Las palabras necesitan de un contexto histórico, político, social, cultural, económico y biográfico para significar. Exhorto a los lectores a realizar un viaje de conocimiento acerca de lugares, tiempos y autores para enriquecer la experiencia literaria que propongo en este espacio. Gracias.

domingo, 11 de marzo de 2018

En el tiempo de los por nacer

En el tiempo de los por nacer
25 años después de la muerte de Brecht

“Mas no por ello ignoramos”
dijiste
“que también el odio contra la vileza
desencaja el rostro,
que también la cólera contra la injusticia
enronquece la voz. Sí, nosotros
que queríamos preparar el terreno a la amistad
no pudimos ser amistosos”.

Eso dijiste a los por nacer.
Ahora callas. Y la cólera contra la injusticia
sigue enronqueciéndoles la voz a algunos.
Pero hoy la mayoría ni siquiera se encolerizan
sino que se han acostumbrado a la vieja y a la nueva injusticia
aquí, allá y en todas partes, y también
a la estricta justicia
que los injustos se imparten unos a otros.

Y aquellos a quienes el odio contra la vileza
les desencajó el rostro están aquí y allá
encerrados tras muros para que nadie pueda verlos, pues la vileza
tiene en muchos países prerrogativas de autoridad superior
y los de abajo se someten o están tan decepcionados
por los intentos fracasados de liberarse
que acaso ya no les queda fuerza para odiar
y hay quien eso lo considera amistad.

“Verdaderamente vivimos en tiempos tenebrosos”
dijiste.

Los tiempos han cambiado pero en conjunto
no se han iluminado desde que escribiste tus versos
y el peligro es hoy mayor que entonces
pues sólo las armas
y no los seres humanos guiados por ellas
se han fortalecido
y sigue siendo cierto lo que dijiste de ellos:
“Para reflexionar en las hermosas tardes
sobre el lugar del que vienen y hacia dónde van
están demasiado cansados.

Y porque todo eso sigue siendo cierto, hoy
los por nacer te pueden entender con facilidad si, más fácilmente
de lo que a ti te gustaría, pese a que precisamente a ti
te gustaba hacerte entender, pero creo
que quizá abrigaste hasta lo último la esperanza
de que muchas cosas cambiarían, de tal modo
que la gente de un tiempo nuevo
no podría entenderte sin ponerse a estudiar el tiempo antiguo.

Pero dado que todavía se te entiende
algunos podrán aprender de ti
cómo mantener la esperanza en la vida, e igual que tú
con astucia y paciencia y cólera seguir preparando el terreno
para la amistad
donde el ser humano sea el que ayuda a su prójimo.

de Erich Fried,
en Entre los poetas míos... - Colección Antológica de Poesía Social Vol.8, Biblioteca Virtual Omegalfa, 2012.

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