Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

lunes, 26 de septiembre de 2016

S/Tít (Yo he visto al demonio...)

Yo he visto al demonio
comulgando de rodillas
y al general tibio en su refugio
de borracho,
mientras en otras líneas
sucedía la guerra
y anidaba el horror
en los niños disfrazados de soldados.

He visto caer desde lo alto
los cuerpos de las deudas
sin deudores
y estrellarse contra el suelo
simplemente
para alejar de los bancos
sus temores.

He sentido el ácido sabor de las monedas
recorriendo el paladar de los chacales
en su festín de jauría sin fronteras
tragando sangre para purgar sus males.

Fui testigo de la muerte embanderada
escondida detrás de crucifijos,
escupiendo los doce mandamientos
en su mentira que construye catedrales.

Vi al hombre arrastrándose ante el hombre
suplicándole clemencia al poderoso
y me quemaron los oídos carcajadas
que rompieron uno a uno mis cristales.

La risa demencial de los dioses de barro
afilando sus colmillos
con los huesos de los pueblos,
paseándose entre escombros
y almas en ruinas,
condenadas al infierno bajo el cielo.

Son los mismos que bailan todavía
en medio del dolor y la agonía
los que en sus jornadas,
sin días y sin noches,
celebran su desprecio por la vida.

Pero esos buitres ven que peligra su trabajo
cuando asoma en el umbral un hombre bueno,
una Madre, un obrero, algún cantor
que convierte el terror en melodía.
Es la alquimia, ese fuego redentor
que arde siempre en el altar de la esperanza,
esa brisa que recorre nuestra historia,
es la memoria que nos une y nos abraza.

Yo lo he visto todo
desde el tiempo,
atravieso las luces
y las sombras,
soy la palabra final
soy la conciencia,
el temblor inicial,
mágica esencia,
soy el hombre bueno en el umbral,
la Madre, el obrero y el cantor
soy la llama que no cede ni se apaga,
esa voz de la garganta popular
que multiplica la vida cuando canta.


De Alejandro Ippolito,
en https://www.facebook.com/alejandro.ippolito.7?hc_ref=NEWSFEED&fref=nf (23/9/16).



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