
en fuente de cementerios,
hagamos la historia viva,
seamos este continente de brumas verdes
que lo salpica todo
y se mueve como un océano.

de Stella Calloni,
en donde baila la tierra, Ediciones Continente, 2019. 

lunes, 23 de septiembre de 2024

REGRESO DE LOS BARCOS


de Hilde Domin,
en Canciones para dar aliento (Trad. Geraldine Gutiérrez Wienken), Editorial Llantén, 2018. 

sábado, 21 de septiembre de 2024

ESTUDIO

ESTUDIO

La flor se encierra a elaborar el fruto.

de Álvaro Yunque,
en Ondulante y Diverso, Tallón, 1967.

Y florecieron los tanques con alergia

Y florecieron los tanques con alergia


de Eric Luna,
en Poesía de guerrilla, Groenlandia, 2012.

viernes, 20 de septiembre de 2024

Almohada de piedra (canción)

Almohada de piedra 

Corranse que no puedo ver
El sueño como me espera
Detrás de un muro de contención
Con la sonrisa del alma muerta

Como una fiera sangrando estoy
En una selva de mentes viejas
Habrá también que saber soñar
Sobre una almohada de piedra

Ahora que lejos quiero llegar
Nunca nada pudo estar tan cerca
A cielo abierto quiso mostrar la noche su pensamiento
Y en los reflejos que más allá quisieran ver que despierto
Y en el dolor por existir se habrá de romper el tiempo

Muestra el mundo su condición
Y yo siempre saltando el cerco
Córranse que no puedo ver
El sueño como lo espero

Ahora que lejos quiero llegar
Nunca nada pudo estar tan cerca
A cielo abierto quiso mostrar la noche su pensamiento
Y en los reflejos que más allá quisieran ver que despierto
Y en el dolor por existir se habrá de romper el tiempo

Córranse que no puedo ver
El sueño como me espera
Detrás de un muro de contención
Con la sonrisa del alma muerta

Como una fiera sangrando estoy
En una selva de mentes viejas
Habrá también que saber soñar
Sobre una almohada de piedra

de Gustavo Nápoli,
en Truenotierra, La Renga Discos/Sony BMG, 2006.

jueves, 19 de septiembre de 2024

El obrero Martinelli (canción)

El obrero Martinelli

Un obrero en la calle había quedado,
con tres hijos y su esposa embarazada
Desocupado y sin dinero,
buscando una solución
El patrón que una vez lo había echado,
le ofreció techo a cambio de su cuidado
Le dijo: La casa es tuya, trabaja en la construcción
El obrero ya de nada se quejaba,
y sus hijos lágrimas no derramaban
El patrón es buen señor, me protege y me da amor
A los meses de vivir tranquilamente
golpearon la puerta de su humilde casa
El salvador había llegado a darle la información
Las obras de ese lugar no seguirían,
destruirían el proyecto en quince días
Hay que abandonar la casa para su reconstrucción
El obrero ahora sí ya se quejaba,
le cerró la puerta al patrón en la cara
De esta casa no me voy, si la he construido yo
Destruir / Construir
Destruir / Construir
A los tres días la casa estaba rodeada
de policías y señores del jurado
Fue el momento en que el obrero
tomó una decisión...
Mandó a sus hijos y a su esposa a que salieran,
tomó una maza y se trepó a la azotea
Hizo justicia y destruyó lo que él mismo construyó
El sistema siempre actúa a su manera
Los jueces determinaron su sentencia
Dar al rico beneficios y al pobre humillación
El sistema siempre actúa a su manera

de Mal Pasar (banda),
en Soy la violencia, tú me has creado, SopaFría Discos, 1997.

miércoles, 18 de septiembre de 2024