Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

viernes, 26 de enero de 2018

Aquellos soldaditos de plomo (canción)

Aquellos soldaditos de plomo (canción)

De pequeño yo tenía un marcado 
sentimiento armamentista: 
tanques de lata, de cromo y níquel 
y unos graciosos reservistas de plomo, 
a mano pintados, con morriones colorados 
que eran toda una delicia para mi mente infantil. 

Yo me creía, como creía en el honor 
del paso del batallón dentro de mi habitación, 
era todo un General dirigiendo la batalla, 
y el humo de la metralla acunaba mi pasión 
por los gloriosos soldados que, sable en mano, 
avanzaban sobre aquel cruel invasor 
que atacaba mi nación. 

Sangre de entonces, sangre vertida. 
Toda mi niñez vencida por el tiempo que pasó. 

De las banderas sólo jirones. De los morriones 
empenachados sólo un revuelo desmadejado de dolor. 

¿Qué nos pasó, cómo ha pasado? 
¿Qué traidor nos ha robado 
la ilusión del corazón? 

Creo que quiero cerrar los ojos 
para no ver los despojos de lo que tanto 
amaba entonces. 

¡Que vuelva bruñido el bronce! 
¡Que se limpien las banderas! 

Yo quiero una fila entera de soldados desfilando 
y todo un pueblo cantando con renovada pasión. 

Quiero de nuevo el honor 
aunque no existan victorias. 
Quiero llorar con la gloria de una marcha militar 
y un banderín agitar frente a un ejército popular.

de Víctor Heredia,
en Aquellos soldaditos de plomo, Polygram, 1983.

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